Los nuevos contagios aumentan en Euskadi hasta los 1.583 y se eleva su incidencia a 630

El Gobierno vasco insiste en la obligatoriedad de la mascarilla y en decretar el toque de queda

Euskadi ha registrado este pasado martes 1.583 nuevos casos de COVID-19, lo que supone 269 más que el día anterior y la incidencia acumulada en 14 días por cada 100.000 habitantes se eleva a 630 casos, con 188 personas ingresadas en planta, 14 más que la jornada anterior. La edad media de las personas ingresadas ha bajado y se sitúa en 52,49 años. La consejera de Salud del Gobierno Vasco, Gotzone Sagardui, ha dado a conocer estos datos en su comparecencia ante la Comisión de Salud del Parlamento Vasco para informar de la situación de la pandemia en Euskadi. Anteriormente, en una entrevista en la Cadena SER, la consejera ha insistido en la obligatoriedad de la mascarilla y en decretar el estado de alarma.

Sagardui ha destacado la "mala evolución" de la pandemia, "no solo en Euskadi, sino también en todas las comunidades autónomas y en muchos países de Europa". "Según va avanzando la vacunación, se reduce la gravedad de la enfermedad, la hospitalización, los ingresos en UCI y la mortalidad, pero en verano y en vacaciones se incrementan las interacciones sociales y el virus está propagando en la población más joven, entre quienes todavía no se han puesto la vacuna", ha destacado.

Respecto a la situación de los hospitales, ha informado de que hay 63 personas ingresadas en hospitales a causa de la covid-19 (15 más que el lunes), 188 personas ingresadas en planta (14 más que la jornada anterior) y 45 personas en las UCI de la red vasca de hospitales, una más que el día anterior.

"Es evidente que el número de hospitalizaciones está creciendo, aunque afortunadamente las infecciones y las hospitalizaciones no guardan la misma correlación que en olas anteriores, tampoco los fallecimientos", ha subrayado.

Asimismo, ha indicado que, en este cambio de tendencia iniciado hace casi un mes, la tasa de infección se ha multiplicado por seis, pero está afectando mayoritariamente a la población joven y a diferencia de otras olas, la edad media de las personas ingresadas ha bajado y la media se sitúa en 52,49 años.

"Es un escenario completamente nuevo a todos los que nos hemos tenido que enfrentar durante el último año. En estos momentos, tenemos una herramienta crucial para la lucha contra la pandemia: las vacunas, pero no podemos dejar todo en manos de las vacunas" ha advertido.

Sagardui ha insistido en que, "para atajar la expansión del virus y los riesgos que ello conlleva para muchas personas, sólo hay una vía: el cumplimiento de las medidas preventivas", y ha reiterado que el uso de las mascarillas se ha reducido y "parece haber una sensación de pérdida de miedo".

La obligatoriedad de la mascarilla

La consejera, en declaraciones a la Cadena SER, reiteraba la petición de obligatoriedad de la mascarilla: "La gente que se está infectando son las personas más jóvenes que no están vacunadas. Ahora nos estamos centrando en las personas por debajo de 29 años. Tenemos una incidencia que supera los 3.000 por cada 100.000 habitantes entre los más jóvenes.

"Entiendo las circunstancias en las que entró en vigor la eliminación del uso de la mascarilla en exteriores. A nosotros nos parecía que la mascarilla era de las medidas más efectivas. Pero en verano tenemos más relaciones sociales, nos relajamos más... y el real decreto pretendía establecer excepciones en uso de mascarilla, pero al final se ha ido relajando más el uso de la mascarilla", ha asegurado. "Nosotros creemos que debe ser obligatorio. Pensamos que esto puede contribuir a mejorar la incidencia".

En cuanto al toque de queda, "hemos visto que la reducción de la movilidad en horario nocturno ha dado resultados para frenar el desarrollo de los contagios", afirma la consejera. "Ahí hay más relajación y se incrementa el riesgo. Nosotros necesitamos unas herramientas jurídicas, para que aquellas medidas que se adopten se puedan cumplir".