La policía francesa disuelve una manifestación contra el certificado de vacunación

Las protestas contra la nueva ley del certificado de vacunación se repiten por segunda semana consecutiva

La Policía francesa ha empleado este sábado cañones de agua y gases lacrimógenos para dispersar una nueva concentración multitudinaria en París, por segunda semana consecutiva, contra los planes para introducir un certificado nacional de vacunación en el país.

El certificado -bien de vacunación, de haber pasado la enfermedad en los últimos seis meses o un test negativo de las 48 horas anteriores- será necesario para poder entrar en cafés, restaurantes y transportes públicos de larga distancia a partir de principios de agosto, y a partir del 15 de septiembre la vacunación será obligatoria para el personal sanitario.

Las multas serán más duras para los empresarios que no controlen el certificado de sus clientes, que podrían recibir una orden de cierre administrativo temporal, en lugar de una multa, y en caso de reincidir en tres ocasiones podrían ser multados con 9.000 euros y hasta un año de prisión.

La marcha ha sido en su mayor parte pacífica hasta que unas decenas de concentrados se han atrincherado en la Plaza de la Bastilla.

Al menos tres policías han resultado heridos en las manifestaciones de París, según fuentes de la Prefectura de Policía a BFM-TV. De momento se desconoce el número de detenidos.

Las manifestaciones se han repetido también en otras ciudades de Francia. En Montpellier, la manifestación reunió a 8.500 personas, según la prefectura, una cifra que ha aumentado considerablemente en comparación con las 5.500 de hace una semana. Además, 4.800 personas se dieron cita en Marsella y más de 1.200 personas marcharon en dos procesiones en Lyon. En Limoges, 3.000 personas marcharon en paz, según France 3 Limousin.