Igea, sobre cómo se aprobó el decreto de los interinos: "Se puede hacer peor, pero hay que entrenar"

El vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea, ha criticado como ha sacado adelante el Gobierno el decreto ley para reducir los interinos, sin hablar con los principales afectados, como son las autonomías y aprobándolo "en los penaltis" por lo que a su juicio "se puede hacer peor, pero hay que entrenar".

En rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, el también portavoz de la Junta se ha referido, a preguntas de los periodistas, a la aprobación el miércoles en el Congreso del decreto ley de medidas urgentes para reducir la temporalidad en el empleo público en una votación muy ajustada, tras un acuerdo con ERC, que también ha cambiado el sentido del voto de otros socios del Gobierno.

El decreto ley salió adelante en la segunda votación con 170 votos a favor, 169 en contra y 8 abstenciones, después de una primera votación en que se cerró con empate.

"Es difícil hacer las cosas peor", llevando la tramitación, que "afecta a todo el Estado", sin "consenso político", ni negociado con las Comunidades, y aprobándolo en el último momento, en el último segundo, y con el apoyo de quien "menos cree en el mantenimiento del correcto funcionamiento del Estado", ha afirmado en referencia a ERC.

Igea ha calificado de "irresponsable" tener que acudir a "los penaltis" para sacar adelante ese proyecto, que "es un asunto esencial", y que ha confiado que en lo que queda de tramitación "se recupere la cordura" y se "hable con los principales afectados".

Para facilitar su aprobación, el Gobierno pactó que los interinos de las administraciones públicas que lleven más de diez años ocupando una plaza estructural que nunca haya sido convocada podrán adjudicarse dicha plaza sin necesidad de pasar una oposición, sino únicamente por una valoración de méritos.

Asimismo, la norma incluirá durante su tramitación como proyecto de ley que las comunidades autónomas puedan decidir que la oposición no sea eliminatoria en los procesos de estabilización de las plazas estructurales ocupadas desde hace más de tres años por personal interino.