España saluda a los octavos con una 'manita' a Eslovaquia (0-5) y buscará los cuartos ante Croacia

La Selección Española se clasificó este miércoles para los octavos de final de la Eurocopa después de golear a Eslovaquia (0-5) en un buen encuentro del equipo español reforzado por la presencia de Busquets en el centro del campo, y que por otro lado confirmó a una timorata selección eslovaca como el peor combinado del grupo. La victoria de Suecia ante Polonia (3-2) impide que España pase como primera y se mida a un rival 'cómodo' como República Checa o Ucrania, pero el segundo puesto cruza a los de Luis Enrique con un rival al menos accesible: Croacia. La subcampeona mundial encadenaba seis partidos seguidos sin ganar antes de batir el martes a Escocia y llegará como víctima al partido que le enfrentará a España en Copenhague el lunes 28 a las 18 horas.

Se anunciaban varias novedades en el once de Luis Enrique y esta vez sí, el asturiano cumplió en líneas generales con el guión esperado, aunque Oyarzábal continuó en el banco de los suplentes. Pero Azpilicueta sustituyó al atlético Llorente en el lateral derecho, Eric García a Pau Torres en el eje de la zaga, Busquets, una vez superada su ausencia por coronavirus, estrenó su capitanía en el centro del campo en detrimento de Rodri, y Sarabia entró en lugar de Dani Olmo en la parte derecha del ataque.  Eso sí, pese a las novedades, Luis Enrique fue fiel a su habitual 4-3-3, sacrificando a Gerard Moreno nuevamente en la banda y desoyendo las voces que pedían al delantero villarrealense junto a Morata en la punta del ataque.

El partido acababa de comenzar, y aunque todo el mundo pensaba en doblegar a la modesta Eslovaquia, el gol en el segundo minuto de Suecia a Polonia otorgaba a la selección española más margen de error. Porque si Polonia no ganaba, a España le bastaba con empatar para estar en octavos. Es cierto que con un empate el cruce sería más duro, ante Bélgica, pero el saberse clasificados en todo momento podía tranquilizar a los jugadores españoles.

Bajo la batuta del omnipresente Busquets, España dominó con claridad desde el inicio sobre un césped que no había mejorado respecto a encuentros precedentes. A Eslovaquia le bastaba con sumar un punto y se pertrechó atrás soñando con un empate a cero que le permitiera alcanzar una clasificación histórica. Sólo habían pasado cinco minutos cuando Dubravka tuvo que intervenir para despejar un tiro de Morata, y poco después, España gozó de otra clarísima oportunidad. Fue un penalti vía VAR por un patadón a Koke. Y provocó una sorprendente situación. La de los jugadores españoles mirando hacia el banquillo para saber quién debía lanzarlo. No es sólo que España no tenga especialista, si no que salta al césped sin saber quién va a tirar los penaltis. El seleccionador señaló a Morata...y el disparo del delantero de la Juve fue repelido por el portero eslovaco. Si contra Polonia falló Gerard Moreno, este miércoles lo hacía Morata.

Aunque no consiguiera marcar, el caso es que el atacante cedido por el Atlético al equipo turinés era protagonista de casi todas las opciones del equipo español. Morata no tenía suerte y España tampoco, pero Dubravka iba a reconciliar a la Roja con la diosa fortuna. Porque el gol con el que se adelantó España a la media hora fue un gol de chiste, de esos de ver en los zapping televisivos durante muchos años. Un mal pase de Eslovaquia al salir desde la defensa con el balón controlado fue aprovechado por Sarabia para chutar libre de marca. Su disparo fue rechazado por el larguero, y mientras el balón caía, el portero eslovaco se giró, y con la intención de despejarla a córner por encima del larguero como si de un jugador de voleibol se tratara, palmeó al fondo de las redes.

No varió el guión, porque Eslovaquia, hasta el descanso, sólo se acercó a Unai Simón en una acción que terminó en fuera de juego. España se acercaba al intermedio con ventaja y buenas sensaciones. Y el segundo gol, le daría mucha más tranquilidad. Gerard Moreno peleó por un balón junto a la línea de fondo en la parte derecha del ataque y su centro, con Dubravka fuera de sitio, fue cabeceado a gol por Laporte.

Se consuma la goleada

Coser y cantar para España, que debía ser elogiada en su justa medida. Porque también cabe recordar que Eslovaquia fue inferior a Suecia, frente a quien perdió, y que estaba siendo dominada por Polonia hasta que el combinado polaco se quedó con diez, e incluso marcó el gol del triunfo con un dominio alterno.

El caso es que la Selección Española, al fin, vencía y convencía. Aunque la victoria de Suecia ante Polonia clasificaba a España como segunda, por lo que transcurridos los primeros cuarenta y cinco minutos, se vislumbraba en octavos un duelo entre España y la Croacia de Modric. Ahora lo que convenía era el empate polaco para ser primeros y que tocara en suerte República Checa o Ucrania.

En el segundo tiempo continuó el control español, pero Eslovaquia echó el resto con dos cambios ofensivos que le permitieron al menos acercarse a Unai Simón. Evidentemente, esa variación implicaba su riesgo y el tercer gol no tardó en llegar. Sarabia culminó una jugada al primer toque y sentenció el choque.

Luis Enrique ordenó la entrada de Ferrán Torres en lugar de Morata a los veinte minutos del segundo período y el delantero del City no tardó ni un minuto en poner el cuarto gol de España en el marcador. Fue a la salida de un córner, tras una jugada ensayada, y aprovechando con un remate raso de espuela un buen centro de Sarabia desde la derecha.

La situación se repitió en un abrir y cerrar de ojos. En el carrusel de cambios español pensando en dar descanso a varios jugadores de cara a los octavos, Pau Torres, al alimón con Kucka, que no acertó a despejar, marcó de cabeza el quinto tanto en la que era su primera accion. España ya saludaba los octavos con una 'manita' y estaba pendiente del Suecia-Polonia, por si se medía a Croacia en Copenhague o a Ucrania o a República Checa en Glasgow.

Cuando Lewandowski se puso a hacer de las suyas en San Petersburgo y Polonia empató a dos, todo apuntaba a la segunda opción, pero los polacos, obligados a arriesgarlo todo, encajaron el tercer gol en el descuento y Suecia terminó como primera de grupo. España, por tanto, se cruzará con Croacia, una subcampeona del mundo venida a menos. España es sexta en el ranking de la FIFA y Croacia, decimocuarta. La selección de Modric, antes de vencer a Escocia el martes (3-1), encadenaba seis encuentros seguidos sin ganar. Perdió ante Francia en la Liga de Naciones (1-2), empató en amistoso contra Turquía (3-3), cayó contra Suecia (2-1) y Portugal (2-3) en la Liga de Naciones y en la presente Eurocopa debutó perdiendo contra Inglaterra (1-0) y continuó empatando frente a República Checa (1-1). España será favorita. Y con el sufrimiento por el que ha pasado en la fase de grupos, puede agradecer su situación ventajosa en el inicio de los cruces.

ESLOVAQUIA, 0 - 5 ESPAÑA (0-2, al descanso)

ESLOVAQUIA: Dúbravka; Pekarík, Satka, Skriniar, Hubocan; Kucka, Hromada (Lobotka, min.46); Haraslín (Suslov, min.69), Hamsík (Benes, min.90), Mak (Weiss, min.69); y Duda (Duris, min.46).

ESPAÑA: Unai Simón; Azpilicueta (Adama Traoré, min.76), Eric García (Pau Torres, min.71), Laporte, Jordi Alba; Koke, Busquets (Thiago, min.71), Pedri; Gerard Moreno (Oyarzabal, min.76), Morata (Ferran Torres, min.66) y Sarabia.

GOLES: 0-1, minuto 30. Dúbravka en propia puerta. 0-2, minuto 45+3. Laporte. 0-3, minuto 56. Sarabia. 0-4, minuto 67. Ferran Torres. 0-5, minuto 71. Kucka en propia puerta.

ÁRBITRO: Bjorn Kuipers (HOL). Amonestó a Duda (min.12) y Skriniar (min.94), por Eslovaquia, y a Busquets (min.40) y Jordi Alba (min.60), por España.

ESTADIO: La Cartuja de Sevilla. 12.580 espectadores.

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