Sánchez allana el camino al indulto a los presos del 'procés': "Primará la concordia y no la venganza"

Tan solo un día después de la toma de posesión de Pere Aragonés al frente de la Generalitat, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, rompe su silencio sobre la cuestión de los indultos a los presos del 'procés'. En la rueda de prensa en Bruselas al término de la reunión extraordinaria del Consejo Europeo, Sánchez ha asegurado que para decidir si el Ejecutivo indultará o no a los dirigentes del 'procés' tendrá en cuenta valores constitucionales como los de la "concordia, el diálogo y el entendimiento", pero no la "venganza" ni la revancha. Además, ha mostrado su intención de normalizar las relaciones con Cataluña: recibirá en Moncloa a Aragonés y después pondrá en marcha la mesa de diálogo.

Ante la interpretación de que sus palabras sugieran su posición favorable a la concesión de los indultos frente a sus manifestaciones de 2019 en las que dijo que deberían cumplir íntegramente sus penas, el jefe del Ejecutivo recalcó que "es muy importante mirar hacia el futuro y aprender de los errores".

El jefe del Gobierno ha subrayado que la decisión se adoptará cuando proceda tras un debate que se lleva arrastrando desde 2017, y una vez que el Tribunal Supremo emita su informe preceptivo.

Sánchez ha recordado que, como líder de la oposición, apoyó en 2017 la aplicación del artículo 155 de la Constitución para suspender la autonomía de Cataluña y en defensa de la integridad territorial del país. Una decisión que adoptó porque entendía que se trataba de una cuestión de Estado que exigía del concurso y apoyo de los principales partidos.

Por todo ello ha insistido en que tiene muy claro que la decisión que tome va a tener muy presentes valores constitucionales como "la concordia, el diálogo, el entendimiento, la superación de una crisis que desgarró no sólo a la sociedad catalana sino al conjunto de la sociedad española en 2017, y el encuentro". "Esos principios y valores constitucionales serán los que para mí como presidente del Gobierno pesarán en la decisión que tome el Gobierno. Lo que para mí no son principios constitucionales y nunca lo han representado -ha apostillado- son la venganza o la revancha".

De la misma forma, ha resaltado la necesidad de que los partidos soberanistas respeten la ley y la Constitución pero, a la vez, que todos los políticos intenten "superar fracturas" y reencontrarse.

Tras insistir en que el Tribunal Supremo debe emitir primero su informe, ha recordado que se trata de once expedientes distintos, no sólo uno, y que afectan a cada uno de los políticos que están cumpliendo condena. "Cada uno de ellos tiene su realidad, sus circunstancias, y vamos a analizar todas y cada una de ellas", ha añadido Sánchez, quien ha echado de menos por parte del PP la lealtad que él afirma que demostró en la cuestión catalana con el Gobierno de Mariano Rajoy "en momentos muy desgarradores". A su juicio, todos deben mirar al futuro, aprender de los errores y "abrazar valores constitucionales" que facilitan la concordia.

Sánchez ha lamentado que el PP ligue los indultos a llegar o no a un acuerdo para la renovación del Consejo General del Poder Judicial y lo ha enmarcado dentro de una estrategia de bloqueo y de una excusa más para no cumplir con sus obligaciones constitucionales.

En cuanto a la posible modificación del Código Penal respecto al delito de sedición, ha reconocido que este conjunto de normas incluye medidas ajenas a lo que para el mismo tipo de delitos determinan otras democracias consolidadas.

La mesa de diálogo sobre Cataluña

Por otro lado, Sánchez ha asegurado que recibirá a Pere Aragonés en el Palacio de La Moncloa por respeto y cortesía institucional y después se pondrá en marcha la mesa de diálogo con Cataluña. "Cuando un parlamento autonómico nombra un presidente, el presidente del Gobierno lo recibe en el Palacio de la Moncloa", ha recordado y ha señalado que lo ha hecho igualmente con Íñigo Urkullu cuando fue nombrado por el Parlamento vasco y con Núñez Feijóo después de ser reelegido. Si bien, sobre este último ha precisado que lo recibió más tarde debido a la pandemia y las restricciones de movilidad. Y también lo hará, según ha avanzado, con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, cuando sea reelegida por la Asamblea de Madrid.

"Evidentemente, al señor Aragonés, como presidente de la Generalitat, que felicité en público y en privado, le recibiré en el Palacio de la Moncloa como corresponde", ha remachado al tiempo que ha pedido no especular con que si va a haber una reunión antes o después. Al hilo de esto, ha argumentado: "La reunión es de obligado cumplimiento y de respeto institucional que nos debemos entre los distintos presidentes y presidentas y Gobiernos y parlamentos autonómicos. En fin, cortesía institucional".

Y en cuanto a la Mesa de Diálogo con Cataluña, ha recordado que la última reunión se produjo hace 15 meses y que no ha habido más debido a la pandemia y por la "inestabilidad política e institucional a lo largo de demasiados meses que se materializó el 14 de febrero y la Constitución de un Gobierno antes del 26 de mayo, la elección en este caso del presidente de Cataluña".

Pero una vez que ya se ha constituido un Gobierno en Cataluña, ha precisado después de celebrar la reunión entre ambos presidentes, Aragonés y él, "lógicamente pondremos en marcha la mesa de diálogo". "Tenemos una mesa de diálogo, tenemos la obligación de propiciar el reencuentro entre catalanes y también entre catalanes y el resto de compatriotas por tanto vamos propiciar cuando sea posible, celebrar esa mesa de diálogo", ha recalcado.

En opinión de Sánchez, un "acierto" de la pasada Legislatura en Cataluña fue tener una mesa de diálogo en el Parlamento catalán entre los distintos partidos políticos. En este sentido, ha argumentado que "al igual que se tiene que producir un diálogo entre ambos gobiernos, el de Cataluña y el de España, también tiene que producirse un diálogo entre las fuerzas políticas catalanas".

De hecho, ha recordado que hay otras muchas personas en Cataluña que no piensan ni comparten el proyecto independentista y por tanto, considera que todos aquellos que abogan y demandan diálogo, "también lo tienen que practicar en sus propias sedes, en sus propios parlamentos con los que no piensan ni comparten su hoja de ruta independentista".

El "interés general" y los indultos

Horas antes, la portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, ha recalcado este martes que el Ejecutivo decidirá sobre los indultos a los condenados por el 'procés' cuando tenga sobre la mesa los informes del Supremo y de la Fiscalía y ha garantizado que siempre hará "lo mejor para el interés de España". "El Gobierno siempre va a velar por el interés general", ha manifestado Montero en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros al ser preguntada por si están dispuestos a asumir el coste político que puede suponer indultar a los condenados.

La portavoz ha asegurado que el Ejecutivo actuará con "transparencia", argumentando su decisión y "en aplicación estricta de la legalidad vigente" y ha desvinculado esta cuestión de la recuperación de la mesa de diálogo con la Generalitat de Cataluña.

Poco más tarde, en la sesión de control al Gobierno del pleno del Senado, el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, ha asegurado que, cuando se tome una decisión, él explicará por qué se han concedido o denegado, total o parcialmente, cada uno de los indultos. "Este Gobierno da la cara, pero después de cumplir los procedimientos", ha manifestado tras instar al PP a respetar la ley y esperar a que el Supremo se pronuncie.

Para la senadora del PP Cristina Ayala, no hace falta esperar para decir no a los indultos a unos "golpistas" que abusaron de su posición de poder para "pisotear" la democracia malversando fondos públicos.

Ayala, que ha recordado al Gobierno la falta de arrepentimiento de los condenados y que el presidente catalán, Pere Aragonès, ha prometido "culminar la independencia", ha mostrado varios carteles en el hemiciclo de la Cámara Alta en los que se podía leer "por la democracia", "por los catalanes que cumplen la ley", "por el Estado de derecho", "no a los indultos".

"Si no fuera un tema tan serio, le diría que le pongo un seis y medio en pretecnología", le ha respondido Campo.

Este enfrentamiento puede tener nuevas derivadas y la portavoz del Gobierno ha sido preguntada por la posibilidad de que los indultos bloqueen de nuevo la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), pero Montero ha restado credibilidad a las "excusas" de los populares y los ha acusado de "chantajear" en la negociación "dependiendo del día y en función de cuál sea la actualidad política".

"La realidad es que no llegan a un acuerdo porque no quieren", "consideran que la no renovación es la mejor de sus opciones posibles", ha resumido Montero ante un CGPJ que lleva ya cerca de dos años y medio en funciones y que fue elegido por un Congreso en el que el PP tenía mayoría absoluta.

Ha recordado que el líder de los populares, Pablo Casado, ha dicho que no renovarán si no se cambia el sistema de elección de los vocales, un sistema vigente "desde el principio de la democracia" (fue fijado en 1985) y que el PP siempre ha respetado y aplicado.

"Lo que antes le parecía bien y nunca cuestionó le sirve de excusa", ha insistido la portavoz, quien ha instado al principal partido de la oposición a cumplir la ley y la Constitución sin "chantajes". 

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