Sánchez y Biden mantienen este lunes su primer contacto con la crisis marroquí de fondo

Hablarán sobre cooperación en materia migratoria y la estabilidad en el Mediterráneo, Oriente Medio y América Latina

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mantendrá mañana su primer encuentro con el de EEUU, Joe Biden, en la cumbre de la OTAN que se celebra en Bruselas y con la crisis diplomática con Marruecos como telón de fondo, un asunto que se desconoce si tratarán los mandatarios en su conversación.

Este será el primer contacto entre los dos líderes desde que Biden tomó posesión de su cargo el 20 de enero y, según han anunciado ambos gobiernos, en él hablarán sobre cooperación en materia migratoria y la estabilidad en el Mediterráneo, Oriente Medio y América Latina.

Será en los márgenes de la cumbre de la Alianza Atlántica, donde los socios europeos y norteamericanos abordarán el comportamiento "agresivo" de Rusia, el auge de China como potencia global, el incremento de ciberataques o el terrorismo internacional.

La primera reunión entre Sánchez y Biden se produce en plena crisis diplomática con Marruecos, después de que más de 10.000 personas, 2.000 de ellas menores, entraran el 17 y 18 de mayo en Ceuta de forma irregular ante la pasividad de las fuerzas de seguridad marroquíes.

Este hecho ha causado la condena esta semana del Parlamento Europeo por el "uso de menores" por parte marroquí para presionar a un Estado, en una resolución aprobada por la Eurocámara que Marruecos ha enmarcado en un intento de España de "europeizar" una crisis bilateral que tiene como germen el asunto del Sahara Occidental.

La crisis entre España y Marruecos estalló meses después de que el pasado diciembre el expresidente estadounidense Donald Trump reconociera la soberanía marroquí sobre el Sahara Occidental a cambio de una normalización de relaciones con Israel, un aspecto sobre el que la Administración Biden no se ha pronunciado aún.

Preguntado esta semana por ello, el portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Ned Price, se limitó a marcar distancias frente a Trump, afirmando que no hay una "continuidad" en sus políticas sobre la región del Magreb.

Sin concretar el contexto ni si se refería a la crisis con Marruecos, el secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, expresó por teléfono el pasado viernes a su homóloga española, Arancha González Laya, su compromiso con una migración que se desarrolle de manera "segura y ordenada", mediante "canales regulares".

El presidente Sánchez, de gira por centroamérica hasta este sábado, llamó por su parte a Marruecos a superar la crisis y retomar el diálogo y la cooperación.

"Son muchas más las cosas que nos unen que las que nos separan y tenemos que impulsar una agenda constructiva que vuelva a hacernos retomar ese diálogo, esa cooperación que durante muchísimos años ha caracterizado a España y a Marruecos", dijo este viernes tras reunirse con el presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado.

Lo hizo horas después de que el ministro de Exteriores marroquí, Naser Burita, acusara a España de "instrumentalizar" al Parlamento Europeo y tachara la resolución de condena de la Eurocámara como "contraproducente y perjudicial para cualquier salida a la crisis".

En Costa Rica, Sánchez no confirmó que este asunto vaya a formar parte de su primera conversación con Biden y dijo que la reunión va a permitir conocerse personalmente a dos dirigentes cuyos gobiernos comparten una agenda progresista y verde.

Además de la cuestión migratoria, se espera que los presidentes español y norteamericano aborden en su encuentro su visión sobre la agenda de reformas que quiere impulsar la Alianza para 2030, incluyendo iniciativas contra el cambio climático.

España se ha ofrecido a ser sede de la cumbre de la OTAN en 2022 (coincidiendo con el 40 aniversario de su ingreso en la Alianza Atlántica), una aspiración que el Gobierno español confía que se confirme en la que se celebrará mañana en Bruselas.