España brilla con dos nuevas medallas pero dice adiós en hockey y se condena a jugar con EEUU en baloncesto

Buena jornada para España en los Juegos Olímpicos de Tokio, al aumentar con dos nuevas preseas su medallero, la plata de Randy Zapata en gimnasia en el apartado de suelo y el bronce de Ana Peleteiro en triple salto, si bien en hockey dijo adiós al perder contra Bélgica (3-1) y en baloncesto se ha quedado al borde del K.O. porque la derrota contra Eslovenia y el posterior sorteo la condena a enfrentarse el martes a Estados Unidos (6.40 horas).

La primera alegría en forma de medalla llegó del gimnasta español Rayderley Zapata, quien conquistó la medalla de plata en la final de suelo de gimnasia artística en el Centro de Gimnasia de Ariake, otorgando así el sexto metal para la delegación nacional en la capital japonesa.

Zapata, que logró un total de 14.933 puntos, estableció la misma puntuación que el israelí Artem Dolgoypat, pero éste realizó un ejercicio de una dificultad mayor (6.6 vs 6.5), lo que determinó el oro olímpico. La medalla de bronce correspondió al chino Ruoteng Xiao (14.766).

El español de origen dominicano relevó -13 años después- al mítico Gervasio Deferr, pionero de la gimnasia nacional y dueño de tres metales olímpicos desde el año 2000 hasta 2008, su última participación en JJOO.

Aquella plata -también en suelo- fue la última presea olímpica de Deferr, que se retiró de la gimnasia tres años después. Desde entonces ha sido entrenador de muchos gimnastas, entre ellos Ray Zapata, su discípulo en el CAR de Sant Cugat que este domingo ha entrado por la puerta grande de la gimnasia española a sus 28 años.

A los 40 años, y desde la cabina de Radio Televisión Española, Deferr ha seguido la prueba de Zapata y no pudo evitar emocionarse cuando los jueces confirmaban la medalla del español a falta de un gimnasta por ejecutar su ejercicio. A la tercera cita olímpica, después de 13 años, la gimnasia artística volvió a aportar al medallero español.

Deferr irrumpió en los Juegos Olímpicos el verano del año 2000 cuando conquistó el oro en esta misma disciplina en Sidney. Un oro reluciente que repitió cuatro años después en Atenas. La icónica imagen del catalán con la corona de laureles fue de las más recordadas en el certamen heleno, donde siguió sembrando para seguir recogiendo en el ciclo olímpico posterior con una plata.

Tres medallas en total, el que más en la gimnasia española y uno de los deportistas españoles más laureados en la historia de los Juegos Olímpicos, sólo superado por David Cal (5), Joan Llaneras, Mireia Belmonte, Saúl Craviotto, Andrea Fuentes y Arantxa Sánchez Vicario, todos ellos con cuatro metales olímpicos, pero solo Llaneras y Craviotto tienen dos oros, los que más en la historia del deporte español.

Además, la medalla de Zapata se suma -no sólo a las tres de Deferr- también al bronce conseguido por Patricia Moreno en Atenas 2004, en suelo, la única mujer española que ha triunfado en solitario en unos Juegos -al margen de la rítmica- con una presea que fue una de las grandes sorpresas de la cita ateniense.

Peleteiro, tercera medallista en el tartán

Otra de las esperanzas de medalla del día estaba en la gallega Ana Peleteiro en triple salto, y ésta no falló en una prueba de mucha exigencia. Peleteiro se colgó el bronce, ofreciendo a España la séptima presea en esta cita olímpica, en una prueba en la que la venezolana Yulimar Rojas se ha colgado la medalla de oro con récord del mundo.

De esta manera, la gallega, que batió dos veces durante la final el récord de España, se convierte en la tercera mujer española en conquistar una presea en Juegos Olímpicos, después del bronce de María Vasco en 20 km marcha en Sydney 2000 y el oro de Ruth Beitia en salto de altura en Río 2016.

Ana Peleteiro ha reconocido que lleva "toda la vida soñando" con convertirse en medallista olímpica, algo que ha cumplido este domingo con su bronce en la final de triple salto, y ha afirmado que antes del quinto salto ha conseguido recuperar "a esa Ana guerrera" que ha logrado mejorar su marca.

"No puedo parar de llorar. Sabía que hoy podía ser un gran día, pero nunca me imaginé que lo conseguiría. Soñaba mucho con ello, pero no sabía si iba a ser capaz de sacar ese salto", señaló en declaraciones al Comité Olímpico Español (COE) tras la prueba.

Disgustos en hockey y baloncesto

Dos grandes disgustos llegaron desde el hockey, donde España se adelantó frente a Bélgica pero terminó sucumbiendo al poder belga (3-1), y en baloncesto, donde en un encuentro que los de Scariolo dominaron hasta los últimos compases y se decidió en el último minuto, la selección española cayó ante la Eslovenia de Doncic y ahora se verá las caras en cuartos de final con Estados Unidos.

Los 'Red Lions' belgas fueron superiores a los 'Red Sticks' españoles, esta vez de blanco. España se adelantó en el marcador y aguantó el dominio al descanso, pero los vigentes campeones mundiales insistieron hasta remontar.

En la segunda parte apareció el dominio de Alexander Robby Hendrickx para anotar dos goles más desde el penalti-córner, su especialidad, y seguir siendo el goleador del torneo con once tantos. España estuvo metida hasta el final, tuvo un poste para sumar un segundo gol, pero acabó cabizbaja ante una Bélgica que sigue siendo su bestia negra.

En baloncesto, la Selección ha caído este domingo ante Eslovenia (87-95) en el cierre de la fase de grupos de los Juegos Olímpicos de Tokio y se enfrentará a Estados Unidos en cuartos de final, después de sucumbir en un partido donde llegó a dominar por 12 puntos en el tercer cuarto.

Se repitió la historia del Eurobasket 2017, cuando Eslovenia batió a España en semifinales. En este caso el castigo no es la eliminación, pero sí la condena al segundo grupo y ver cómo se oscurece el camino español, ya que en las eliminatorias espera el gran favorito a la medalla de oro.

Aunque no tiene el poderío de otros años y viene de encajar una derrota en la fase de grupos ante Francia, el equipo norteamericano sigue disponiendo de un ramillete de estrellas donde destaca especialmente Kevin Durant, pero también Damian Lillard, Jayson Tatum, Devin Booker o los flamantes campeones de la NBA Jrue Holiday y Jayson Tatum.