Las encuestas confirman el declive de Sánchez y el desplome de Cs y UP en el beneficio de Casado

Pero Sánchez espera resistir dos años más en el Gobierno con los indultos a ERC y la mejora en sanidad con las vacunas y la economía con fondos UE

El ‘sanchismo’, el modelo autoritario y personal de poder de Pedro Sánchez, con desprecio a la unidad de España, la legalidad y la Constitución y hasta ahora apoyado por los comunistas de Podemos y los separatistas de Bildu y ERC, ha entrado en franca decadencia, pero no en una vía de destrucción mientras cuente con el apoyo parlamentario de UP, ERC, Bildu y PNV. Lo que debería tener muy en cuenta el PP.

No obstante en el creciente declive de Sánchez influye el hartazgo y rechazo de los ciudadanos (y muchos dirigentes y votantes del PSOE) al soberbio y mentiroso liderazgo de Sánchez y a su pésima gestión de la pandemia y la economía por el gobierno de coalición PSOE-UP. El que ahora está lastrado por la crisis de Podemos tras la huida de Pablo Iglesias. Crisis interna que puede extenderse al PSOE si el próximo 13 de junio Susana Díaz gana las elecciones primarias andaluzas, lo que no es fácil de imaginar.

El declive del ‘sanchismo’, comenzó con la severa derrota de Sánchez en las elecciones de Madrid de 4-M (PP 44 %, PSOE 16 %). Y gracias a su onda expansiva por toda España, lo que dio pie al mensaje del ‘cambio de ciclo’ del que habló Núñez Feijóo y que asumió Pablo Casado en la cúpula del PP.

Un ‘cambio de ciclo’ que confirmaron las encuestas posteriores al 4-M y que, a regañadientes, ha empezado a reconocer el CIS de Tezanos ante el estupor de los estrategas de La Moncloa -de fracaso en fracaso desde la fallida moción de censura de Murcia que facilitó las elecciones en Madrid- los que este fin de semana han recibido dos jarros de agua helada con las últimas encuestas de GAD3 y Electomanía.

Dos sondeos que anuncian la derrota de Sánchez por Casado y la caída en picado de Cs y Podemos. El pronóstico de Electomanía ofrece el siguiente resultado: PP 117 escaños, frente a los 97 del PSOE, los 55 de Vox, los 27 de UP, 6 de MP y 1 de Cs. Y el de GAD3 anuncia: PP 138 diputados; PSOE 103; Vox 40; UP 17; MP 6 y Cs 2.

En ambos sondeos se confirma el ascenso imparable del PP, el desplome del PSOE, el techo o la caída de Vox, el batacazo de Podemos y el final de CS. Y darle la vuelta a esta clara tendencia se asemeja a corto plazo una misión imposible de Sánchez y de sus estrategas de La Moncloa y del PSOE, aunque todos ellos confían en los dos años de permanencia en el Gobierno que creen tener por delante.

Aunque Sánchez tiene en el corto plazo dos desafíos de envergadura como son: los indultos prometidos a los golpistas de ERC -los que impidieron un gobierno catalán con el PSC- que son imprescindibles para la estabilidad del Gobierno de Sánchez; y las elecciones primarias del PSOE en Andalucía del 13 de junio en las que Susana Díaz se vuelve a presentar como la alternativa a Sánchez ante el 40 Congreso del PSOE de mediados octubre de próximo.

Y todo ello sin descartar la posibilidad de la ruptura, por parte de Podemos, del gobierno de coalición, tras la espantada de Iglesias, la caída electoral de UP y el ascenso de Más País de Errejón, lo que sería la confirmación de las elecciones generales anticipadas y la posible debacle del ‘sanchismo’.

Para lo que haría falta que en la Oposición Pablo Casado y un un mejorado equipo de dirección consiga un acuerdo razonable para la integración de Cs y todos sus votantes en el PP. Y que Casado se distancie claramente de Vox para recuperar electores que se fueron con Abascal y atraer votos del PSOE -como ocurrió en Madrid- y sobre todo que el PP presente un detallado plan de Recuperación Económica del país.

Especialmente ahora que Sánchez ha iniciado un ataque a la CEOE con la puesta en marcha de la patronal ‘sanchista’, la Conpyme, en la que no ha dudado en utilizar a su esposa Begoña Gomez y a la vicepresidenta de Trabajo Yolanda Díaz.

Y a no perder de vista en este inventario el daño causado por el ‘sanchismo’ a las instituciones, la Justicia, La Corona (donde se teme un último coletazo republicano de Sánchez), y la Libertad de Expresión. Ahí incluida la invasión del Grupo PRISA Moncloa, lo ha provocado una ya incipiente y constante rebelión de intelectuales y de columnistas de prestigio que escriben en El País. Lo que facilitó que votantes moderados del PSOE apoyaran al PP el 4 de mayo en Madrid.

Sin embargo y aunque el ‘sanchismo’ está muy tocado Pedro Sánchez aún no está políticamente ‘muerto’ y eso esa así. Porque mientras mantenga el apoyo parlamentario de UP y ERC -por ello deberá conceder los indultos a los golpistas contra viento y marea- todavía puede, con los 120 diputados del PSOE, más los 35 de UP y los de ERC, Bildu y PNV permanecer -salvo rebelión en su Grupo Parlamentario- dos años más en el poder.

Tiempo en el que Sánchez espera remontar su decadencia con el final de la pandemia y la ayuda de los fondos de la UE para garantizar la recuperación económica y social del país. De manera que declive de Sánchez sí, pero lo del ‘cambio de ciclo’ todavía está lejos de confirmarse y por venir.

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