Las tropas afganas lanzan una gran ofensiva en Lashkargah para repeler el asedio talibán

La operación está encabezada por cientos de miembros de las fuerzas especiales afganas y "están golpeando duramente a los talibanes"

La esperada gran contraofensiva de las tropas afganas para repeler el asedio talibán en la ciudad de Lashkargah, capital de la meridional provincia de Helmand, comenzó en las últimas horas tras confirmarse la evacuación de los civiles.

"Anoche iniciamos la operación de limpieza a gran escala en la ciudad de Lashkargah para despejar barrios de la ciudad de la presencia de los talibanes, que se esconden en casas civiles", afirmó a Efe el portavoz del Ejército afgano Qader Bahadarzoy.

La operación está encabezada por cientos de miembros de las fuerzas especiales afganas y "están golpeando duramente a los talibanes", subrayó Bahadarzoy.

Además, las operaciones terrestres cuentan con el apoyo de la fuerza aérea afgana, que constantemente bombardea las posiciones y escondites de los talibanes. "Las fuerzas especiales han matado a decenas de terroristas en las últimas horas", señaló.

El Ministerio de Defensa, en un comunicado, confirmó la muerte desde el miércoles por la noche de al menos once talibanes en combates a las afueras de la ciudad, mientras que el número de insurgentes fallecidos en las últimas 24 horas en diferentes puntos del país ascendieron a 303, incluidos los combates en la propia Helmand.

Evitar bajas civiles

Los últimos días habían llegado a la capital regional cientos de miembros de las fuerzas especiales afganas para unirse a la gran contraofensiva, mientras los combates se centraban en despejar las afueras de la urbe y las zonas donde se ubican los edificios gubernamentales para evitar bajas civiles.

El portavoz había insistido a Efe que la gran contraofensiva no comenzaría hasta que se confirmara la evacuación de los civiles de la urbe, ya que la operación de despeje debería producirse casa por casa, ocupadas muchas de ellas por los insurgentes para protegerse.

El martes, la Misión de la ONU en Afganistán (UNAMA) denunció la muerte durante las últimas 24 horas de al menos 40 civiles y de otros 118 heridos como consecuencia de los intensos choques que vive la capital regional.

Los combates por el control talibán de esta ciudad se producen en medio de un incremento de la violencia por parte de los insurgentes, que tras el inicio de la última fase de la retirada de las tropas extranjeras el pasado 1 de mayo, se han hecho con el control de unos 125 centros de distrito, el mayor logro en dos décadas de guerra.

Solo en Lashkargah, al menos 5.000 familias (35.000 personas) abandonaron sus hogares huyendo de la violencia, y en las pasadas dos semanas, unas 14.000 familias, el equivalente a casi 100.000 civiles, fueron registradas como desplazadas en varias partes del país azotadas por los combates.