Triunfalista y falsario discurso de Sánchez en pleno auge de la pandemia y de tensión con los tribunales

El presidente reaparece con un discurso hueco en el que dice haber cumplido más de un tercio de sus compromisos, lo que no es verdad

Siguiendo la línea marcada en una entrevista en su viaje a Nueva York donde afirmó que él es ‘un político que cumple’, cuando precisamente es al revés y ha mentido a los españoles en decisiones esenciales, Sánchez reapareció ayer en La Moncloa con un discurso fatuo y hueco en el que asegura que ya ha cumplido este año más de un tercio de sus compromisos políticos, lo que no es verdad y basta recordar lo que prometió e hizo con los indultos.

El presidente califica como ‘compromisos cumplidos’ la lista trucada de las concesiones del Gobierno a UP, ERC y PNV, especialmente en los campos de la soberanía ayudas económicas, discriminando de paso a las CCAA de la oposición frente a Cataluña y País Vasco. Y no supo Sánchez explicar la ausencia de Aragonés en la Conferencia de Presidentes de mañana ni el precio que ha pagado, por adelantado, por la presencia de Urkullu.

Decisiones estas y otras económicas y fiscales que podrían ser objeto de una investigación judicial y de la Comisión Europea, por cuanto Sánchez está utilizando los Fondos de la UE y las medidas fiscales para favorecerá sus aliados y garantizarse con ello su permanencia al mando del poder.

Y a no perder de vista en lo que llevamos de curso político la tensión y la presión que el Gobierno de Sánchez está ejerciendo contra los más altos Tribunales del Estado como son el Constitucional, el Supremo y Cuentas.

Sin olvidar, como fue la decisión de la concesión más conflictiva de esta primera parte de la legislatura, la concesión a todas luces ‘arbitraria’ de los indultos a nueve golpistas catalanes.

Lo que ha provocado la indignación de una gran mayoría de la sociedad española. E indultos que han sido recurridos ante la Sala Tercera del Tribunal Supremo por PP, Cs y Vox y que están pendientes de su análisis y decisión por parte del Tribunal.

Probablemente el discurso balance de Sánchez de ayer es el más triunfalista y vacío que se ha hecho en el palacio de La Moncloa por un presidente del Gobierno de España, lo que demuestra que ya se echa en falta en semejante Palacio presidencial la presencia de Iván Redondo.

Si bien es cierto que el Gobierno ha aprobado las leyes Trans y la de la Eutanasia y que ha crecido la vacunación contra el Covid -Sánchez se impuso la medalla de oro- también es cierto que el Tribunal Constitucional echó por tierra su primer ‘estado de alarma’, y que en este momento la pandemia está sin el menor control y creciendo en contagios con una incidencia superior a las 700 personas, mientras países como Francia, Alemania, Gran Bretaña y USA recomiendan no viajar a España en estas vacaciones.

Y en política internacional hemos vivido tensiones con Rusia y Marruecos en Ceuta, por la presencia del líder del Polisario en un hospital español, lo que está en investigación judicial. Y también ha quedado claro que el presidente norteamericano Joe Biden no ha querido recibir a Sánchez en su reciente viaje a USA, mientras en la OTAN sólo le saludó en un paseo conjunto de 30 segundos.

Entonces, ¿qué festeja Sánchez con su balance falso y triunfal? Pues no se sabe, pero está claro que tiene muy poco que festejar.

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