El independentismo plantará el lunes a Sánchez en su gran acto en Barcelona para defender los indultos

Las caras visibles del independentismo institucional, como el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, el vicepresidente del Govern, Jordi Puigneró, o la presidenta del Parlament, Laura Borràs, plantarán al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en su gran acto del lunes sobre los indultos en Barcelona. Sánchez participará el lunes en una conferencia en el Teatre del Liceu en el que, ante unas 300 personas de diversos sectores de la sociedad catalana, defenderá su apuesta por la concordia, que incluirá previsiblemente los indultos a los líderes del procés presos.

El presidente protagonizará una conferencia en la que defenderá los indultos y su agenda de reencuentro y lo hará a las 12.00 horas bajo el título 'Reencuentro: un proyecto de futuro para toda España'.

Pese a que Moncloa había invitado a todo el Govern, no acudirán ni Aragonés ni ninguno de sus 14 consellers acudirán y tampoco lo hará la presidenta del Parlament, Laura Borrás. El presidente de la Generalitat declinará la invitación de Sánchez y mantendrá la visita territorial que tenía programada a Terres de l'Ebre, acompañado de la consellera de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural, Teresa Jordà, y del delegado del Govern en Terres de l’Ebre, Albert Salvadó.

El vicepresidente del Govern, Jordi Puigneró, principal voz de JxCat en el ejecutivo catalán, ha anunciado en Twitter su negativa a aceptar la invitación oficial. "Presidente Pedro Sánchez. Indultos sí. Propaganda no. La próxima vez le agradecería que dirigiese la carta al vicepresidente del Govern de Cataluña. Por cierto, no vendré. Saludos cordiales", ha escrito Puigneró, aludiendo a la invitación que ha recibido, sin mención explícita a su cargo.

Desde el Ejecutivo catalán consideran que Sánchez debería haber trasladado primero su propuesta para Cataluña al Govern antes de hacerlo en un acto público, y como desconocen el contenido de esa estrategia, cuestionan si se trata de "algo más que un acto de propaganda".

Por su parte, Borràs ha respondido a la invitación con una carta a Sánchez en la que expone sus motivos: "El mismo día en que usted hablará de reconciliación, yo acompañaré a una decena de altos cargos de la Generalitat que están citados a declarar en la Ciudad de la Justicia. Esta actitud represiva es incompatible con el título del acto, que incluye el término reencuentro". En su carta, Borràs afirma que es "especialmente sensible a la vulneración de derechos y libertades hacia los ciudadanos catalanes que actualmente ejerce el Estado español" y añade que "el verdadero reencuentro" que debe producirse "es el del Estado español con la vía de la política y la negociación".

Por su parte, la ANC ha decidido contraprogramar el acto de Sánchez, que ha tildado de "espectáculo propagandístico", con un acto político paralelo frente al Liceu. La ANC entiende que "no se puede indultar un delito inexistente y mucho menos esperar que este hecho sea la solución del conflicto catalán".

Para el vicepresidente de Òmnium Cultural, Marcel Mauri, el acto convocado con el presidente del Gobierno en el Liceo será "propagandístico", y ha señalado que su entidad estará el mismo día en el Congreso de los Diputados entregando las firmas recogidas en favor de la amnistía.

Por su parte, Poble Lliure, una de las organizaciones que conforman la CUP, ha llamado a protestar el lunes bajo el lema "Clemencia no es justicia. Independencia. Paremos la farsa del lunes 21 en el Liceu".

La conferencia del lunes tendrá lugar un día antes de que se celebre el Consejo de Ministros, órgano en el que el presidente prevé presentar en breve, y quizás ese mismo martes, 22 de junio, la medida de gracia, algo que no se descarta desde el Ejecutivo. Aunque también podrían llegar el día 29.

Tras los indultos, llegará la reunión entre Sánchez y Aragonés en La Moncloa, que debería celebrarse en el mes de junio, tal y como pactaron en la conversación telefónica que mantuvieron a principios de mes, tal y como le ha recordado este viernes el presidente catalán. En una comparecencia en Bélgica junto al expresidente del Govern Carles Puigdemont tras la reunión que han mantenido, Aragonés ha asegurado que no le constaba haber recibido tal invitación a la conferencia de Sánchez del lunes. En todo caso, ha asegurado que independientemente de los actos que el presidente del Gobierno organice para presentar sus propuestas, lo importante es que las aborde con él y su Govern, en una reunión que "se tiene que celebrar durante junio".

El objetivo de Aragonés es retomar lo antes posible la mesa de diálogo entre el gobierno central y el catalán que arrancó en febrero de 2020, pero que solo celebró una primera y única reunión antes de que estallara la pandemia. Desde entonces no se ha vuelto a retomar, por el coronavirus y también por la situación de interinidad de Cataluña tras la salida de Quim Torra del Govern, y la posterior celebración de las elecciones catalanas en febrero.

Sánchez agradece el apoyo de los empresarios

El presidente del Gobierno ha agradecido este viernes el apoyo del Círculo de Economía a los indultos que el Ejecutivo prevé conceder a los condenados por el procés. También ha aprovechado su presencia en Barcelona para pedir "gestos de ida y vuelta" a la Generalitat, para ayudar a superar el conflicto político en Cataluña. Así lo ha asegurado durante su intervención en la clausura de la Reunión Círculo de Economía en Barcelona, en la que ha presentado su plan para reimpulsar la economía española y salir de la crisis provocada por la pandemia, y ha avisado de que la "discordia partidista o territorial que también es un lastre para la economía".

Este viernes ante los empresarios, Sánchez ha defendido que "la concordia también es un valor económico", reivindicando así uno de los valores que, junto a la convivencia y el diálogo, el presidente esgrime para justificar la decisión que tomará próximamente el Consejo de Ministros sobre los indultos.

"Tendremos que encontrarnos y reencontrarnos. Para poder seguir avanzando, volver a ese punto en que dejamos de escucharnos. Hay muchas más cosas que nos unen de las que nos separan. Y en esos espacios es donde debemos encontrar el acuerdo. Esto no lo puede hacer solamente un gobierno ni dos gobiernos, es una tarea de todos", ha avisado.

Sánchez ha pedido a todos los actores reconocer que "nadie es dueño de la razón" y sumarse a los proyecto de país en un momento en el que ha asegurado que España va a volver a contar con recursos como no tenía desde antes de la crisis financiera de 2008, va a superar todas las previsiones de recuperación y en el cree que España cuenta con el talento suficiente para salir de la crisis de forma rápida.

En la ponencia han estado la vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño; el ministro de Política Territorial, Miquel Iceta; los consellers de la Generalitat Jaume Giró y Roger Torrent; la delegada del Gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera; el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig; la presidenta de la Diputación de Barcelona, Núria Marín; el primer teniente de alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, y el líder del PSC en el Parlament, Salvador Illa.

La Reunión del Círculo de Economía se celebra hasta este viernes en Barcelona y está patrocinada por CaixaBank, Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB) y KPMG, con la colaboración del Ayuntamiento de Barcelona.

Este lobby empresarial del Círculo se ha mostrado a favor de los indultos, como también lo ha hecho el presidente de la patronal Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, quien actúa de anfitrión igualmente este viernes del foro de diálogo España-Italia que presiden Sánchez y Draghi, e incluso el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, que no se opuso a ellos si eso contribuye a que la situación política se "normalice" en Cataluña, lo que ha generado una gran polémica.

En declaraciones posteriores, Garamendi ha matizado sus palabras y ha aclarado que la CEOE no va a tener "una opinión taxativa" sobre los indultos porque hay diversidad de opiniones entre los empresarios y apeló a la ley y la Constitución, si bien recordó que esta norma permite esa medida. En ese sentido, se ha mostrado "triste" porque cree que sus palabras se han sacado de contexto, algo a lo que culpa a la "radicalización" de la política.

Junto a los apoyos empresariales, también los obispos de las diez diócesis de Cataluña se han pronunciado a favor del diálogo y de "las medidas de gracia" para resolver "todas las situaciones de conflicto".

En el lado contrario, el líder del PP, Pablo Casado, que ratificó su tajante oposición a esa medida porque no cree que sea la vía para la concordia y porque tiene el convencimiento de que traerá en el futuro "más frustración".

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