Díaz-Canel tilda de "mentira" y "calumnia" la represión de las protestas en Cuba

El presidente cubano censura que se ha construido una realidad del país "desordenada" e "ingobernable"

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha tildado de "mentira" y "total calumnia" la represión de las protestas en la isla, que han dejado al menos 150 detenidos y un muerto, al tiempo que ha apelado a la "unidad" de los cubanos, en el marco de las movilizaciones registradas en los últimos días para expresar descontento por aspectos como la carestía de productos básicos.

"Las convocatorias (para las movilizaciones) en redes sociales son totalmente agresivas, llamando al asesinato, llamando al linchamiento, amenazando, llamando a la destrucción de instalaciones, llamando al atentado contra viviendas de personas, y en particular de personas identificadas como revolucionarias", ha señalado durante la reunión del grupo gubernamental para luchar contra la pandemia de COVID-19, recogida por la prensa oficial.

"O sea, que ese discurso de que el Gobierno está reprimiendo manifestaciones pacíficas o esa petición que hacen de que Cuba o el Gobierno respete la opinión de sus ciudadanos es una total mentira y es una total calumnia", ha agregado Díaz-Canel, que ha subrayado que los que se manifiestan no lo hacen "de manera pacífica".

"Están llamados por el odio que les ha ido inculcando toda esa estrategia de subversión tan indignamente montada, tan perversa, tan malvada, que ha sido montada en las redes sociales", ha continuado, garantizando que "algún día" Cuba denunciará "que los que se plegaron en este momento a esas campañas lo hicieron apoyando el terrorismo".

En este sentido, ha pedido no dejarse "intoxicar" por las redes sociales, lugares donde "se pretende construir una realidad" que Cuba "no está viviendo". "Han construido la realidad de una Cuba desordenada, ingobernable, que está de estallido en estallido", ha afeado el mandatario, que ha insistido en que "han sido tan cínicos, tan mentirosis (...) que ridículamente han acudido a poner fotos, argumentos e informaciones que son nuestras y que no son de ellos".

Así, ha ejemplificado sus palabras con fotografías que han circulado por redes sociales. "Han usado las propias manifestaciones de apoyo a la revolución, las han puesto como si fueran actos públicos en contra", ha indicado. "Han tomado una foto de Egipto, de una manifestación, para decir que es una manifestación en el Malecón", ha agregado, entre otros ejemplos.

Mientras, Díaz-Canel ha asegurado que el Gobierno cubano está dando "información transparente de lo que está pasando" y "también la información, muy transparente, de lo que no está pasando y que ellos quieren que pase". "En todo este montaje, ¿a quién están tratando de alentar? A que no haya tranquilidad ciudadana", ha continuado.

El mandatario ha seguido en esta línea y ha afirmado que lo que se busca es "crear un escenario en el que haya guarimbas --como se conoce a los disturbios en Venezuela--, apedreamientos, barricadas y scedan todos estos fenómenos que han tratado de montar en otros países y que, como se ha explicado, es parte del famoso manual por el cual se conducen los golpes suaves y sus diferentes fases".

"¿Los violentos somos nosotros? ¿Los represores somos nosotros? Nosotros no estamos actuando contra nadie, nosotros sencillamente, con el pueblo, estamos defendiendo los derechos de ese pueblo", ha incidido, recalcando que la ciudadanía cubana "esta defendiéndose espontáneamente, está defendiendo sus razones y sus verdades".

"Unidad y disciplina"

Por todo ello, el presidente cubano ha apelado a la "unidad y al respeto" de los cubanos y les ha pedido despojarse de "cualquier sentimiento de odio, de cualquier vulgaridad, de cualquier comportamiento indecente", pero "exigiendo las normas de disciplina, las normas que garantizan en nuestra sociedad esa tranquilidad social".

"El que quiera ver cómo está Cuba, cómo se vive en Cuba, cómo cada día este pueblo construye páginas de heroísmo, cómo este pueblo en medio de las circunstancias ha enfrentado la pandemia, cómo un gobierno todos los días está volcado a trabajar con los temas que más afectan a la población, podrá ver cuán diferente es el mundo por el que nosotros apostamos, el mundo que queremos construir", ha aseverado.

Durante otro momento de su intervención, Díaz-Canel ha reconocido que Cuba "no siempre" tiene "los resultados que necesitan", "no siempre dispone de los recursos necesarios", pero ha atribuido esta circunstancia al "bloqueo". En este sentido, ha aludido a "los planes del imperio" y ha afirmado que los "esfuerzos de la Cuba en Revolución desbaratan, destruyen toda la perversidad de sus planes".

"De los planes de la mafia cubano-americana, que se empeña en impedir que pueda reanimarse un diálogo de respeto, de iguales, sin medidas restrictivas, sin medidas coercitivas entre dos países que son muy diferentes en lo ideológico, pero que son geográficamente cercanos y que podrían tener una relación totalmente civilizada, sobre la base de un respeto mutuo", ha añadido, recalcando que "esos son los argumentos que tenemos que seguir defendiendo".

Por último, ha explicado que "el enemigo de la revolución" busca "complicar" la situación en Cuba en dos frentes. El primero es la pandemia de COVID-19 y el objetivo, según ha detallado, es que "se siga complicando y que nosotros no tengamos capacidad para enfrentar con éxito la pandemia". Cuba rebasó el martes los 250.000 contagios de COVID-19, en el marco de un empeoramiento de la situación de la pandemia en la isla. Así, ha pedido "intensificar las medidas, fortalecer los protocolos, la exigencia (...) y, sobre todo, asegurar la vacunación". El segundo escenario es "crear intranquilidad social, incertidumbre", ha concluido.

Ciudadanos cubanos han salido a las calles en los últimos días para expresar su descontento por la carestía de productos básicos, como alimentos y medicinas y miembros de la comunidad internacional y ONGs, entre otros, han denunciado una dura represión contra los manifestantes. El Gobierno cubano consideró el martes que ha visto "escenas peores" de represión y violencia policial en Europa y ha negado un "estallido social".