‘Invasión’ de Ceuta y desprecio humanitario de Marruecos

Lo ocurrido en las últimas horas en Ceuta con la llegada de varios miles de inmigrantes a la ciudad española no es una crisis migratoria sino, cómo ha dicho el presidente de Ceuta, Juan Vivas, ‘una invasión’ del territorio español y de la UE instigada y dirigida por el Gobierno de Marruecos.

Una crisis que nos recuerda la ‘marcha verde del Sáhara, y en la que Rabat juega con la vida de los inmigrantes que se lanzan al mar sin impedirlo ni proteger sus vidas.

Estamos ante un serio desafío del Gobierno de Marruecos en el que manda Mohamed VI , a título de venganza, por causa de la decisión ‘humanitaria’ y a la vez temeraria del Gobierno de España de haber acogido en una clínica de Logroño al jefe militar del Frente Polisario gravemente enfermo del Covid, que llegó, vía Argelia a España, con un pasaporte falso.

De lo que tiene responsabilidad el Presidente Sánchez y especialmente la ministra de Exteriores, González, Laya que negoció con Argelia el trasladado a España del jefe Polisario Brahim Ghali, y que suma este fracaso a otros de su gestión en Gibraltar y con Rusia, al margen de su irrelevancia europea y en América Latina.

Estamos ante una grave crisis bilateral entre Marruecos y España, donde debe intervenir la UE con serias advertencias al Gobierno de Rabat y un desafío al que ahora el Presidente Sánchez -que ha suspendido un viaje a Francia- promete dar una respuesta ‘firme’ en la defensa de la integridad territorial española.

Un presidente muy debilitado tras su fracaso en las elecciones de Madrid y con tendencia al desplome del PSOE en las encuestas nacionales y subida del PP, como lo acaba de reconocer -a su pesar- la última encuesta del CIS de Tezanos que sitúa al PSOE en el 27, 9% de intención de voto (una clara exageración) frente al 23,4 % del PP, mientras que el resto de encuestas de elaboración privada colocan al PP por delante del PSOE. La última de Sigma 2 ofreciendo al PP 133 escaños frente a los 101 del PSOE.

El deterioro político de Sánchez parece imparable y la crisis con Marruecos ha empeorado su situación, a la espera que el Gobierno de Rabat acepte la devolución plena de los inmigrantes ilegales llegados a Ceuta (entre los que no se podrán incluir los 1.500 jóvenes que alcanzaron el territorio español) gracias a la permisividad del Gobierno de Rabat que instigó la ‘invasión’.

Crisis a la que se debe hacer frente con la unidad de los primeros partidos españoles, en línea con lo que ha declarado el líder del PP Pablo Casado, en defensa de la integridad y unidad del territorio español. como lo ha querido subrayar el ministro Marlaska al decir que Ceuta es tan española como lo es Barcelona. Lo que se entiende como una advertencia de Marlaska al nuevo Gobierno separatista catalán.

Un Marlaska que se niega a hablar de líder del Polisario internado en un hospital de Logroño con identidad falsa que está en el origen de la crisis de Ceuta. Y una crisis en la que no hay que olvidar que toda la responsabilidad la tiene el Gobierno de Marruecos, frente a España y la Unión Europea, tanto del punto de vista político como humanitario lo que les obliga al Ejecutivo de Rabat y a Mohamed VI que lo controla a rectificar.