Sánchez estrena en el Liceo los indultos con euforia sobre las mascarillas y los fondos UE

Después de la manifestación de Colón y del fracaso de su paseo con Biden en Bruselas, Sánchez intenta retomar la iniciativa aprobando los indultos

El presidente Sánchez presentará este lunes en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona los indultos a los golpistas catalanes que en los próximos días va a aprobar el Gobierno en pos de lo que el presidente llama ‘la concordia y el reencuentro’.

Un acto lírico, político y ‘social’ de Sánchez al que no acudirá nadie del Gobierno catalán ni de la Mesa del Parlamento, ni los más altos dirigentes de ERC, JxC, CUP, PP, CS y Vox. Lo que reducirá la presencia política al PSC con Salvador Illa y a En Comú Podem con Ada Colau y algunos de los representantes de la sociedad civil.

Y todo ello con esta imaginaria nueva versión de Rigoletto en el Palau, y con los adornos recientes de dos anuncios de Sánchez relativos a: la llegada en el mes de julio llegarán a España de las primeras remesas de los fondos de la UE; y que a partir del próximo sábado 26 de junio se podrá prescindir de las mascarillas en los espacios públicos y abiertos.

‘En este país’, que diría Mariano José De Larra a su astuto interlocutor ‘Don Periquito’, las cosas se suceden a gran velocidad. Hace apenas unos días se celebró en Alcorcón el entierro de Pablo Iglesias en UP y en Sevilla el funeral por Susana Díaz. Mientras en la plaza de Colón de Madrid se habían  concentrado miles de ciudadanos contra los indultos de Sánchez.

A los que el pasado jueves les dio la ‘bienvenida’ el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, mientras que el presidente catalán Aragonés miraba de reojo y sin saludar como debiera al Rey Felipe VI en un acto empresarial en Barcelona.

Sin duda una ajetreada secuencia de acontecimientos en una semana que empezó con el irrisorio paseíllo de 30 segundos que el presidente de USA Joe Biden le ‘concedió’ a Pedro Sánchez en la cumbre de la OTAN.

Lo que fue motivo de escarnio a Pedro Sánchez quien aguantó como pudo el tirón diciendo que él no suele cronometrar sus encuentros y que, poco después, el miércoles soportó impasible en el Congreso. Al igual que otro chaparrón de Pablo Casado donde el líder del PP le recordó a Sánchez, palabra por palabra, todas sus declaraciones y promesas contrarias a los indultos de los golpistas catalanes del procés.

No hay en Europa, ni en cualquier democracia del mundo, un presidente del Gobierno que se mantenga en el cargo frente a un cúmulo de mentiras como el que atesora Pedro Sánchez en España que inundan las videotecas de los canales de televisión y las redes sociales.

Pero ahí está Sánchez, impertérrito, y ahí sigue este personaje que ahora, probablemente y a partir de esta semana, indultará a los golpistas catalanes.

Los que niegan su arrepentimiento, amenazan con otro golpe de Estado, desprecian las medidas de gracia -ellos quieren una amnistía para incluir a los prófugos- y son los únicos beneficiarios, en compañía de Sánchez, de unos indultos que no traerán la ‘concordia’ en España ni tienen la menor ‘utilidad pública’.

Más bien, al contrario, estos indultos rompen el ‘principio de legalidad’ y buscan el desprestigio del Tribunal Supremo cuya sentencia se pretende alterar desde el Gobierno -así lo han denunciado los Informes de la Fiscalía y del Tribunal Supremo- con una decisión de Sánchez que incluye una clara de ‘desviación de poder’, camino de la prevaricación. Tal y como lo debería sentenciar la Sala Tercera del Tribunal Supremo, una vez que los indultos hayan sido recurridos por la ‘acusación popular’ y luego admitidos a trámite siguiendo la jurisprudencia vigente en el alto Tribunal.

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