Trece países instan a la CE a actuar contra Budapest por "discriminar" al colectivo LGTBI

Los países alertan a su socio europeo de que "estigmatizar a las personas LGTBI constituye una clara violación de su derecho fundamental a la dignidad"

Un grupo de trece países de la Unión Europea, incluido España, han expresado este martes su "grave preocupación" por una ley adoptada en Hungría que "discrimina" y "estigmatiza" a los homosexuales con el pretexto de reforzar la protección del menor y han instado a la Comisión Europea a tomar medidas legales contra Budapest.

"Representa una forma flagrante de discriminación por la orientación sexual, la identidad y la expresión de género y como tal debe ser condenada", indica este grupo de países en su declaración, distribuida mientras los ministros de Asuntos Europeos de los 27 se reúnen en Luxemburgo, con la preocupación por el Estado de derecho en Hungría entre los puntos del orden del día.

El texto fue promovido por los países del Benelux (Bélgica, Luxemburgo y Países Bajos) pero a lo largo del martes ha ido sumando los apoyos de Alemania, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Irlanda, Lituania, España, Suecia y Letonia.

Los países alertan a su socio en la UE de que "estigmatizar a las personas LGTBIQ constituye una clara violación de su derecho fundamental a la dignidad", un derecho que está protegido tanto por la Carta de Derechos Humanos de la UE como por el Derecho internacional".

En este contexto, el grupo de países insta a la Comisión Europea, en tanto que "guardiana de los Tratados", a emplear "todos los instrumentos a su disposición" para asegurar el respeto del derecho europeo, lo que incluye "llevar el caso ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea".

"Defendemos los derechos de los ciudadanos europeos", concluye la declaración suscrita por los ministros responsables de Asuntos europeos de los trece países, que en el caso de España es el secretario de Estado para la Unión Europea, Juan González-Barba.

Budapest tacha de "fake news" las críticas

A su llegada a la reunión en Luxemburgo, varios de los ministros han avanzado en declaraciones a la prensa la preocupación por la deriva antidemocrática en Hungría y apuntado la necesidad de que la Comisión Europea vaya más allá de las declaraciones de condena y pase a la acción.

"La ley votada por Hungría no responde en ninguna medida a los valores de la Unión Europea. La gente tiene derecho a vivir como quiera, no estamos en la Edad Media", ha declarado el ministro de Exteriores de Luxemburgo, Jean Asselborn.

El secretario de Estado de Asuntos Europeos francés, Clément Beaune, también ha avisado de que la UE "no puede aceptar este discurso" porque es un "ataque" a los valores fundamentales del bloque, al tiempo que ha querido dejar claro que la defensa del Estado de derecho "no es una opción política ni una injerencia en política nacional, sino lo que elegimos juntos".

Entretanto, el ministro de Exteriores y Comercio húngaro, Péter Szijjártó, ha defendido la nueva legislación que, bajo el marco de la lucha contra la pedofilia, incluye medidas que persiguen al colectivo LGTBIQ como la prohibición de charlas sobre homosexualidad en centros educativos y el veto a la emisión de contenido audiovisual que incluya temática LGTBIQ en televisión.

A su llegada a la reunión de ministros de la UE, Szijjártó ha asegurado que "los niños deben ser protegidos" de los delitos de pedofilia con castigos "muy severos" y ha añadido que la norma incluye también medidas para asegurar que el derecho a informar a los menores "sobre orientación sexual es exclusivo de los padres".

"Me pregunto realmente si quienes critican la ley la han leído o lo hacen en base a falsas interpretaciones que han circulado en los últimos días", ha aseverado el ministro, quien ha asegurado que el Gobierno está "abierto al debate" pero tiene clara su posición sobre este asunto.

"Mi consejo es que lean la ley y no propaguen 'fake news'", ha replicado Szijjártó, al ser preguntado por la declaración crítica que los países de Benelux han compartido con el resto de los Estados miembro en busca de más firmantes.

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