Galicia restringirá las reuniones de no convivientes a seis personas y pedirá pruebas para entrar en los locales de hostelería

Feijóo anuncia que se adelanta la vacunación a la semana que viene de los menores de 30 años, prevista para el 9 de agosto

La Xunta va a restringir las reuniones entre no convivientes y pedirá prueba negativa de COVID-19 o certificado de vacunación para entrar en los locales de hostelería en los municipios que se encuentren en nivel máximo o alto.

La primera de las medidas -que implicará prohibir reuniones de no convivientes de más de 6 personas en el interior de los hogares y de más de diez en el exterior y también las de no convivientes entre las 3 y las 6 de la mañana en la calle, con carácter general- queda pendiente de la autorización por parte del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG).

Así, lo ha anunciado el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, tras la reunión del comité clínico que ha decidido elevar al nivel máximo a los municipios de O Barco (Ourense), A Pobra y Boiro (A Coruña), y los pontevedreses de Sanxenxo, Cambados, Meaño y O Grove, así como otros 29 en nivel alto, entre ellos las ciudades de Ourense, Vigo y Pontevedra.

En estos municipios podrá abrir la hostelería tanto en interior como exterior, con distintos aforos, aunque se exigirá una prueba para ir al interior, pero no podrá haber reuniones en la calle de no convivientes entre las 3 y las 6 de las mañana. Además, se eliminará el cierre perimetral en los municipios en nivel máximo.

Esta medida que ya funciona en otros países, como Portugal o Grecia, se estrenaría en España por primera vez en Galicia, pues Feijóo cree que hay "base legal" para poder exigir estos documentos, que pueden ser, o bien una prueba diagnóstica negativa de las últimas 72 horas o el certificado de vacunación -o de haber pasado la COVID- a todos los mayores de 12 años.

No obstante, la ministra de Sanidad, Carolina Darias, preguntada por la posibilidad de utilizar el certificado digital de la UE con esa finalidad, recalcó el carácter europeo de ese documento y que su objetivo es facilitar la movilidad entre países, avalando que su usuario está vacunado, ha pasado la enfermedad o dispone de una prueba diagnóstica negativa. Darias hizo hincapié en que es necesaria una regulación legal para permitir el uso que propone Galicia de ese documento y consideró que se verá "en su momento, si es procedente o no".

En Canarias, su Ejecutivo revisa cada jueves el nivel de alerta en las diferentes islas y, ante el aumento de contagios, va a estudiar en el Consejo de Gobierno de este jueves esta medida. Para tomar una decisión, el gobierno de Ángel Víctor Torres tendrá sobre la mesa el informe del Comité Científico y de los servicios jurídicos, han explicado a Efe fuentes del ejecutivo canario.

Otros países de nuestro entorno ya están exigiendo el certificado de vacunación para acceder a establecimientos. Es el caso de Francia, que lo pedirá a sus ciudadanos para asistir a eventos culturales, acudir a un centro comercial, viajar en tren o entrar en bares o restaurantes. La medida prevé estar vigente a primeros de agosto y una vez que sea votada en la Asamblea Nacional.

Portugal ya exige presentar test negativo de COVID o certificado de vacunación para acceder al interior de restaurantes en los 60 municipios con mayor incidencia durante los fines de semana.

En Grecia, desde la semana pasada, los interiores de bares, restaurantes, discotecas, cines y teatros han abierto sus puertas con un aforo del 85 %, pero solo para los vacunados y con todos los clientes sentados, con importantes sanciones económicas para aquellos establecimientos que atiendan a clientes no inmunizados.

Núñez Feijóo también ha anunciado que se adelanta la vacunación a la semana que viene de los menores de 30 años, que estaba prevista para el 9 de agosto.