Tensiones entre el PSOE y ERC y entre PP y Vox en el cierre del actual curso político

El Gobierno catalán teme que el Tribunal de Cuentas rechace los avales de ICF y el partido de Abascal retira a Casado su apoyo

Como se suele decir en esto de la política ‘la procesión va por barrios’ y ‘en todas partes cuecen habas’. Y so es lo que les está pasando en la recta final del vigente curso político y antes de las vacaciones del verano al presidente Pedro Sánchez y al líder de la oposición Pablo Casado con sus respectivos aliados políticos de ERC y Vox.

A las 12 horas de la noche de este lunes concluye el plazo que se dio el Tribunal de Cuentas para analizar los avales del Instituto Catalán de Finanzas (ICF) presentados por los golpistas catalanes. Los que han sido condenados a pagar 5,4 millones de euros por la malversación de dinero público en propaganda internacional en favor del ‘procés’, y entre los que figuran Oriol Junqueras y Artur Más.

Si el Tribunal de Cuentas -que ayer archivó su investigación sobre el crédito a la línea aérea Plus Ultra, que sigue bloqueado en los tribunales- rechaza como parece probable los avales del ICF en ese caso se tensará la relación entre el Gobierno de Sánchez y el catalán de Aragonés.

Y ello cuando se está a punto de aprobarse en el Congreso el techo de gasto de los PGE de 2022, y casi en vísperas del encuentro bilateral de los gobiernos español y catalán prevista para el 2 de agosto y en la que los catalanes esperan recibir un buen paquete de concesiones y de garantías económicas.

No parece, en todo caso, que la decisión del Tribunal de Cuentas pueda llegar a romper los pactos de gobernabilidad entre el PSOE y ERC. Salvo que la posible negativa a los avales abra una vía judicial en contra del Ejecutivo catalán por intento de ‘fraude de ley’ y ‘prevaricación’ en fase de tentativa.

Lo que desde luego no hará la fiscalía del Estado pero lo que sí pueden intentar los partidos de la Oposición y organizaciones privadas. Y lo que, de producirse y prosperar en los tribunales, pondría en vilo y en cuarentena al actual Gobierno catalán que preside Aragonés.

En el campo de la Oposición un acontecimiento inesperado en Ceuta ha tensado la relación entre PP y Vox tras el acuerdo de la Asamblea ceutí de declarar al líder de Vox Santiago Abascal como ‘persona non grata’ en Ceuta, lo que fue posible por la abstención del PP.

Hartos los populares ceutíes de actitudes xenófobas y provocadoras de Vox en la reciente crisis de la invasión marroquí de Ceuta, rompiendo Vox la unidad de las fuerzas políticas españolas en tan complicada situación.

Y aunque el presidente ceutí del PP, Juan Jesús Vivas, rectificó de viva voz y en parte la decisión de su partido de abstenerse en la votación sobre Abascal, en la dirección a nacional de Vox su portavoz Jorge Buxadé ha declarado que Vox rompe sus relaciones con el PP y que a partir de ahora no apoyará las propuestas autonómicas y municipales del PP.

Aunque Buxadé se ha cuidado mucho de no amenazar en nombre de Vox con facilitar el derribo de los gobiernos de Madrid y Andalucía y de otros muchos municipios, ‘porque ello favorecería la llegada de la izquierda’, dijo Buxadé, quien insistió en que el PP quiere ‘demonizar’ a Abascal.

Al fondo de todo ello están los malos resultados electorales que para Vox les anuncian las encuestas en beneficio del PP. La última de GAD3 para el diario ABC le da al PP de Casado 139 escaños (más 50), al PSOE 101 (menos 19), a Vox 37 (15 menos de sus actuales 52), a UP 23 (menos 12) a Cs 0 (menos 10) y a MP 3.

Una encuesta que, por otra parte, dejar en ridículo el último barómetro del CIS de Tezanos que colocaba al PSOE 5 puntos por delante del PP sin tener en cuenta el impacto de los indultos a los golpistas y la crisis y la caída del núcleo duro del Gobierno de Sánchez.

El que ahora espera que no se rompa la relación con ERC en plena luna de miel por los indultos, vísperas de la reunión bilateral y a casi dos meses de la ‘mesa de dialogo’ que será un momento crucial.

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