Sánchez viaja a Ceuta y Melilla y asegura que defenderá la integridad de España "con todos los medios"

El presidente del Gobierno ha sido recibido en las dos ciudades autónomas con gritos, abucheos e insultos por parte de ciudadanos

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha llegado esta tarde a Ceuta, que vive una crisis migratoria sin precedentes con la entrada de miles personas desde Marruecos. Horas antes, en una declaración institucional,  aseguró que "la integridad territorial de España" y la tranquilidad de los ciudadanos de las dos ciudades autónomas estará garantizada y será defendida "con todos los medios necesarios".

Sánchez ha llegado en helicóptero procedente de Madrid pocos minutos antes de las 17 horas. En el helipuerto ha sido recibido por el ministro de Interior, Fernando Grande Marlaska, que había llegado previamente a Ceuta y la delegada del gobierno, Salvadora Mateos.

Sánchez ha sido recibido a su llegada a Ceuta con gritos e insultos por parte de un grupo de alrededor de medio centenar de personas que le esperaba, primero, a la salida del helipuerto de la ciudad autónoma, en el parque Juan Carlos I, y después, a las afueras del Palacio Autonómico donde se ha reunido con el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas.

Tras la visita a Ceuta, Pedro Sánchez acompañado por Marlaska, viajó a Melilla, donde también se están registrando entradas irregulares, para entrevistarse con el presidente de la ciudad autónoma, Eduardo de Castro, y con la delegada del Gobierno, Sabrina Moh.

En Melilla, a donde llegó con retraso respecto al horario previsto, se produjo división de opiniones entre las cerca de 400 personas que le esperaban frente al Palacio de la Asamblea, donde se reunió con Eduardo de Castro. A su bajada del coche muchos de los presentes le acogieron con pitos y abucheos, mientras otros le dieron la bienvenida y apoyo. Así, mientras unos gritaban "dimisión", "fuera" y eslóganes en los que le pedían una mayor vigilancia de la valla, sus partidarios trataban de contrarrestarlo con gritos de "presidente, presidente".

Todos han coincidido, sin embargo, en el grito de "Melilla es España", y han estado rodeados por un fuerte despliegue policial y un amplio perímetro de seguridad con vallas.

Horas antes, en una declaración institucional en el Palacio de la Moncloa, Sánchez ha informado de su viaje a las dos ciudades autónomas, a cuyos ciudadanos ha garantizado que la integridad territorial de España "con todos los medios necesarios" y ante cualquier eventualidad o circunstancia. "Seremos firmes para garantizar su seguridad ante cualquier desafío, ante cualquier eventualidad y bajo cualquier circunstancia", ha reiterado por dos veces.

La integridad de Ceuta como parte de la nación y la tranquilidad de sus residentes ha insistido en que están garantizadas por el Gobierno "cualesquiera que sean las condiciones necesarias para ello y con todos los medios disponibles".

Así, ha recordado que el Ejército se desplegó en la madrugada de este martes y se ha reforzado a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Ha informado igualmente de que ha mantenido una conversación con el Rey en la que le ha trasladado las líneas de acción que va a seguir el Gobierno y que serán coordinadas por un comité de situación que ha aprobado el Consejo de Ministros.

Sánchez ha hablado con diversas autoridades de la UE para analizar conjuntamente la respuesta europea ante esta "inusitada crisis migratoria" en una frontera de la Unión Europea con Marruecos y también ha conversado con el líder del PP, Pablo Casado.

"Mi prioridad es la de garantizar el control del tránsito en la frontera con Marruecos y dotar a las ciudades de Ceuta y de Melilla de todos los medios necesarios para solventar la crisis humanitaria que supone esta llegada de personas y proceder a la devolución inmediata de todo aquel que haya entrado irregularmente", ha añadido.

Sánchez ha subrayado sin embargo que siempre ha creído en Marruecos, un "país socio y amigo" de España y que así debe seguir siendo, pero ha recalcado que para que la cooperación bilateral sea efectiva siempre ha de fundamentarse en el respeto. "En el respeto a las fronteras mutuas, que es la base sobre la que se construye la vecindad de países amigos", ha precisado.

Calvo habla de "agresión"

Por su parte,  la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, considera que España ha sufrido "una agresión" a sus fronteras que no puede formar parte de las buenas relaciones con Marruecos. Calvo ha interpretado así la avalancha de inmigrantes irregulares que han llegado a Ceuta desde territorio marroquí y que ha analizado en el Palacio de la Moncloa el comité de seguimiento de la situación creado horas antes por el Consejo de Ministros.

El comité está coordinado por la vicepresidenta y del mismo forman parte la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya; la de Defensa, Margarita Robles; el titular de Política Territorial y Función Pública, Miquel Iceta; la responsable del departamento de Derechos Sociales, Ione Belarra; y el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá. También han asistido la directora del CNI, Paz Esteban, y el secretario de Estado de Seguridad, Rafael Pérez, quien participa en lugar de Grande-Marlaska, debido a que éste se encuentra en Ceuta y Melilla.

Moncloa ha informado de que en este primer encuentro del comité se han analizado las líneas generales de trabajo para abordar la situación creada.

Calvo ha señalado que lo ocurrido "es una agresión a nuestras fronteras, y eso -ha subrayado- no puede formar parte las buenas relaciones con Marruecos". Pero ha asegurado que esas buenas relaciones se van a seguir manteniendo porque España y Marruecos son países vecinos y cercanos.

Ha añadido que se está trabajando para continuar con la devolución de las personas que han llegado de forma irregular a España y siempre de acuerdo con la legalidad y con especial atención a los menores ya que hay niños de muy corta edad. Además, ha insistido en lanzar un mensaje de tranquilidad a la población de Ceuta y Melilla porque ha afirmado que todo irá volviendo a su cauce.

El comité ha resaltado que la prioridad del Gobierno es garantizar el control del tránsito en la frontera con Marruecos, dotar a las ciudades de Ceuta y Melilla de todos los medios necesarios para solventar la crisis humanitaria que implica esta situación y proceder a la devolución inmediata de quien haya entrado irregularmente. Una devolución que recuerda que está prevista en los acuerdos firmados desde hace años por España y Marruecos