Messi no seguirá en el FC Barcelona

Bombazo en la Liga tras anunciar el Barça que Messi no continuará en sus filas. Si el mercado veraniego del fútbol español estaba pendiente de dos culebrones, los problemas económicos del Barcelona para prorrogar la continuidad del delantero argentino y la posible llegada de Mbappé a Madrid, este jueves se resolvió el primero de ellos. El club catalán no ha podido resolver los enormes problemas financieros que tenía y que le impedían cuadrar sus cuentas y cumplir con el techo salarial impuesto por la LFP y su estrella hará las maletas. Con el PSG como favorito para convertirse en el destino de Messi, lo más curioso es que el primer 'culebrón' puede resolver el segundo. Si el club francés traspasa a Mbappé al Real Madrid, hará caja con un jugador que puede marcharse gratis en un año y podrá suplirlo con otra estrella mundial que llega a coste cero.

El Barça ha confirmado el adiós de Messi "debido a obstáculos económicos y estructurales, normativa de LaLiga española", asegurando que pese a alcanzar un acuerdo con el delantero, las trabas impuestas han hecho imposible la su rúbrica. "Ante esta situación, Lionel Messi no continuará ligado al FC Barcelona. Las dos partes lamentan profundamente que finalmente no se puedan cumplir los deseos tanto del jugador como del club", ha informado la entidad barcelonista.

Evidentemente, al jugador argentino no le faltan propuestas para jugar la próxima temporada. El PSG, el City, equipos de la MLS y conjuntos italianos aprovechando la fiscalidad beneficiosa y que ya permitió la llegada de Cristiano Ronaldo a la Juve, son posibles destinos del seis veces 'Balón de Oro'.

Y pese a que Le Parisien asegurara este jueves, horas después del anuncio del Barça, que el PSG "en principio no está interesado" por estar "centrado en renovar a Mbappé", el club parisino parece el mejor situado por razones tanto deportivas como económicas y porque sus rivales parten con desventaja en una teórica carrera contra los franceses.

Los citizens mostraron su interés hace una temporada cuando Messi envió un burofax con la intención de que el Barça le liberara gratis, pero en los últimos meses, y creyendo que continuaría en la Ciudad Condal, han cerrado el fichaje de Jack Grealish por 100 millones de libras (117 millones de euros) y han comenzado a moverse para conseguir el traspaso de Harry Kane.

Por otra parte, y pese a que en Italia podría recibir una atractiva propuesta, teóricamente las cifras que puede percibir en el Calcio serán siempre inferiores a las del PSG si este club, el favorito, decide acometer la operación. Y la MLS, destino atractivo en el futuro para un Messi que recientemente ha comprado una segunda vivienda de lujo en Miami, no parece ser el destino ideal para un jugador que todavía aspira a competir al más alto nivel.

Pese a que Messi y Laporta habían apalabrado la continuidad del delantero si el club podía solucionar sus problemas económicos, el máximo mandatario azulgrana sólo se ha encontrado dificultades para llevar a cabo sus intenciones. Nadie quiere irse del Barça. Y no por aspectos deportivos, sino porque los jugadores transferibles no estaban dispuestos a jugar en otro sitio cobrando menos. Y la entidad catalana no estaba dispuesto a sufragar la mitad del montante de sus fichas para que jueguen en otro destino.

Así, Griezmann, Dembelé, Jordi Alba, Braithwaite, Coutinho y Umtiti, entre otros, no han querido formar parte hasta el momento de la 'operación salida' que necesitaba el club barcelonista. Y el Barcelona no estaba dispuesto a 'regalar' a media plantilla para garantizarse la continuidad de Messi. Un jugador que recientemente había pedido a Laporta el fichaje de su compatriota Cristian Romero, central del Atalanta. Y que se ha encontrado no sólo con la negativa del Barcelona a afrontar esa operación sino con la petición del presidente barcelonista al delantero de que rebajara todavía más las pretensiones económicas que habían apalabrado.

Aunque fuera un cobro en diferido que no suponía una gran renuncia, porque el jugador renunciaba a la mitad de su salario esta campaña pero por otro lado percibía prima de fichaje y cada año veía aumentando su sueldo, Messi sentía que ya había tenido muchos gestos de buena voluntad con el que fue su equipo hasta el 30 de junio. Y cuando este jueves, en la 'cumbre' entre las partes, Laporta pidió, a su padre y representante, Jorge Messi, que se rebajaran más las cantidades acordadas verbalmente, el jugador ha dicho 'basta'.

El PSG, el favorito; el Real Madrid espera a Mbappé

Ahora, todas las miradas apuntan hacia París. Con el PSG deshojando la margarita pero resistiéndose a abrir la puerta de salida a Mbappé, un jugador tan mediático a sólo un año del Mundial de Catar 2022, el emir catarí, dueño del club parisino, tiene ante sí una operación que puede resultarle muy rentable. Fichar gratis al mejor jugador del mundo, que fuera del terreno de juego puede aportarle más ingresos incluso que Mbappé en los meses previos a la cita mundialista.

Ese adiós de Messi, que económicamente puede hacer mucho daño al fútbol español ahora que la LFP ha iniciado las renovaciones por los derechos televisivos por el siguiente trienio a partir de 2022, puede beneficiar de carambola al Real Madrid además de al PSG.

Después de que Mbappé haya anunciado al club francés que no renovaría su contrato, el club madridista estaba esperando una declaración de intenciones de los parisinos con una predisposición de al menos sentarse a hablar. Y a día de hoy ese gesto no había llegado por lo que en Concha Espina estaban empezando a diseñar un 'plan B' por si no conseguían contratar este año a Mbappé.

Florentino Pérez contemplaba la posibilidad de realizar esta pretemporada alguna otra contratación 'ilusionante' para la afición al margen del interés deportivo y esperar un año más para fichar gratis al jugador francés, cuyo deseo es el de jugar en el Real Madrid y que podría repetir en el Bernabéu como pareja de ataque de Benzema, al igual que ya hizo en la reciente Eurocopa en la selección gala.

Esa carambola, si el PSG decide acometer la operación, no sólo reencontraría a Mbappé con Benzema sino también a Messi y a Neymar. Cuando Agüero, amigo personal de Messi, fichó por el Barça, muchos lo interpretaron como una maniobra de Laporta para agradar a Messi y que tuviera en el vestuario a alguien cercano después de que estuviera molesto por la salida de Luis Suárez. En unas semanas, quizás comparta equipo con el brasileño, otro amigo y excompañero en el Barça. Y curiosamente, también tendría de compañero de equipo a Sergio Ramos, 'acogido' también en la capital francesa cuando no renovó por el Real Madrid.

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