La UE insta a la junta militar a no ilegalizar el partido de Aung San Suu Kyi

La junta militar pretende juzgar a la política e ilegalizar el partido que ganó las elecciones en Birmania en 2015

La Unión Europea ha avisado a la junta militar birmana de que la posible disolución del partido de la Liga Nacional para la Democracia (NLD, por sus siglas en inglés), de la activista Aung San Suu Kyi, supondría un ataque a la figura del debido proceso legal y a la voluntad del pueblo birmano.

El anuncio fue realizado el viernes por el líder de la junta electoral creada por los militares para investigar sus propias acusaciones de fraude en las elecciones de noviembre, en las que la NLD se hizo con la victoria.

En respuesta, el Ejército ignoró el resultado de los comicios y propinó un golpe de Estado el 1 de febrero, tras lo que lanzó una operación de represión que ha dejado más de 800 muertos y miles de arrestados.

El máximo responsable de la comisión electoral militar, Thein Soe, reiteró que la NLD cometió "fraude" durante las elecciones y anunció que perseguirá a sus líderes como "traidores" según informa el portal de noticias Myanmar Now.

"¿Qué deberíamos hacer con este partido que ha conspirado para violar la ley? ¿Deberíamos disolverlo? ¿Deberíamos perseguir como traidores a la gente que ha cometido estos actos? Vamos a adoptar medidas en consecuencia, y a iniciar pronto el proceso legal pertinente", ha manifestado el líder de la junta electoral.

En respuesta, la portavoz de Exteriores de la UE, Nabila Massrali, ha avisado que si la junta procediera con esta iniciativa "demostraría una vez más el descarado desprecio de la junta por la voluntad del pueblo de Birmania y por el debido proceso legal".

"La UE reitera que las elecciones de noviembre representaron fielmente la voluntad del pueblo de Birmania, tal y como confirmaron por todos los observadores nacionales e internacionales independientes. Ninguna decisión arbitraria de la junta militar y sus miembros de la Comisión Electoral designados ilegalmente puede ocultarlo", según la nota.

"Solo el respeto de la voluntad del pueblo puede devolver a Birmania a su camino democrático y generar estabilidad y desarrollo sostenible", concluye la UE.

Suu Kyi y otros altos cargos del país, incluido el presidente birmano, Min Wyint, fueron detenidos en el marco del golpe. Tras ello, la activista y hasta entonces líder 'de facto' del país fue imputada por presunta violación de la Ley de Exportaciones e Importaciones por unos walkie talkies encontrados en su vivienda. También se enfrenta a un caso de corrupción, después de que un empresario afirmase haberle pagado 550.000 dólares (más de 459.000 euros).