El Ejecutivo retomará el diálogo tras ser investido Aragonès y espera que el Govern "abandone las vías unilaterales"

 El Gobierno no ha ocultado su preocupación por el sesgo independentista del nuevo Ejecutivo catalán ante el principio de acuerdo de ERC y JxCAT para investir a Pere Aragonès presidente de la Generalitat, pero al mismo tiempo ha mostrado mano tendida y se ha declarado dispuesto a convocar la Mesa de Diálogo. La insistencia en la agenda independentista y en favor de una república catalana de los dos socios dispuestos a formar un Gobierno de coalición en Cataluña ha suscitado el inmediato recelo de las filas socialistas, transmitido a lo largo de la mañana por varios ministros y también desde la sede del PSOE en Ferraz.

El ministro de Política Territorial y Función Pública, Miquel Iceta, ha afirmado que es partidario de convocar la Mesa de Diálogo para resolver el conflicto catalán "cuanto antes" pero después de que se produzca la investidura del previsible nuevo presidente del Gobierno de Cataluña, Pere Aragonès. El Gobierno central, a través de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, también ha tendido la mano al hipotético Govern de ERC y JxCat para retomar el diálogo, así como la agenda política en esa comunidad, pero ha pedido que abandone la vía unilateral de la independencia que, ha dicho, no va a ningún sitio.  ERC y JxCat han cerrado este lunes un principio de acuerdo para desencallar la investidura de Pere Aragonès, formar un gobierno de coalición y evitar así la repetición de las elecciones en Cataluña.

En declaraciones a los medios de comunicación en el Congreso tras participar en una jornada sobre la Administración Abierta, Iceta ha valorado el preacuerdo para formar gobierno en Cataluña y ha pedido a ERC y JxCat que trabajen por la estabilidad y el diálogo.

"Es una buena ocasión para recordar que Cataluña necesita un gobierno estable, capaz de trabajar para el conjunto de la sociedad catalana y dispuesto a reemprender la senda del diálogo", ha señalado tras afirmar que de momento "hay que ser respetuosos con los tiempos y las formas". "Es evidente que cuando sea investido el presidente de la Generalitat tiene que ponerse de acuerdo con el presidente del Gobierno de España y nosotros somos partidarios de reemprender la mesa de diálogo cuanto antes", ha puntualizado.

Por su parte, la ministra portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, ha dado hoy la bienvenida al nuevo gobierno que se conforme tras el principio de acuerdo. En declaraciones a la Cadena Ser, Montero ha valorado un acuerdo que espera que sirva para que ambas formaciones hayan aprendido que "la conformación del Gobierno tiene que conllevar también el abandono de las vías unilaterales y de algunas cuestiones que ya sabemos a dónde nos conducen, que no es a nada bueno", ha comentado.

Tras señalar que lo ideal hubiera sido un gobierno encabezado por Salvador Illa como ganador de las elecciones, Montero ha apuntado que espera que ambos partidos "hayan aprendido de la etapa anterior".

"Priorizar el independentismo no nos parece lo más ajustado cuando las encuestas dicen claramente que el sentimiento independentista está bajando en Cataluña", ha afirmado el ministro y secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos. Ha aludido así a un muestreo de La Vanguardia según el cual el no a la independencia se eleva a un 51,9 % en Cataluña, diez puntos por encima de un 41,5 % que se manifiesta a favor del sí.

Pero al mismo tiempo, el ministro de Transportes confía en que se mantenga la relación prioritaria del Gobierno con ERC, algo que ve lógico por la autonomía de los grupos parlamentarios. "Es lo propio. No podría pensar en una opción distinta", ha recalcado.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha admitido por su parte que genera "cierta preocupación" que ERC y Junts vuelvan a plantear la independencia catalana y ha recalcado que el Govern tiene que pensar en "todos" los catalanes y ha añadido: "Y cuando digo todos, son todos, los que han votado independentismo y los que no".

Más allá del modo en que el Gobierno y el PSOE asumen un acuerdo que cierra la puerta al candidato del PSC, Salvador Illa, para optar a un Ejecutivo de izquierdas en Cataluña, otras formaciones de ámbito nacional han expresado sus recelos y han alertado de las consecuencias que pueda acarrear el pacto.

El líder del PP, Pablo Casado, no solo ha lamentado que ECR y Junts vislumbren un Gobierno conjunto bajo el diagnóstico de que "el independentismo catalán avanza en este viaje hacia ninguna parte con Sánchez de copiloto". Porque también ha advertido al presidente el Gobierno de que "si acepta indultos para seguir montado en ese coche de copiloto, la legislatura habrá acabado", y ello a cuento de un posible perdón para los independentistas condenados por el "procés".

La presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas, ha coincidido en que el acuerdo "es el preludio de los indultos" a "unos señores que no se arrepienten de nada, que no han dejado atrás su radicalidad" y que "dieron un golpe de Estado y están amargando a la sociedad catalana". Ha manifestado también que ERC y JxCAT no van a gobernar "para nadie, salvo para un grupito de vividores del 'procés', que viven muy bien gracias al separatismo".

Y desde Vox, su portavoz, Jorge Buxadé, ha dicho que sus diputados en el Parlament permanecerán "al quite de cualquier acción manifiestamente ilegal" del próximo Govern, a cuyos socios ha acusado de "hundir" la economía catalana y enfrentar a la sociedad "provocando una guerra civil encubierta o silenciosa entre catalanes".