El décimo aniversario 15-M en Madrid coincide con la derrota de la izquierda el 4-M y la marcha de Iglesias

Errejón, líder de Más País y exfundador de Podemos afirma que el 15-M ‘ha muerto’ y que la soberbia política, en referencia a Iglesias, acabó con el movimiento de ‘los indignados’

Diez años después de la espectacular acampadas de miles de ciudadanos ‘indignados’ en la Puerta del Sol de Madrid, imagen que dio la vuelta al mundo, ya no queda nada de aquella concentración progresista del 15-M.

De la que nació el proyecto político de Podemos tres años después en las elecciones europeas de 2014 en las que este partido, que lideraron Iglesias y Errejón, consiguió 5 diputados del Parlamento Europeo (Pablo Iglesias entre ellos) y en 2016 la cifra asombrosa de 71 diputados del Congreso de los Diputados español, hoy reducidos a 35 y camino de solo unos 20 según las últimas encuestas nacionales.

La marcha de Iglesias de la política, la ruptura de la cúpula de Podemos que provocó la marcha de Errejón y otros fundadores como Alegre o Bescansa, empezaron a poner fin a este inédito movimiento progresista incluso aunque en enero de 2020 Podemos lograra entrar en un gobierno de coalición de Pedro Sánchez.

Del que se acaba de marchar a Iglesias y que fracasó de estrepitosa manera en las elecciones del 4-M en Madrid, donde solo Errejón obtuvo con Más Madrid un buen resultado.

El mismo Errejón que ahora pretende liderar la izquierda radical, transversal y verde en España en clara confrontación con el nuevo partido de Unidas Podemos. El que a partir de ahora van a liderar en el Gobierno y UP las dirigentes designadas por Iglesias, Yolanda Díaz e Ione Belarra, una vez que concluya la celebración de la IV Asamblea de Vistalegre de UP, el próximo 13 de junio.

Pero como ha dicho Errejón ‘el 15 ha muerto’. Y ahora solo queda recordar aquel asombroso movimiento de ciudadanos indignados y acampados en el centro de Madrid.

'Dormiamos, despertamos'

"Dormíamos, despertamos" fue el lema de la acampada iniciada el 15 de mayo de 2011 en la Puerta del Sol de Madrid y, diez años después, esta consigna sigue vigente para algunos de los 'indignados', que lamentan que siga habiendo precariedad y apelan a la concienciación ciudadana que se instaló más allá de la política institucionalizada.

Juan, uno de esos miles de jóvenes que hace una década se organizaron a través de Internet para crear un movimiento asociativo que canalizó el descontento social ante la ciclogénesis económica y política del momento.

"Si le preguntaras a cada una de las personas que estuvieron qué fue el 1-5M, hay tantas opiniones como participantes", asegura a Efe Juan, quien con 33 años estuvo en la primera manifestación de Democracia Real Ya, se mantuvo durante los 28 días de la acampada en la Puerta del Sol y fue miembro de la Comisión Legal del 15-M.

Para Juan, este movimiento social no era "un sujeto político sino un acontecimiento" que tras cuatro años de crisis económica quería "imaginar otras formas de hacer política" y, por ello, lamenta que los partidos que se nutrieron del movimiento "casi nacieran ya viejos".

Podemos rechaza la nostalgia

Desde Podemos e IU rechazan caer en la "nostalgia" a la hora hablar de este movimiento, destacan su "impulso regenerador" y subrayan que su irrupción fue clave para terminar con el bipartidismo, además de frenar en el país el avance que experimentaba la extrema derecha en Europa.

Al respecto, la portavoz adjunta de Unidas Podemos en el Congreso, Sofía Castañón, ha indicado que, sin caer en la "idealización", la irrupción de este movimiento fue "muy iluminador" para todas las personas "que se encontraron y se reconocieron" en esa "idea de posibilidad de cambio".

En declaraciones a Europa Press, ha recalcado que generó un consenso, sobre todo en los jóvenes, de "dejar de sentirse culpables" y concienciarse de que la crisis que estaba vigente en 2011 se debía al "sistema" basado en "políticas neoliberales", que imperaban esos años y que eran una "estafa".

Y es que esa demanda de mayor participación democrático acabó con esa opinión de los jóvenes como "descreídos" con un "despertar" que afectó al sistema político mediante la exigencia de regeneración, además de activar otras formas de organizarse, que tienen como exponente más destacado el 8M pero múltiples formas de asociación social y vecinal.

Sobre todo dio pie a aspectos tan importantes luego como la lucha de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) o las diversas "mareas" en defensa de los servicios públicos, sobre todo en sanidad y en educación. "Reactivó las posibilidades de reorganizarse", ha desgranado para aludir también a la influencia que tuvo, en el plano político, para la creación de Podemos.

RELACIONADO