El Estado vota en contra de la remuneración de Goirigolzarri como presidente de CaixaBank

El Estado, a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) y como accionista del 16 % de CaixaBank, ha votado este viernes en contra de la nueva política de retribuciones del banco durante su junta de accionistas, con lo que muestra su oposición a los sueldos de la cúpula directiva.

No obstante, la nueva CaixaBank, fruto de la fusión con Bankia, ha logrado sacar adelante este punto del orden del día con el apoyo del resto de accionistas y a pesar de la polémica que ha suscitado esta cuestión tras las críticas del Gobierno.

La ministra de Asuntos Económicos y vicepresidenta segunda del Gobierno, Nadia Calviño, fue la primera en mostrar abiertamente su "preocupación" por los elevados salarios de los ejecutivos de banca y calificó de "inaceptables los altos sueldos y los bonus pagados a directivos".

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, lamentó unos días después que sectores ganadores de la transformación digital están expulsando fuerza de trabajo mientras ellos están ganando salarios de seis cifras e incrementando sus beneficios y "bonus".

Fuentes del FROB han detallado a Efe que el fondo ha apoyado todas las propuestas de la junta de accionistas de CaixaBank no relacionadas con las remuneraciones de los consejeros, una cuestión en la que ha emitido dos votos diferentes.

Por un lado, el voto en contra al punto 12 del orden del día, que era la aprobación de la modificación de la política de remuneraciones de los consejeros, el punto más sensible porque suponía validar que el nuevo presidente de CaixaBank, José Ignacio Goirigolzarri, reciba una remuneración fija anual de 1,65 millones (el triple de la que tenía como presidente de Bankia), y el consejero delegado, 2,26 millones.

Sin embargo, el FROB se ha abstenido en el resto de propuestas relacionadas con la política de remuneraciones, que hacían alusión a la retribución global que recibirán los consejeros, así como a los planes de incentivos que puedan recibir.

El FROB, el fondo de rescate español, tenía la posibilidad de votar en esta junta al haberse convertido en el segundo principal accionista de CaixaBank tras la fusión con Bankia, en la que el Estado tenía una participación superior al 60 %.

Goirigolzarri justifica las retribuciones

Ante la polémica generado, el propio Goirigolzarri ha defendido en la junta de accionistas la nueva política de remuneraciones del banco y ha dicho que estas se sitúan en niveles inferiores a la media de otras entidades comparables en España.

El presidente de la nueva CaixaBank ha explicado que la política de salarios de todos los bancos está "absolutamente reglada" y que las decisiones sobre este tema se toman en el consejo, si bien son analizadas y propuestas por la Comisión de Remuneraciones, presidida por una consejera independiente y formada por una mayoría de consejeros independientes.

"Esta comisión no tiene ningún consejero ejecutivo y su labor se realiza en base a políticas objetivas con asesoramiento de empresas externas", ha señalado Goirigolzarri, que ha recordado además que la política de remuneraciones debe ser aprobada por la junta al menos cada tres años, si es que no se introducen cambios antes.

Ha explicado, en este contexto, que la remuneración total del consejo de CaixaBank en el ejercicio 2020 fue inferior a la de 2019 porque hubo una reducción del número de consejeros y por la renuncia del consejero delegado, Gonzalo Gortázar, a la retribución variable.

Ha detallado que las remuneraciones de los consejeros no ejecutivos son fijas -no tienen variables- y se han mantenido sin cambios desde 2015. La remuneración por consejero de CaixaBank, ha agregado, se sitúa "en niveles claramente inferiores a los de la media de los comparables en el sector en España", pese a que el grupo de origen catalán es el tercer banco en términos de capitalización y el primero desde el punto de vista de los resultados. "En el año 2020, la remuneración por consejero en CaixaBank estuvo en el entorno del 50 % respecto a la media de las remuneraciones por consejero de los otros bancos del Ibex, excluyendo Bankia", ha señalado.

Respecto a su propia remuneración, ha dicho que la propuesta sometida a la junta se realiza como consecuencia de la fusión con Bankia, operación que se aprobó el pasado diciembre con el apoyo del 99 % de los accionistas.

Goirigolzarri ha añadido, en este sentido, que su presidencia es ejecutiva con responsabilidades en las áreas de Auditoría, Comunicación y Relaciones Institucionales y la Secretaría del consejo.  La propuesta de su remuneración, ha remarcado, va "en línea con los esquemas tradicionales de CaixaBank y es inferior a las referencias comparables del mercado".

En cuanto a la remuneración del consejero delegado, la parte fija ha permanecido sin cambios en 2020 respecto a 2019, año en que Gortázar renunció al variable, lo que significa que tuvo una reducción del 21,5 % de su retribución. De cara a 2021, se mantienen los importes de sueldo fijo y variable del consejero delegado por quinto año consecutivo. "La remuneración del consejero delegado está sustancialmente por debajo de lo que le correspondería, según referencias sectoriales y entidades comparables", ha subrayado.

Goirigolzari ha recordado asimismo que el consejo de administración de CaixaBank estaba formado por 14 miembros antes de la fusión y que el de Bankia lo integraban 13 miembros. "La nueva CaixaBank cuenta con 15 miembros, lo que significa que el número de consejero ha disminuido en un 44 %".

En respuesta al malestar expresado por los sindicatos respecto al ERE, el consejero delegado, Gonzalo Gortázar, ha dado por supuesto que habrá "concesiones mutuas" en la negociación y ha recordado que el ERE negociado en CaixaBank en 2019, también rechazado inicialmente por los sindicatos, finalmente se saldó con un acuerdo. En este punto, ha recordado que aquel ERE planteado para 2.157 personas finalmente se saldó con 2.023 salidas, aunque se recibieron muchas más peticiones de adhesión, en total 2.972.

Gortázar ha querido dejar claro también que el ERE no tiene "nada que ver" con el "grandísimo trabajo que ha hecho la plantilla", y Goirigolzarri, ha justificado el recorte para "asegurar la sostenibilidad" futura del banco.

El fondo está regido y administrado por una comisión rectora, integrada por 11 miembros, pero para decidir el voto en las juntas de accionistas basta con que se reúnan seis de ellos: la presidenta, Paula Conthe; los tres representantes del Ministerio de Asuntos Económicos y los dos del de Hacienda.

Por parte del departamento que dirige Calviño se sientan en el FROB el secretario general del Tesoro, Carlos San Basilio; el presidente del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas, Santiago Durán y la subsecretaria del Ministerio, Amparo López. En representación de Hacienda figuran la secretaria de Estado de Hacienda, Inés María Bardón, y el director general de Presupuestos, Jaime Iglesias Quintana.