Los indultos, un paso para el reencuentro... y para que Sánchez agote la legislatura

La medida de gracia puede convertirse en un seguro para la estabilidad del Gobierno de coalición al seguir contando con el respaldo de ERC

Los indultos a los líderes independentistas del procés aprobados este martes por el Consejo de Ministros afirma Pedro Sánchez que representan una apuesta por la concordia y la convivencia, un paso por el reencuentro que abre una nueva etapa.

Pero suponen también un paso medido, en medio de las dificultades de su mandato, que puede convertirse en un seguro para seguir contando con el respaldo de ERC y, en consecuencia, para la estabilidad del Gobierno de coalición y para su objetivo de agotar la legislatura.

El Ejecutivo asume que la medida de gracia para los nueve dirigentes soberanistas puede tener un coste político a corto plazo porque muchos españoles, a pesar de las llamadas a la concordia y la "magnanimidad" realizadas por Sánchez, no entiendan la decisión.

Pero en Moncloa existe el convencimiento de que la evolución de los acontecimientos, con una rebaja de la tensión y una paulatina vuelta a la normalidad en la relación entre el Gobierno central y el autonómico y, en general, entre Cataluña y el resto de España, hará que muchos de quienes hoy se oponen a los indultos reconozcan finalmente que fue una medida acertada.

Se trata de un proceso que necesita de tiempo, y de ahí que Sánchez considere esencial alejar al máximo posible las elecciones generales. Es decir, con la vista puesta en el límite para volver a las urnas, dentro de dos años y medio.

"Algo se mueve"

Eso pasa por seguir manteniendo los apoyos parlamentarios de los que actualmente goza el Gobierno de coalición, y en esa tesitura ERC es un factor esencial.

Desde el Ejecutivo se asegura que, antes incluso de la aprobación de los indultos, "ya se había comenzado a mover algo", en referencia a las voces que desde el ámbito empresarial, e incluso desde la Iglesia, han ido avanzando su respaldo a una medida que se daba por hecha.

"Llegarán más apoyos", afirman fuentes del Gobierno que vaticinan también que el Partido Popular no podrá sostener en el conflicto catalán y la aprobación de los indultos su discurso de oposición durante lo que resta de legislatura.

Van incluso más allá y subrayan que perseverar en esa actitud pasará factura electoral al partido de Pablo Casado pese a que por vez primera en mucho tiempo haya algunas encuestas que sitúan al PP en primer lugar en la preferencia de voto de los ciudadanos.

La decisión del Consejo de Ministros despeja el horizonte para concretar citas pendientes como la reunión en Moncloa de Sánchez y del presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, y la vuelta de sus respectivos gobiernos a la mesa de diálogo. Ahora falta ponerles fecha.

Optimismo con la Generalitat

El Gobierno da por descontado que no va a ser fácil normalizar la situación, pero cree que el camino se ha iniciado.

Aunque Moncloa hubiera preferido que Aragonès estuviera presente en la conferencia que este lunes pronunció Sánchez en Barcelona y en la que anunció la aprobación de la medida, entiende que no lo hiciera y sugiere que hay muchas conversaciones fuera de los focos que les hacen ser optimistas sobre la actitud de la Generalitat y pese a la presión de Junts a ERC.

Los indultos son sin duda un hito de la legislatura, y una vez adoptada la decisión, Sánchez puede repensar la necesidad de una remodelación de su Gobierno para intentar tomar impulso ante la nueva etapa que se abre.

Después de una serie de informaciones a principios de junio sobre la posibilidad de que tuviera decidido ya esa remodelación, Moncloa hizo público un comunicado en el que aseguraba que el presidente estaba centrado en la lucha contra la pandemia, la recuperación económica y el reencuentro con Cataluña, pero no en una hipotética crisis de Gobierno.

Días más tarde, el propio Sánchez explicó que los cambios en su Ejecutivo no son prioritarios. Pero no los descartó de forma tajante, y la pregunta es cuándo los elevará a categoría de prioridad en su agenda, una vez pasada la página de los indultos.