Termina la búsqueda en el vertedero de Zaldibar sin hallar el segundo cuerpo

La energía mecánica del desprendimiento y los procesos químicos, posibles motivos de que el cuerpo no haya sido localizado

El Gobierno Vasco ha puesto fin este viernes a la búsqueda de Joaquín Beltrán, uno de los dos trabajadores sepultados en el vertedero de Zaldibar (Bizkaia) hace quince meses, sin haber hallado sus restos.

Desde el 6 de febrero del 2020, día del derrumbe que sepultó a dos operarios, han participado en la búsqueda entre 80 y 120 operarios, en unos trabajos que han costado hasta ahora 21 millones de euros.

El 16 de agosto se encontraron los restos de Sololuce, pero la búsqueda de Beltrán ha sido infructuosa tras cribar 400.000 metros cúbicos de residuos, y el Gobierno Vasco ha anunciado este viernes que la abandona.

Se ha basado en un informe del Departamento de Seguridad en el que se argumenta la incertidumbre sobre la ubicación de Beltrán en el momento del derrumbe, y también que en la zona en la que fue visto por última vez no había estructuras que pudiesen haber protegido su cuerpo, a diferencia del de su compañero, que estaba dentro de una caseta.

Además, en el lugar en el que se cree que podría estar se han constatado durante estos meses temperaturas cercanas a los 70 grados, extremo que junto con la presencia de lixiviados, podrían haber contribuido a la descomposición de los restos.

El anuncio lo han hecho el vicelehendakari Josu Erkoreka y la consejera de Desarrollo Económico, Arantxa Tapia. Erkoreka ha explicado que el jueves el lehendakari, Iñigo Urkullu, comunicó a la familia la decisión de finalizar los trabajos de búsqueda de Beltrán.

Aunque es el Gobierno Vasco el que se ha ocupado de los trabajos de búsqueda y de estabilización del vertedero, una vez que terminen el Ejecutivo considera que será la empresa responsable, Verter Recycling, la que tendrá que asumir el sellado final del recinto y los costes totales, que por el momento alcanzan los 21 millones.

Las labores de estabilización y las dirigidas a minimizar los daños medioambientales se podrían prolongar durante dos o tres meses más.

"El momento de pedir responsabilidades políticas"

Tras el anuncio de la renuncia, la oposición y los sindicatos han discrepado sobre si se debía o no seguir con la búsqueda, pero todos han coincidido en que es el momento de pedir "responsabilidades políticas" por el caso.

Desde el principal grupo de la oposición (EH Bildu), Mikel Otero ha admitido que aunque le "sale de la tripa" pedir que no se finalice la búsqueda de Beltrán, entiende que esto tiene un "límite. No nos podemos obsesionar con seguir y seguir". Otero ha agregado que si el derrumbe ocurrió fue porque fallaron los controles en ese vertedero y eso era responsabilidad del ejecutivo autonómico, por lo que se van a plantear pedir una comisión de investigación en el Parlamento.

Miren Gorrotxategi (Podemos-IU) ha afirmado que desearía que las labores de búsqueda de Beltrán continuasen y ha agregado que Zaldibar "es el ejemplo de que la buena gestión de este Gobierno es un mito".

Carlos Iturgaiz (PP), ha opinado que la mayoría de la gente no entiende por qué se ha decidido dar por acabada esa búsqueda, ha lamentado la "nefasta" gestión del Ejecutivo, y ha recordado que ellos ya indicaron que el responsable debería ser el entonces consejero de Medio Ambiente, Iñaki Arriola, del PSE.

También los sindicatos ELA, LAB, ESK, Steilas, EHNE e Hiru han pedido que se depuren responsabilidades políticas, opinando que el Gobierno Vasco "quiere quitarse este asunto de encima, eludiendo responsabilidades y presentando a Verter Recycling (la empresa responsable del vertedero) como único culpable ante la opinión pública". Precisamente Verter Recycling ha expresado su "enorme pena porque no se haya podido recuperar su cuerpo".

Más adelante será el turno de la justicia: en julio se detuvo a tres altos cargos de la empresa Verter Recycling y la jueza les imputó por homicidio imprudente, tras lo que quedaron en libertad provisional.