Los líderes del G7 desatan la polémica por saltarse todas las medidas anticovid en una barbacoa en la playa

"Muchas personas verán eso y pensarán, hay unas normas para ellos y otras para nosotros", critica el líder laborista Keir Starmer

El líder laborista británico, Keir Starmer, criticó este lunes que los asistentes a una barbacoa en la playa organizada por el Ejecutivo conservador durante la cumbre del G7 en Cornualles (suroeste inglés) presuntamente ignoraran las restricciones vigentes por el coronavirus.

Varias fotografías difundidas por la prensa parecen mostrar a los jefes de Estado y de Gobierno del Grupo de los Siete (economías más desarrolladas) y otros participantes aparentemente apiñados y sin mascarillas el pasado sábado en la playa de la bahía de Carbis, menos los camareros, que sí iban protegidos.

Algunos periódicos contabilizan además unos cuarenta asistentes al evento -frente al límite actual de 30 personas para bodas-, si bien un portavoz del Gobierno del primer ministro, Boris Johnson, aseguró el domingo que todo se organizó acorde a las normas.

"No es una buena imagen", dijo este lunes a la cadena de radio LBC Starmer, que subrayó que resultará especialmente "frustrante" para las personas que planeaban casarse en las próximas semanas, dado que el Ejecutivo 'tory' se dispone a anunciar este mismo lunes un retraso del desconfinamiento.

"Esas personas verán eso y pensarán, hay unas normas para ellos y otras para nosotros", afirmó el dirigente de la oposición.

Los líderes del G7 y de otros países invitados, que tampoco hicieron cuarentena al llegar al Reino Unido, se reunieron entre el viernes y el domingo en la región de Cornualles bajo la presidencia rotatoria británica, en una cumbre en la que acordaron, entre otras cosas, donar unos mil millones de vacunas anticovid a países necesitados.

Johnson, que ha asistido este lunes a una reunión de la OTAN en Bruselas (Bélgica), prevé anunciar a las 17 GMT un retraso de al menos cuatro semanas, desde la fecha prevista del 21 de junio, de la desescalada del confinamiento impuesto el pasado enero, ante el avance en este país de la más contagiosa variante Delta del virus.

El Gobierno calculaba inicialmente levantar el 21 de junio todas las restricciones sociales restantes y permitir la reapertura de las discotecas, lo que ahora quedará pospuesto, entre críticas de los sectores afectados.