Adrián Ben finaliza quinto en la final de 800 metros

El atleta español Adrián Ben ha finalizado en una meritoria quinta posición en la final de los 800 metros de los Juegos Olímpicos de Tokio, una cita en la que plantó batalla el día de su cumpleaños y en la que el keniano Emmanuel Kipkurui Korir se ha colgado la medalla de oro.

En una distancia en la que por primera vez un español lograba meterse en la final, el gallego, de 23 años, se posicionó en la cola del grupo para abrirse por la derecha al paso por los 200 y posicionarse séptimo en el ecuador de la carrera (54.3).

Así, el de Viveiro, con descaro y garra, fue ganando fuerza para acabar quinto con un tiempo de 1:45.96, mejorando la sexta posición del Mundial de Doha 2019. Con ello, termina por delante de favoritos como el botsuano Nije Amos.

El keniano Emmanuel Kipkurui Korir (1:45.06) se proclamó campeón olímpico, mientras que su compatriota Ferguson Cheruiyot Rotich (1:45.23) se llevó la medalla de plata y el polaco Patryk Dobek (1:45.39) se colgó el bronce.

Ben, que debutaba en unos Juegos Olímpicos, se clasificó de manera directa para las semifinales con un 1:45.30 que suponía entonces la mejor marca de un ochocentista español en unos Juegos, superando los 1:45.78 de Manuel Olmedo. Mejoró su crono en 'semis' a 1:44.30, a 12 centésimas de su plusmarca personal y con la que firmó el pase por tiempos a la final.

"Este quinto puesto sabe a gloria"

Ben ha asegurado que su quinto puesto en la final de los 800 metros de los Juegos Olímpicos de Tokio "sabe a gloria", aunque se marcha con "un poquito de disconformidad" porque se ha visto "con progresión" en el tramo final de la prueba.

"De autorregalo -por su cumpleaños este miércoles-, he intentado luchar lo máximo posible con atletas de muchísima calidad, pero al final ha sido un poquito más lento de lo que yo pensaba. He intentado meterme entre ellos y luchar lo máximo posible. Nos llevamos un quinto puesto que sabe a gloria", señaló en declaraciones a TVE tras la final.

A pesar de todo, el gallego fue autoexigente en el análisis de la final. "Me quedo con un poquito de disconformidad en el sentido de que me he visto, a falta de 100 metros, con progresión y me he dicho 'que cojo una medalla'. Los últimos 50 sí que se me han hecho un poquito cuesta arriba, pero las piernas se me han empezado a cansar", apuntó.

"Intento dar siempre lo mejor que tengo dentro, a veces sale bien y a veces sale mal, pero seguiremos trabajando todos los días dando lo máximo que puedo para buscar mi mejor versión", añadió, antes de pensar ya en París 2024. "Es un ciclo más corto, me coge un poquito más maduro. Tendremos otra oportunidad. Seguiremos entrenando muy duro para poder conseguirlo. Lucharemos por ello (medallas), hay gente de muchísima calidad que se ha quedado fuera, podemos estar en ellas. Habrá que ver en qué prueba es", explicó.

Por último, el de Viveiro agradeció todas las muestras de cariño que ha recibido estos días. "Que la gente disfrute tanto de mi deporte y de mi pasión es más importante que cualquier medalla o que cualquier puesto", dijo. "Doy las gracias a toda mi gente, a mi familia a, mis padres, a mis amigos, a mi grupo de entrenamiento de Lugo, a mi entrenador Mariano, que falleció este año... Esto va por él. Soy quien soy gracias a todos vosotros. Me despido de estos Juegos Olímpicos y espero veros en los próximos", concluyó.

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