El Gobierno teme el impacto sanitario de un fin de semana repleto de viajes, salidas y reuniones

El buen tiempo y el cansancio ciudadano anuncian miles de viajes a las segundas residencias y fiestas y encuentros en grandes ciudades

El discurso optimista del presidente Pedro Sánchez sobre el proceso de vacunación, la mejora del índice de los contagios y muertes, el buen tiempo y el hartazgo de los ciudadanos a los cierres perimetrales, regionales y de provincias anuncia, en el primer fin de semana sin ‘estado de alarma’, una avalancha de viajes por toda España y multitud de encuentros y de salidas diurnas y nocturnas en las capitales y pueblos del país.

El fin de semana será pues una prueba de fuego importante para la decisión del presidente Sánchez de no ampliar el ‘estado de alarma’ y no aceptar la oferta del PP de una reforma legislativa que ofrezca a las CC.AA. capacidad y cobertura legal para imponer restricciones de movilidad y toque de queda.

De ahí que, para las autoridades políticas y sanitarias, este fin de semana será un test que incluye un riesgo cierto de reactivación de la cuarta ola de la pandemia, aunque también se considera que semejante riesgo podría amortizarse en buena parte por el avance de la vacunación.

Pero lo que no pueden hacer autoridades y gobernantes es anunciar que todo va muy bien, no mantener el ‘estado de alarma’ e imponer medidas restrictivas que no son legales mientras nos las apruebe el Tribunal Supremo, que ya está estudiando un recurso del Gobierno de Canarias. Y que por lo tanto ahora son ilegales porque atentan contra los derechos constitucionales de libertad de movimiento y de reunión.

De ahí que a los dirigentes políticos y sanitarios solo les queda el recurso de hacer llamamientos a la ‘responsabilidad ciudadana’ para no incurrir en un empeoramiento de la situación sanitaria y económica.

Lo que sin duda dañaría el objetivo de Sánchez de ‘inmunidad de grupo’ para mediados de agosto y pondría en grave peligro la imagen de España y la temporada turística estival, que es un pieza fundamental para la mejora de la economía y el empleo en todo el país.

El Gobierno no puede decir a los ciudadanos cuando es el presidente quien juega a la ruleta rusa de suprimir el ‘estado de alarma’ sin tener a su alcance medidas legales que permitan el control territorial de la pandemia.

RELACIONADO