Clamor contra la UEFA por vetar los colores LGTBI en el partido entre Alemania y Hungría

Varios estadios alemanes exhibirán los colores y activistas repartirán 11.000 banderas del arcoíris a los espectadores del encuentro

El estadio Allianz Arena de Múnich no podrá iluminarse este miércoles con los colores del arcoíris en el partido entre Alemania y Hungría de la tercera jornada del Grupo F de la Eurocopa, ha decidido este martes la UEFA.

La alcaldía de la capital bávara solicitó iluminar el estadio con los colores del arcoíris en respuesta a la ley aprobada por Hungría que restringe el derecho a la información de los jóvenes sobre la homosexualidad y la transexualidad, una iniciativa promovida por el primer ministro húngaro, el ultraconservador Viktor Orban.

Según la UEFA, permitir dicha iluminación supondría un mensaje político. "Todas las formas de discriminación representan uno de los mayores problemas a los que se enfrenta el fútbol hoy", señaló, pero aseguró que el organismo "a través de sus estatutos, es una organización neutral política y religiosamente". "Dado el contexto político de esta solicitud específica, un mensaje que apunta a una decisión tomada por el parlamento nacional húngaro, la UEFA debe rechazar esta solicitud", añadió.

Los colores del arcoíris son empleados de manera habitual en favor de la comunidad homosexual, lesbiana, bisexual y transexual.

"Es vergonzoso"

Por su parte, el alcalde de Múnich, Dieter Reiter, arremetió contra la UEFA por la decisión, pero también criticó a la Federación Alemana de Fútbol (DFB) por no haber ayudado. "Me parece vergonzoso que la UEFA nos prohíba aquí en Múnich dar una señal de apertura al mundo, de tolerancia, respeto y solidaridad con la gran cantidad de personas de la comunidad LGBT", explicó Reiter.

El primer ministro bávaro, Markus Soeder, tuiteó que la iluminación habría sido "una muy buena señal de tolerancia y libertad". "Ceder a los autócratas nunca ha conducido a nada bueno", dijo la alemana Katarina Barley, vicepresidenta del Parlamento Europeo.

Pero el presidente interino de la DFB, Rainer Koch, defendió a la UEFA en Facebook y dijo que la moción "no era solo una declaración en la lucha conjunta contra todo tipo de discriminación, sino un acto político" que no podía ser aprobado.

El capitán de la selección alemana, Manuel Neuer, podrá continuar llevando los colores en su brazalete, ya que la propia UEFA paralizó una investigación sobre el hecho.

La decisión de la UEFA ha sido muy criticada por Amnistía Internacional, que compara esta campaña con las de contra el racismo. "¿Los derechos humanos de las personas LGBTI son una cuestión política y el racismo no?", se pregunta.

 

El fútbol alemán ha cerrado filas en torno al alcalde de Múnich y varios clubes de la Bundesliga de ciudades como Berlín, Hamburgo, Colonia, Wolfsburgo o Augsburgo han anunciado que iluminarán sus estadios con los colores LGTBI durante el Alemania-Hungría.

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Hungría, Peter Szijjarto, dio la bienvenida a "una decisión correcta" de la UEFA en una reunión de la Unión Europea en Luxemburgo, y agregó que la UEFA "decidió no verse envuelta en una provocación política contra Hungría".

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