La Justicia de Navarra autoriza el toque de queda para los fines de semana y para los días de las fiestas suspendidas

La Sala de lo Contencioso-Administrativo considera la medida imprescindible para impedir la realización de los botellones

La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) ha autorizado el toque de queda solicitado por el Gobierno foral entre la 1 y las 6 horas para los municipios en situación de riesgo extremo por el COVID-19 durante los fines de semana, en festivos y en las fechas (incluidas las vísperas) en las que hubiera correspondido celebrar las fiestas patronales.

En el auto, la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJN considera eficaz la medida para contener la propagación del virus porque va a impedir la interacción social que se produce en esa franja horaria.

"Junto a ello va a resultar imprescindible para evitar los encuentros sociales que se vienen produciendo de manera generalizada en las principales localidades navarras, pero también en otras de menor población; los llamados 'botellones', encuentros en los que por una posible relajación de las medidas preventivas frente al virus se han convertido en el origen de una parte importante de los contagios entre menores de 15 a 30 años, tal y como informa la jefa de rastreo en su informe", sostiene la Sala.

El Tribunal admite que el 11 de mayo no autorizó el toque de queda por entender que la proliferación de los botellones debía ser controlada mediante la aplicación de la legislación ordinaria (ley de seguridad ciudadana y ordenanzas municipales) y no mediante el establecimiento de limitaciones a derechos fundamentales de la ciudadanía.

"Sin embargo, a la vista de la prueba aportada a este procedimiento, podemos afirmar que no nos encontramos ante el mismo tipo de actuaciones", ha indicado, para añadir que "como ponen de manifiesto los informes policiales incorporados, particularmente el de Policía Foral, en los meses de junio y julio se vienen sucediendo reuniones generalizadas, por toda la geografía navarra y en ocasiones masivas de jóvenes en la vía pública, con asistencia ciertamente elevadas, fundamentalmente en horario nocturno y tras el cierre de los locales de hostelería y ocio".

"Este tipo de reuniones se ha generalizado y se vienen sucediendo tanto en las principales ciudades navarras como en otras de menor población y se producen principalmente los fines de semana y los días en que ciertas localidades hubieran celebrado sus fiestas patronales de no mediar la pandemia", argumentan los magistrados.

De ello se infiere, según exponen, que "no nos encontramos ante reuniones ocasionales de concretos grupos de gente que bebe en la vía pública, prohibidas por la ley de seguridad ciudadana y controlables con la intervención policial, sino ante una nueva forma de ocio que ha venido a sustituir a las fiestas patronales, festivales y encuentros semejantes, actualmente prohibidos por la situación epidemiológica que nos afecta".

"La proliferación de este tipo de encuentros, su concentración en fines de semana y festivos en varias localidades a la vez permite entender que no se trata de los botellones a los que aludíamos en el meritado auto de fecha 11 de mayo de 2021 sino, como se ha indicado, de una nueva forma de ocio nocturno que efectivamente presenta imposibilidad en su control por parte del número de efectivos con los que cuentan los cuerpos de seguridad", reiteran los jueces.

Esta circunstancia, según los magistrados "pertinentemente acreditada mediante los informes a los que se ha aludido, acredita la imprescindibilidad de la medida propuesta", ya que, exponen, no existe otra menos limitativa para controlar uno de los ámbitos de riesgo en el que se están produciendo contagios, entre población que aún no está vacunada y en localidades con una incidencia acumulada del virus muy alta.

En este sentido, añaden, es preciso recordar que el adelanto del cierre de locales de hostelería a la una de la mañana, medida que también incide en el ocio nocturno acordado por Orden Foral 22/2021 y prorrogada por la Orden Foral 24/2021, no ha sido suficiente para controlar la expansión del virus en las localidades para las que se propone la limitación de la circulación nocturna.

Finalmente, recalca la Sala, "la medida ha de considerarse proporcionada, porque no impide la movilidad de forma absoluta", ya que existen varias excepciones a esta limitación, y, además, no se extiende a toda la Comunidad Foral de Navarra, ni a todos los días de la semana, sino sólo a aquellos en los que se producen mayores contactos sociales (sábados, domingos, festivos, vísperas de fiesta y los coincidentes con fiestas patronales), y tiene una vigencia limitada en el tiempo (hasta las 0.00 horas del 30 de julio).