La Conferencia de Presidentes de Salamanca puede fracasar o ser la última si no van Urkullu y Aragonés

Los presidentes del PP meditan no acudir a las convocatorias como hacen los de Cataluña y País Vasco, o hacerlo el viernes por última vez

Pablo Casado y los presidentes de las Comunidades Autónomas que están gobernadas por el PP (Madrid, Andalucía, Galicia y Castilla Leon) dudan en sí acudir o no a las Cumbres de Presidentes de las CCAA, que este viernes tienen cita en Salamanca, tal y como lo propuso Isabel Ayuso semanas atrás, ante la decisión de los presidentes de los gobiernos de Vitoria y Barcelona, Iñigo Urkullu y Pere Aragonés, de mantener su ausencia a estas cumbres.

Lo que de volverse a repetir -la ministra portavoz Isabel Rodríguez imploraba ayer a Urkullu y Aragonés que asistieran a la cita- puede incitar al abandono, y con razón, de los presidentes del PP. Porque en dicha situación se incluye una relación de privilegio, secreta y bilateral entre los Gobiernos de Sánchez y los del País Vasco y Cataluña.

Y en este momento hay muchos intereses, y mucho dinero de por medio, oriundo de los PGE de 2022 y de los Fondos UE, como para que algunos, presidentes como el vasco y catalán, se amparen en la oscuridad y consigan cumbres bilaterales con Sánchez -como la del 2 de agosto con Cataluña- y privilegios con el argumento de que PNV y ERC mantienen la estabilidad de Sánchez y de su Gobierno en el poder y que eso se tiene que pagar.

¿Cómo? Pues con dinero, inversiones y transferencias de autogobierno en un sistema de entregas continuas y a plazos, como si de una serie televisiva se tratara. Y en consecuencia rompiendo la solidaridad y el justo equilibrio interregional, a la mayor gloria de Sánchez que presidirá la Conferencia de presidentes autonómicos como el reyezuelo de un archipiélago variopinto y lejano de Oceanía.

Por lo que se ve todo gira en España en torno a la permanencia de Sánchez en el poder gracias a sus aliados de UP -que ha conseguido la mejora del SMI para finales de año, y que tiene en su mano y sin control institucional el reparto de los Fondos de la UE como arma arrojadiza frene a las CCAA, lo que debería de ser objeto de un mayor control de la Comisión Europea a la que deberían de presionar las Comunidades del PP, exigiendo vigilancia,

Y vamos a ver qué ocurre con las dudas sobre la presunta ilegalidad de los avales del Gobierno catalán presentados ante el Tribunal de Cuentas que ha pedido un informe de la Abogacía del Estado que controla el Gobierno, lo que permute presagiar un informe favorable, como la enésima concesión de Sánchez a Aragonés, en vísperas de la reunión bilateral de gobiernos del próximo 2 de agosto.

Lo que de una vez por todas deberá obligar al PP a replantear el presente y el futuro de las Conferencias de Presidentes de las CCAA que están en las manos ‘privilegiadas’ de Urkullu y Aragonés, en menoscabo de todas las demás.

Y todo ello mientras Puig y Armengol, desde Valencia y Baleares, impulsan sanciones fiscales en contra de Ayuso y Madrid, desde su conocida deslealtad institucional por su constante marginación del uso del idioma español del Estado en sus Comunidades y al margen del mandato constitucional.

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