La producción industrial se dispara en abril un 50,3%, su máximo histórico

La producción de bienes de consumo duradero se triplicó (un 229,7%) y la de bienes de equipo se duplicó (un 120,4%)

La producción industrial creció en abril al mayor ritmo de toda la serie histórica (un 50,3 %) en comparación con el mismo mes de 2020, cuando la hibernación de la economía y el confinamiento por la pandemia de la covid-19 habían hundido el indicador a su mínimo histórico.

El índice de producción industrial (IPI) de abril publicado este lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE) muestra la progresiva recuperación del indicador, que suma dos meses consecutivos en positivo tras el repunte de marzo (15,4 %).

El avance de la producción industrial de abril, del 50,3 %, es 34,9 puntos superior al de marzo y deja muy atrás el anterior récord histórico, un repunte del 17,8 % anotado en abril de 1997, con incrementos en todas las ramas de actividad y comunidades autónomas.

La producción de bienes de consumo duradero se triplicó (creció un 229,7 %) y la de bienes de equipo se duplicó (creció un 120,4 %), mientras también repuntaron con fuerza la de bienes intermedios (un 61,3 %), bienes de consumo no duradero (27,1 %) y energía (13,7 %).

En el detalle de ramas de actividad destaca especialmente el avance de la fabricación de vehículos de motor, que se multiplicó por diez en comparación con un periodo de 2020 en el que esta industria estuvo prácticamente paralizada.

También creció con fuerza la confección de prendas de vestir (un 321,4 %), la fabricación de muebles (259,9 %) y la industria del cuero y del calzado (199,3 %).

La producción industrial aumentó en todas las comunidades autónomas, sobre todo en Navarra (un 79,3 %), Galicia (76,4 %), País Vasco (61,9 %) y Asturias (60,6 %).

Hay que tener en cuenta que la producción industrial de abril de 2021 se compara con los peores momentos de la crisis económica, cuando al confinamiento por la pandemia se sumó la paralización de toda la actividad no esencial entre el 30 de marzo y el 9 de abril.

Esta hibernación, que supuso prácticamente el cierre de la industria y la construcción, hundió la producción industrial más de un 34 % en abril de 2020, hasta su mínimo histórico, muy influida por la paralización casi total de la fabricación de vehículos.

Más allá del efecto comparativo puntual de abril, la producción industrial acumula en los cuatro primeros meses del año un aumento del 10,3 % con respecto al mismo periodo de 2020, impulsado por los bienes de consumo duradero (crecen un 31,5 %), bienes de equipo (17,3 %) e intermedios (13,4 %).

La economista senior de Funcas María Jesús Fernández subraya a EFE que "la actividad en el conjunto del sector se encuentra ya en los niveles previos a la pandemia" aunque hay sectores, como la confección de prendas de vestir o del calzado, que están "todavía lejos de los previos a la crisis".

Para el profesor de economía de Ceu San Pablo, Juan Luis Santos, se trata de un buen dato, "señal de que la recuperación económica sigue su curso una vez que la pandemia está controlada y comienzan a llegar algunos estímulos del sector público".

Una vez corregidos los datos de los efectos de la estacionalidad y del calendario, la producción industrial creció en abril un 48,2 %, una tasa 35,3 puntos superior a la de marzo.

En términos mensuales, la producción industrial repuntó un 1,2 % con respecto a marzo, lo que supone una tasa seis décimas superior a la de ese mes impulsada sobre todo por los bienes de consumo no duradero.