Dos reuniones discretas en 48 horas: así sellaron el acuerdo Aragonès y Sànchez

 Bastaron dos reuniones al más alto nivel y con la máxima discreción entre Pere Aragonès y Jordi Sànchez para desencallar en 48 horas, sábado y domingo, un acuerdo que ya hacía tres meses, desde las elecciones del 14-F, que se retrasaba.

A principios de la semana pasada, las posiciones negociadoras de ERC y JxCat se habían enrocado hasta tal punto que ambos partidos daban verosimilitud a la posibilidad de que venciese el plazo límite del 26 de mayo sin haber investido a un nuevo president y Cataluña se viese arrastrada a una repetición electoral en julio.

Ante el vértigo de un desacuerdo entre las dos fuerzas que han gobernado en coalición en los últimos años, y precisamente tras unas elecciones en las que el independentismo obtuvo unos resultados históricos -74 diputados de un total de 135 y más del 50% de los votos-, Aragonès y Sànchez decidieron tomar las riendas de las conversaciones para tratar de desencallar el acuerdo. Lo hicieron, según fuentes de ambas formaciones, sin estar acompañados del resto de miembros de sus equipos negociadores que en las últimas semanas habían ido perfilando el acuerdo.

Tan secretos fueron los dos encuentros que, por parte de JxCat, solo estaba informado de ellos el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont, que ha procurado guardar distancias con el día a día de las negociaciones aunque Sànchez lo ha mantenido al corriente de las reuniones de este fin de semana, según fuentes del partido.

Sábado 15: Prats de Lluçanès

El secretario general de JxCat, Jordi Sànchez, que cumple condena en la cárcel de Lledoners (Barcelona), aprovechó un permiso penitenciario para reunirse el fin de semana a solas con Aragonès. El sábado, el emplazamiento elegido fue una masía en Prats de Lluçanès (Barcelona), propiedad de la familia del vicesecretario general de Vertebración Territorial y Partido Abierto de ERC, Isaac Peraire, exalcalde del municipio que acogía la reunión.

En el Mas Soler de n'Hug, Aragonès y Sànchez protagonizaron una maratón negociadora desde las 10 de la mañana hasta las 8.30 de la tarde, con pausa para comer y algunos momentos de receso para dar un paseo por la finca, despejarse y hablar por teléfono con sus personas de confianza sobre la evolución de las negociaciones.

Por la mañana hablaron de estrategia independentista y, después de comer, abordaron los temas programáticos y de estructura de Govern, pero al constatar que aún faltaban flecos por cerrar se citaron a una nueva reunión al día siguiente.

Domingo 16: Alella

Esta vez, el emplazamiento escogido fue Can Magarola, una de las masías más antiguas del municipio de Alella (Barcelona), donde Aragonès y Sànchez permanecieron encerrados desde las 9.30 de la mañana hasta las 6 de la tarde, con una pausa al mediodía.

Esa segunda reunión sirvió para acabar de cerrar los puntos sensibles y sellar la estructura del nuevo Govern, que tendrá 14 departamentos -uno más que hasta ahora- y que ERC y JxCat se repartirán al 50 por ciento.

Lunes 17: Palau Robert

A las 7.40 de esta mañana, ERC anunciaba a los medios un principio de acuerdo con JxCat que, cuatro horas más tarde, han explicado Pere Aragonès y Jordi Sànchez en una rueda de prensa conjunta en los jardines del Palau Robert de Barcelona.

El siguiente paso debe darlo la presidenta del Parlament, Laura Borràs, que tiene que abrir la preceptiva ronda de consultas con los líderes parlamentarios antes de volver a convocar un pleno de investidura, que fuentes independentistas sitúan para esta misma semana, sin agotar el plazo máximo del 26 de mayo.

Si las bases de JxCat ratifican el acuerdo, Aragonès podrá ser investido en primera votación con los 33 votos de ERC, los 32 de Junts y los 9 de la CUP, salvo sorpresas de última hora.