La pandemia dejó más de 14 millones de patologías sin diagnosticar y 570.000 cirugías por hacer en 2020

Un estudio advierte de que los pacientes que no han sido diagnosticados y tratados al ritmo que deberían entrarán en el SNS con una salud mucho más deteriorada

La pandemia y la ocupación excesiva de los hospitales ha obligado a desprogramar 570.000 cirugías en los centros del Sistema Nacional de Salud (SNS), según un estudio de la consultora del sector de la salud IQVIA, que indica que en 2020 hubo más de 14 millones de patologías no diagnosticadas.

El estudio, realizado con datos de más de 100 hospitales del SNS, señala que el COVID hizo que el porcentaje de operaciones realizadas cayese un 18 % respecto a 2019 y que uno de cada cuatro nuevos diagnósticos no se realizaran en relación a años anteriores.

En un comunicado, la consultora advierte de que "los incipientes análisis del primer trimestre de 2021, con los hospitales condicionados por la ola de covid-19 posterior a Navidad, no hacen sino contribuir a aumentar esas cifras".

Según el informe, en 2020 el peor momento de retraso de cirugías llegó en la primera ola, cuando se registraron caídas de entre el 40 % y el 80 % en relación con 2019.

El estudio alerta de la preocupante caída del número de nuevos diagnósticos el pasado año, ya que, a diferencia de la actividad quirúrgica programada, donde la mayor parte de intervenciones son electivas con bajo riesgo vital, en este caso hay patologías graves no detectadas.

Es el caso de la oncología, con una caída de nuevos diagnósticos del 13 %, enfermedades del sistema nervioso (un 26 % menos) o patología respiratoria, la más afectada, con bajadas promedio del 45 %.

Ante esta situación, el estudio advierte de que los pacientes que no han sido diagnosticados y tratados al ritmo que deberían en el 2020 entrarán en el SNS con una salud mucho más deteriorada y, en algunas ocasiones, en estadios más avanzados de la enfermedad, lo que dificultará su recuperación.

Ante esta situación, el director de IQVIA Healthcare, Carles Illa, asegura que es una buena oportunidad para mejorar el sistema de salud en dos áreas: "la optimización del rendimiento quirúrgico y el uso de modelos predictivos".