Este lunes los presentará Sánchez en el Liceo de Barcelona

El Gobierno aprueba el martes los indultos como gesto de concordia con una decisión ‘arbitraria’ contra la ley

El Ejecutivo de Sánchez dice que suprimirá todas las penas de cárcel, excluirá la inhabilitación y los indultos serán reversibles si hay reincidencia

No es casualidad sino más bien un reconocimiento el que el Presidente del Gobierno Pedro Sánchez presente los indultos a los golpistas catalanes en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona, puesto que los indultos, mejor dicho el auto indulto de Sánchez para seguir en el poder, es una representación teatral ‘arbitraria’ del jefe del Gobierno en beneficio propio y de sus aliados de ERC que le garantizan la estabilidad para los dos años que quedan de legislatura.

Los indultos que ya están preparados y afectan a nueve de los doce presos golpistas que aún están pendientes de cumplir varios años de prisión -sobre todo Oriol Junqueras, al que le quedan más de nueve años- se aprobarán en el Consejo de Ministros del martes 22 y en ellos se excluirán expresamente las penas de inhabilitación y la libertad de los condenados será reversible en caso de reincidencia.

Así lo afirma en el diario El País el ‘portavoz adjunto’ del Gobierno y habitual colaborador de ese periódico Carlos E. Cúe. El que da cumplida cuenta de la versión interesada que le transmiten en La Moncloa, como viene siendo lo habitual en crónicas que se apoyan en fuentes del Gobierno cuyos nombres nunca se citan.

En la motivación de los indultos el Gobierno enviará dos claros mensajes: tanto a la opinión pública (y en especial a los votantes del PSOE); como al Tribunal Supremo ante el riesgo de que los indultos puedan ser rechazados por la Sala Tercera de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo.

La que, tras los recursos que frente a los indultos presentará la ‘acusación popular’ de Vox, los puede anular por manifiesta ‘arbitrariedad’ y una clara ‘desviación de poder’ del presidente Sánchez en su propio beneficio.

-Decisión política: los indultos son una ‘decisión política’ del Gobierno y no un simple ‘acto administrativo’, dirá el Ejecutivo para justificar sus medidas de gracia. Decisión política que el propio Presidente Sánchez desmontó en las elecciones del 10-N argumentando que ‘hay que acabar con los indultos políticos’ y que, por eso, él nunca los concedería. Afirmación que se amplía y consta en una ponencia en el Tribunal Supremo de la actual ministra de Defensa, Margarita Robles en contra de la ‘arbitrariedad’ de los indultos.

-Utilidad Pública: dice el Gobierno que los indultos se concederán para favorecer la ‘concordia’ y el ‘reencuentro’ de la sociedad catalana. Y se citará al apoyo recibido por organismos y por algunas instituciones de la sociedad civil, como el empresariado catalán y el líder de la CEOE, Antonio Garamendi, que dijo que los indultos serían ‘bienvenidos sí ayudan a la normalización’.

Pero no se citará en este apartado que la gran mayoría de los españoles están en contra de los indultos como lo reflejan todas las encuestas y que las medidas de gracia aumentarán la ‘discordia’ en toda España. Y además van a disminuir la capacidad ‘disuasoria’ de la sentencia del Supremo y del Código Penal, frente a posibles y futuros nuevos delitos golpistas.

-Indultos parciales: dirá el Gobierno que los indultos eliminan las penas de cárcel que están pendientes de cumplimiento, pero no las económicas y de inhabilitación (lo que, por ejemplo, le impedirá a Junqueras ocupar cargos públicos durante los próximos nueve años). Intentando con ello rebajar el alcance y el impacto social y político de su decisión. Pero está decisión de ‘indulto parcial’ no es voluntad del Gobierno sino obligatoria una vez que el Tribunal Supremo se opuso a los indultos en su Informe preceptivo.

-Arrepentimiento y reincidencia. Sostiene el Ejecutivo, en contra de lo que dice la Ley, que no es necesario que el condenado se arrepienta de sus delitos, o que no renuncie de manera expresa a reincidir en ellos. E incluso el que los condenados rechacen estos indultos, como ha ocurrido con varios de los presos. Y el Gobierno aportará como prueba de ‘no reincidencia’ la carta que Junqueras envió a La Sexta TV y ARA, diciendo que la declaración unilateral de la independencia de Cataluña ‘no es viable ni deseable’.

Una carta pactada y urdida, lo que significa una fabricación de prueba falsa -como lo reconoce en su escrito Cúe- entre los representantes de Moncloa y ERC. La que contradice de manera manifiesta el pacto del gobierno catalán firmado de ERC, JxC y CUP donde mantienen como objetivo irrenunciable la ‘declaración unilateral de la independencia’ si el Gobierno de España no les concede un ‘referéndum pactado de autodeterminación’ que es ilegal.

-El auto indulto de Sánchez: Sostendrá el Gobierno en su motivación de los indultos que no ha lugar a la interpretación de un ‘auto indulto’ del Presidente Sánchez para permanecer en el Gobierno. Lo que todo el mundo sabe y ya ha sido denunciado en sus Informes preceptivos por la Fiscalía y la Sala Segunda del Tribunal Supremo, añadiendo en ambos informes que los indultos pretenden también alterar y tergiversar la sentencia del Tribunal Supremo sobre el golpe de Estado catalán.

-Sala Tercera del Supremo: Afirma el Gobierno que una vez presentados los recursos contra los indultos la Sala Tercera del Tribunal ‘no podrá entrar ven el fondo de la cuestión’.

Lo que es absolutamente falso porque existe jurisprudencia del Tribunal Supremo para ello y están claro y patente que en la medida de gracia se incurre en la ‘arbitrariedad’ de la decisión del Gobierno y en los presuntos delitos de ‘desviación de poder’ y ‘prevaricación’ que parten de estas decisiones. Como lo advierte y señala en su Informe la fiscalía de la Sala Segunda del Supremo y como bien lo podría ratificar la fiscalía de la Sala Tercera del alto Tribunal y el propio Tribunal anulando los indultos.

Estamos pues ante una decisión ‘arbitraria’ y por lo tanto ilegal del Gobierno de Sánchez que beneficia personal y políticamente a Sánchez y a sus socios de Gobierno. Una que carece de utilidad pública, arrepentimiento y garantía de no reincidencia de los golpistas que desprecian estas medidas de gracia y que amenazan con reincidir si no se les autoriza un nuevo referéndum de autodeterminación para la independencia que es ilegal e inconstitucional.

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