El Tribunal Supremo no permite a las comunidades imponer toques de queda ni limitar reuniones

El Alto tribunal fija la hoja de ruta tras anular el confinamiento nocturno y el límite a las reuniones sociales en Baleares

El Tribunal Supremo se ha pronunciado y ha dejado sin efecto el confinamiento nocturno y el límite máximo de seis personas en reuniones sociales decretado por el Gobierno de Baleares tras levantarse el estado de alarma por considerar que no son proporcionales teniendo en cuenta la situación epidemiológica en el territorio. La decisión, por tanto, sienta las bases para el resto de Comunidades Autónomas y establece que las leyes sanitarias vigentes no permiten decretar un toque de queda general ni limitar las reuniones sociales para toda su población

El Alto Tribunal ha considerado que no procede autorizar estas medidas basándose únicamente en principios de prudencia, entendiendo que no quedan suficientemente justificadas las restricciones acordadas por el Consell de Govern. La Ley de Medidas Especiales en Materia de Salud Pública de 1986 permite restringir derechos fundamentales para luchar contra la pandemia, pero no de forma generalizada.

"Cuando se está en presencia de restricciones tan severas y generalizadas como la prohibición de salir del propio domicilio durante determinadas horas del día o de reunirse con más de seis personas, la justificación pasa por acreditar que tales medidas son indispensables para salvaguardar la salud pública. No bastan meras consideraciones de conveniencia, prudencia o precaución", advierten los magistrados.

La Sala concluye que las medidas aprobadas por el Govern "no superan el juicio de proporcionalidad", ya que ni éste ni el auto del TSJIB han justificado que resultasen "indispensables a la luz de la epidemiológica existente entonces en el territorio autonómico".

El Tribunal resuelve así el recurso de casación planteado por la Fiscalía contra el auto del Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB) que autorizó, por segunda vez, el toque de queda en la Comunidad y las limitaciones a las reuniones sociales aprobadas por el Govern.

El auto del TSJIB había contado con el voto particular de dos magistradas, que consideraron injustificados el toque de queda y las limitaciones a encuentros sociales en espacios privados.

El Tribunal ya había autorizado el 7 de mayo restricciones similares, pero no pudieron recurrirse ante el Supremo porque todavía no había entrado en vigor el decreto estatal que habilitaba esta posibilidad.

Estas medidas tenían una vigencia prevista entre el 23 de mayo y el 6 de junio; Baleares tenía previsto levantar desde la próxima noche entre el sábado y el domingo el toque de queda, y se mantenían límites a las reuniones sociales, aunque más amplios -10 personas máximo en interior y 15 en exterior-.

Encaje jurídico

El Supremo recuerda que su sentencia sobre las medidas en Canarias despejaba ya algunas dudas sobre la posibilidad de que las Comunidades adopten restricciones de derechos fundamentales sin estado de alarma, pero en el recurso de Baleares las medidas que se examinan son distintas.

Entonces se trataba de la limitación de viajes entre islas, que afectaba a la libertad de circulación en el territorio nacional, mientras que en el caso balear se trataba también de los derechos a la intimidad familiar y de reunión. Además, con el toque de queda "probablemente está en juego algo más que la libertad de circulación, pues no es lo mismo prohibir desplazarse entre dos lugares determinados que obligar a todos a permanecer en su domicilio durante ciertas horas".

El Tribunal reitera que cabe la limitación de derechos sin necesidad del estado de alarma, y que la única norma con rango de ley orgánica que podría darle cobertura es la Ley de 1986 de Medidas Especiales en Materia de Salud Pública. Esta ley incluye un apartado que habilita a la autoridad sanitaria a adoptar medidas para el control de los enfermos, un precepto "innegablemente escueto y genérico", según el Supremo, que razona que "no fue pensado para una calamidad de la magnitud de la magnitud de la pandemia de COVID-19" sino para brotes infecciosos aislados.

El TS entiende que esto no impide basarse en esta Ley para adoptar medidas restrictivas, pero siempre que la justificación "esté a la altura de la intensidad y la extensión" de las restricciones.

El Tribunal resalta que el voto particular de las dos magistradas del TSJIB que se pronunciaron en contra sí incluía un "pormenorizado análisis" de la situación epidemiológica, mientras que el dictamen mayoritario de la Sala "se remite escuetamente" a las conclusiones de un informe del Comité de Enfermedades Infecciosas de Baleares que aconsejaba mantener el distanciamiento social mientras se alcanza la inmunidad de grupo.

RELACIONADO