La CEOE apoya los indultos a los presos del 1-O: "Si hacen que las cosas se normalicen, bienvenidos sean"

Casado mantiene su rechazo ante los empresarios catalanes y advierte de que esa decisión traerá en el futuro "más frustración"

El debate sobre los indultos a los presos independentistas del 1-O sigue más vivo que nunca. El propio presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, se ha mostrado favorable a esta medida de gracia al asegurar durante una entrevista en RTVE: "El Estado de derecho funciona, dentro del Estado está el efecto de los indultos. Pero si esto al final acaba en que las cosas se normalicen, bienvenidos sean". Así lo ha sostenido en una entrevista a La2 y Radio 4, en la que ha pedido "tranquilidad, confianza y estabilidad" para que la economía funcione y ha opinado que el "diálogo" es "bueno".

Jordi Gual, vicepresidente del Cercle d'Economia, se ha sumado a Garamendi al asegurar ante el propio Pablo Casado en la apertura del segundo día de jornadas que los posibles indultos a los dirigentes independentistas condenados por el "procés" no deben ser vistos como "concesiones inaceptables ni vergonzosas", sino como el inicio del diálogo. Gual ha sostenido que los eventuales indultos a los encausados por el referéndum ilegal del 1-O "es probable que no resuelvan el problema" de las relaciones entre Cataluña y el resto del Estado, pero "son un inicio del diálogo".

Garamendi ha recordado de esta forma que, pese a las "muchas opiniones" a favor y en contra, los indultos son "una facultad del Gobierno" amparada por el "Estado de Derecho" el cual, ha recalcado, "funciona" correctamente en España.

Por eso, ha continuado, aunque "en el mundo de la empresa catalana lo ven desde un punto de vista y en otros puntos de España se ve desde otros", ha abogado por "mantener un equilibrio" y que el Ejecutivo de Pedro Sánchez conceda esta medida de gracia a los dirigentes del 'procés' si ello contribuye a recuperar la normalidad política.

Garamendi se ha expresado en estos términos después de participar ayer en la cena inaugural de la XXXVI Reunión del Cercle d'Economia, a la que acudió también el rey Felipe VI, y en el marco de la cual su presidente, Javier Faus, expresó su apoyo a los indultos para iniciar una etapa de "concordia con España". "La clave de la normalidad es la estabilidad y la estabilidad política posiblemente es la más importante para que luego el mundo real, el del día a día, funcione de forma adecuada", ha remarcado.

Garamendi también ha valorado de forma positiva el encuentro entre el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, y el rey, a quien evitó recibir si bien luego mantuvo una conversación con él. "La foto es buena. Todo lo que sea un acercamiento, la palabra diálogo, es bueno. En cambio, las posiciones maximalistas, más radicales, no son buenas ni deben de estar", ha señalado antes de agregar que "todo lo que sea ir caminando, especialmente juntos, será bueno".

El dirigente empresarial también ha lamentado el impacto que ha tenido el 'procés' sobre la economía catalana y ha recordado "con tristeza" que si esta comunidad representaba antes de octubre de 2017 el 21 % del PIB español, ahora supone sólo el 19 %. "Estas son las consecuencias. Esa convulsión no fue buena para Cataluña, no es el medio ni el método y por tanto espero que no se repita", ha zanjado.

Asimismo, se ha mostrado "optimista" con la recuperación económica tras la pandemia y ha confiado en el ritmo de vacunación para salir de la crisis cuanto antes. "Estamos en la última milla del efecto de las vacunas, que son la clave para que la economía se recupere (...). Va a ser el salto definitivo para que esto funcione", ha indicado.

Casado mantiene su rechazo y asegura que traerán "más frustración"

El presidente del PP ha mantenido su rechazo tajante a los indultos de los líderes independentistas porque no cree que esa sea la vía para la concordia y ha advertido de que esa decisión traerá en el futuro "más frustración". Casado se ha ratificado en su oposición a los indultos en su intervención en la XXXVI reunión del Cercle d'Economía después de que los máximos responsables de este lobby empresarial hayan defendido la aprobación de esa medida de gracia para facilitar la concordia entre Cataluña y el resto de España.

"Son parte de los gestos recíprocos que mencionaba ayer el presidente Faus (en alusión al presidente del Cercle, Javier Faus), que disminuyen el clima de confrontación, que moderan la tensión y acercan, ni que sea mínimamente, unas posiciones que hasta ahora han estado muy, muy alejadas", ha expuesto el expresidente de CaixaBank. La alternativa, ha advertido, es la "cronificación del conflicto", que es "muy negativa para Cataluña y para España".

"No es una alternativa aceptable -ha continuado Gual ante Casado-, a pesar de que pueda ser electoralmente rentable a corto plazo para algunos partidos políticos con posiciones más intransigentes". Por todos estos motivos, Gual ha reivindicado que los indultos no deben verse "como concesiones vergonzosas o inadmisibles ante una contraparte que es insaciable y que nunca quedará satisfecha".

Más allá de esta cuestión, el vicepresidente del Cercle d'Economia también ha aprovechado la presencia de Casado para reclamar a las fuerzas políticas que trabajen para alcanzar grandes pactos que permitan transformar la economía y las instituciones españolas para avanzar en la convergencia europea.

Frente a esa posición, el líder del PP ha defendido la suya y ha subrayado que, desde la sinceridad, la mantendrá tanto en Madrid como en el resto de España

Ha insistido en que Cataluña no tiene un problema de democracia, sino que existe un problema de cumplimiento de la ley, y hay que cumplir tanto con la Constitución como con el Estatut.

"No podemos aceptar que se hable de la justicia como revancha, de la Constitución como venganza o de una sentencia de un tribunal democrático como castigo, ni que se hable de dar un golpe a la legalidad como magnanimidad o de decir que la ruptura de la igualdad entre españoles puede ser convivencia o que la ruptura de la unidad nacional puede ser concordia", ha recalcado.

Tras hacer hincapié en que "la sublimación de la concordia fue la Constitución y la del diálogo es la ley", ha recordado que se está hablando de indultos sin arrepentimiento, amenazando con la reincidencia y con informes de los tribunales en contra. Casado se ha preguntado si eso no provocará más frustración en el futuro y si, citando a José Ortega y Gasset, esos "esfuerzos inútiles acaban produciendo melancolía".

El presidente del PP se ha mostrado en contra de quienes defienden que los catalanes puedan decidir sobre el resto de la configuración de España y se ha preguntado qué es lo que se quiere decidir y para qué.

Tras afirmar que en Cataluña no existe un problema de falta de votaciones, ha asegurado que nadie está en contra de este territorio, "ni siquiera -ha precisado- los partidos que legítima y pacíficamente no estamos de acuerdo".

Casado ha recordado experiencias como las de Quebec y Escocia, y en esta última cree que se demostró que "el nacionalismo siempre es insaciable porque si no, deja de ser nacionalismo, y el día en el que no reivindica más, se convierte en un partido de derechas o de izquierdas".

"Jamás haré nada en contra de Cataluña porque quiero a Cataluña, y por eso quiero que recupere la prosperidad, vuelvan las empresas y no haya más confrontación en la calle, pero no haciendo cesiones que sólo van a traer frustración en el futuro", ha añadido.

Cualquier camino ha reiterado que ha de pasar por la ley porque es la que ampara dentro de una democracia, y la convivencia ha considerado que ha de llegar de diálogo entre todos.

Para Casado, lo peor es que ni siquiera hay convicción en el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al conceder los indultos ya que años atrás defendía el cumplimiento íntegro de las penas a los dirigentes del procés. A su juicio, lo único que hay es una estrategia para permanecer más tiempo en el poder.

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