La pandemia del COVID lleva a España a su récord de defunciones, tras dispararse un 17% en 2020

El enorme impacto de la pandemia en los indicadores de población se confirma con los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) que revelan un récord en las defunciones en 2020, disparadas el 17,7% con 492.930 fallecimientos, y una caída también histórica de los nacimientos del 5,9%. El casi medio millón de personas que murieron el año pasado en España supone 75.305 muertes más que en 2019 y lleva la estadística a cifras desconocidas en la serie histórica que arranca en 1941, del mismo modo que los alumbramientos descienden hasta los 339.206, que suponen 21.411 menos y el umbral más bajo desde entonces.

Todo ello comporta un saldo negativo de 153.167 personas en el crecimiento vegetativo de la población, que mide la diferencia entre nacimientos y defunciones; en 2019 fue de 57.355, también negativo.

Además, la subida de la mortalidad hace que la esperanza de vida disminuya de golpe en España en 1,24 años y baje a los 82,3 años de media, cuando en 2019 había alzando su cota más alta de 83,58 años.

Ahora se queda en 79,6 años para los hombres y 85,07 para las mujeres, con las Islas Baleares con el indicador más alto (83,4 años) frente a Melilla, en el extremo opuesto y 78,9 años.

El propio INE explica que los fenómenos demográficos detectados en esta Estadística sobre Movimiento Natural de la Población se vieron "muy afectados" por la pandemia.

Sus datos confirman que las muertes se multiplicaron con el estallido del COVID-19 en primavera y con las olas posteriores. Por ejemplo, si en febrero las defunciones bajaban un 3,2%, la tendencia se invirtió rápidamente en marzo, con el inicio del confinamiento, al aumentar un 56,8%.

Siguieron escalando en abril, hasta el 78,2%, pero cayeron espectacularmente con el término de esta medida, hasta el 3,4% en mayo, y tocar un porcentaje negativo del 3,7% en junio.

La Comunidad de Madrid registró la mayor tasa anual de defunciones, que fue del 41,2% y 66.583 muertes, muy por encima de la media nacional del 17,7% y por delante de autonomías como Castilla-La Mancha (32,3%), Castilla y León (26,0%) y Cataluña, (23,5%).

También se aprecia el efecto de la pandemia en el descenso de embarazos y nacimientos, aunque todavía habrá que esperar a datos de 2021 para evaluar su alcance. De momento, la estadística apunta que en el primer trimestre de 2020 la tasa de nacidos cayó entre el 2,4% y el 1,4%, descenso que comenzó a acelerarse en abril. Ese mes cayó al 6,1% e inició una senda de bajada que llegó al 6,3% en octubre y se ahondó a final de año, con el 10,9% en noviembre y el 21,5% en diciembre.

Del mismo modo, la crisis del coronavirus tuvo su impacto en los matrimonios, que el año pasado se desplomaron el 45,7% hasta las 90.416 ceremonias, con una bajada hasta la mitad en los meses del confinamiento domiciliario.

Así, en 2020 se celebraron 1,9 matrimonios por cada 1.000 habitantes, la tasa más baja de 1976, con unas cifras mínimas de uniones en abril (solo 294 frente a las 10.505 del año anterior) y en mayo (1.268 matrimonios cuando en 2019 fueron 16.232).