Bruselas aprueba el plan de recuperación de España, primer paso para recibir 69.500 millones en ayudas

La Comisión Europea ha comunicado este miércoles su apoyo al plan de recuperación transformación y resiliencia de España, lo que supone el primer paso para que el país pueda empezar a recibir 69.500 millones de euros en subvenciones durante el periodo 2021-2026. Según ha comunicado Bruselas, el plan responde "de forma integral y adecuadamente equilibrada" a lo que Europa demandaba para poder acceder a los fondos de recuperación. "Este plan transformará profundamente la economía española, haciéndola más verde, más digital y más resiliente”, ha asegurado este miércoles la presidenta de la CE, Ursula von der Leyen, que ha viajado a Madrid para comunicar en persona al presidente del Gobierno Pedro Sánchez su aprobación, en un acto en el que ambos han apelado a la unidad de las fuerzas políticas para sacar adelante el plan.

A España le corresponden unos 140.000 millones de euros del fondo de recuperación de 800.000 millones con el que la UE quiere sacar a las economías europeas de la crisis provocada por la pandemia y al mismo tiempo acelerar las transiciones verde y digital. Por el momento, el Gobierno solo ha solicitado los 69.500 millones que llegarán en forma de transferencias y ha dejado para más adelante la parte de préstamos a devolver.

La evaluación positiva de Bruselas abre un plazo de cuatro semanas para que el plan español reciba también el visto bueno del resto de Estados miembros. La primera ocasión para que esto suceda será la reunión de los ministros de Economía y Finanzas de la UE (Ecofin), prevista para el 13 de julio.

Sánchez ha avanzado que España "espera recibir" 19.000 millones de euros de los fondos europeos este año, una cantidad que se queda lejos de los 27.000 millones presupuestados por el Gobierno para 2021 a cuenta de este plan. Sánchez ha explicado que esos 19.000 son “suficientes” para el primer año y que esta diferencia sobre lo presupuestado será asumida por España.

España espera recibir un primer anticipo de 9.000 millones este mes de julio, y tendrá que ir desbloqueando nuevos tramos cada seis meses a medida que cumple con una serie de objetivos e hitos pactados con la Comisión Europea. En concreto, las autoridades comunitarias tendrán que validar unas 50 metas para aprobarlo.

Muchos de estos objetivos ya están cumplidos, puesto que se pueden incluir medidas adoptadas desde febrero de 2020. Aun así, fuentes comunitarias señalan que quedan algunas "cuestiones pendientes", en especial reducir la temporalidad del sector público, la entrada en vigor de la ley climática y el despliegue de puntos de recarga de coches eléctricos.

En total, el desembolso de los 69.500 millones de euros en transferencias no reembolsables para España depende de 416 hitos y objetivos que España tendrá que ir resolviendo en los próximos años y cada seis meses para desbloquear nuevos tramos. Para desbloquear cada pago España tendrá que cumplir con todas las metas pactadas, aunque existe la posibilidad de obtener un pago parcial si falta alguno de los objetivos.

El segundo desembolso, de 12.000 millones, llegará en primavera de 2022 si se cumplen antes de finales de 2021 hitos como las primeras medidas laborales y el resto, semestralmente hasta culminar en diciembre de 2026.

El mayor desembolso está previsto para junio de 2022 y alcanzará los 13.800 millones de euros. En este caso, muchos de las metas que tendrá que cumplir el Gobierno están relacionados con reformas relacionadas con el mercado laboral.

El calendario de desembolsos que estima el Ejecutivo comunitario incluye un nuevo pago de casi 7.000 millones a finales de 2022, otro de 11.500 millones a mitad de 2023, otros 8.000 millones en diciembre de ese año, 9.000 millones a mitad de 2024, unos 4.000 millones un año después y 4.500 millones en junio de 2025.

Inversiones y reformas, conforme a lo requerido

El plan de recuperación español prevé utilizar las subvenciones entre 2021 y 2023 en 20 programas de inversión principales, de los cuales el más voluminoso es el destinado a la movilidad sostenible (13.200 millones de euros), seguido de la rehabilitación de vivienda y regeneración urbana (6.820 millones), la modernización de las administraciones públicas (4.315 millones), la digitalización de las pymes (4.066 millones) y la hoja de ruta del 5G (3.999 millones). En el capítulo de las reformas, contempla la del mercado laboral, de las pensiones y fiscal.

La evaluación de la CE constata que el plan dedica el 40 % de su asignación total a medidas que apoyan los objetivos climáticos, por encima del 37 % requerido, en tanto que el 28 % se destina a la transición digital, por encima del 20 % requerido. Como ejemplo pone los 6.100 millones para invertir en tecnologías limpias y acelerar el desarrollo y uso de energías renovables, o los 7.800 millones de euros para mejorar la eficiencia energética de los edificios públicos y privados, así como el apoyo al vehículo eléctrico.

También los programas para digitalizar la administración pública, la industria y las empresas, y el plan específico para digitalizar un millón de pymes.

Entre las reformas, Bruselas ha destacado la reducción de la dualidad entre trabajadores temporales y fijos, las mejoras en el ámbito de la educación o el apoyo al sistema de salud.

Von der Leyen se ha mostrado especialmente "complacida" con los planteamientos respecto a la modernización del mercado de trabajo, porque incluyen medidas para fomentar el empleo juvenil y "tender puentes" entre la etapa educativa y la laboral, y porque plantea un mecanismo permanente de expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) para evitar despidos en momentos de crisis.

Fuentes de la Comisión han explicado que comparten los objetivos planteados por España tanto para la reforma laboral como para la de pensiones y que entienden que hay que dar margen al diálogo social antes de que se puedan concretar las medidas.

Von der Leyen, de gira europea

Ursula von der Leyen inició este miércoles en Portugal y España una gira europea para anunciar a los países la aprobación de sus planes de recuperación, un viaje con el que prevé marcar el arranque del fondo de reconstrucción de la UE y la reapertura del turismo con el nuevo certificado COVID.

La primera parada fue Lisboa, donde se reunió con el primer ministro portugués, António Costa, y por la tarde viajó a Madrid para encontrarse con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, mientras que el jueves pondrá rumbo a Grecia y Dinamarca y el viernes visitará Luxemburgo. El objetivo es trasladar en persona los primeros aprobados a los planes de reformas e inversiones para que los países se beneficien de los 800.000 millones de euros de ayudas del histórico fondo puesto en marcha por la Unión Europea para superar la crisis generada por la pandemia.

Tanto Portugal, que este semestre preside el Consejo de la UE y ha hecho de la adopción rápida de los planes una prioridad, como España, fueron de los primeros en entregar sus planes de reformas e inversiones al Ejecutivo comunitario, que ha necesitado menos de los dos meses que le otorga la regulación para evaluarlos. Ambos se cuentan además entre los países más golpeados por la pandemia y los principales beneficiarios de las ayudas, de las que España será segunda receptora (con 69.500 millones en subvenciones y cerca de 85.000 millones disponibles en préstamos), solo por detrás de Italia.

España y Portugal se convirtieron así en los primeros países en recibir luz verde de Bruselas a su plan, que después deberá obtener el aval del Consejo (los Estados miembros) por mayoría cualificada, previsiblemente en la reunión de ministros de Economía y Finanzas comunitarios del 13 de julio.

La Comisión, que este martes recaudó 20.000 millones de euros para financiar el fondo en una exitosa primera emisión de deuda, que generó una demanda siete veces superior, espera empezar a entregar las primeras ayudas a los países en agosto.

Portugal ha solicitado 13.900 millones en subvenciones y 2.700 millones en préstamos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia para implementar hasta 2026 un plan centrado en la transformación digital y ecológica, con medidas de vivienda social o eficiencia energética, la digitalización de la educación y la resiliencia.

Certificado COVID

Al mismo tiempo, España y Portugal son dos de las potencias turísticas que más podrían beneficiarse del nuevo certificado COVID europeo destinado a facilitar los viajes por la UE de cara a la temporada veraniega, con lo que la elección de destino de Von der Leyen revierte un doble simbolismo.

De hecho, la jefa del Ejecutivo comunitario compareció este miércoles por la mañana ante la prensa para anunciar que viaja a la península ibérica con su certificado COVID, que permite desplazarse con menos restricciones, como la obligación de guardar cuarentena, a las personas inmunizadas por la vacuna, que presenten un test PCR negativo realizado en las últimas 72 horas o que hayan pasado la enfermedad.

"Tengo mucha curiosidad de probar cómo funcionará", dijo Von der Leyen en una declaración sin preguntas en Bruselas antes de viajar.

La presidenta del Ejecutivo comunitario ha recibido ya su certificado, cuya versión en papel mostró a las cámaras, puesto que Bélgica es uno de los 15 países que lo ha puesto en marcha antes de la fecha del 1 de julio en que tendrá que estar en vigor en los 27 Estados de la UE.

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