Personas con plaquetas bajas por heparina no recibirán Janssen ni AstraZeneca

El Ministerio de Sanidad considera que las vacunas de AstraZeneca y Janssen pueden administrarse en personas con antecedentes o factores de riesgo trombóticos, pero las desaconseja para aquellas con antecedentes de trombocitopenia (nivel bajo de plaquetas) inducida por el anticoagulante heparina.

Así consta en la séptima actualización de la estrategia de vacunación aprobada el pasado martes por la Comisión de Salud Pública y que acaba de publicar el Ministerio de Sanidad, en la que argumenta que estas personas podrían tener un mayor riesgo de desarrollar trombos acompañados de una bajada de plaquetas.

Y es que en estos pacientes, que ya desarrollaron anticuerpos frente al complejo PF4-heparina, "podría existir un mayor riesgo de generar anticuerpos frente al complejo "PF4-componente de la vacuna involucrado", dada la similitud de su patogenia.

Con lo cual, y hasta disponer de mayor evidencia, "se desaconseja la administración de las vacunas de vectores de adenovirus (Vaxzevria y Janssen) en personas con antecedente de trombocitopenia inducida por heparina".

La Agencia Europea del Medicamento confirmó el vínculo entre Vaxzevria y la aparición de algunos casos muy poco frecuentes de trombos en lugares poco habituales como los senos venosos cerebrales y venas esplácnicas asociados a una bajada de plaquetas.

Recientemente, ha pedido buscar activamente signos de estos mismos episodios en personas vacunadas con Janssen, que sí fue suspendida temporalmente en Estados Unidos mientras se estudiaban casos de estas mismas reacciones adversas, lo que retrasó su llegada a Europa a instancias de la propia farmacéutica.

En España empezó a inocularse en abril en mayores de 70 años y después se amplió a mayores de 60; en esta nueva actualización, se extiende a los de más de 50 y varios colectivos: grupos vulnerables desde el punto de vista social, económico y/o laboral (como personas sin hogar, sector hortofrutícola e inmigrantes en situación administrativa irregular).

También personas difíciles de vacunar (grandes dependientes de difícil accesibilidad, aquellas con autismo profundo y enfermedad mental con alto riesgo de agitación por su patología de base) o difíciles de captar (trabajadores del mar que realizan pesca de altura en campañas de larga duración y población en centros de internamiento o tutelados).

Por último, la recibirán cooperantes que se desplacen en misión a países de alto riesgo y personas que por razón de su actividad no se vayan a encontrar en España en las fechas de la segunda dosis.

Mientras tanto, AstraZeneca se está administrando al grupo de 60 a 69 años una vez se desaconsejó para los menores de esta edad, decisión que dejó en el limbo a casi dos millones de personas, casi todos trabajadores esenciales menores de 55, que recibieron una primera dosis de este preparado.

Recientemente, Sanidad amplió solo para ellos -para los mayores de 60 ha mantenido la pauta- el intervalo entre dosis de 12 a 16 semanas a la espera de los resultados de distintos estudios en marcha sobre la eficacia de mezclar Vaxzevria con otras vacunas, entre ellos, el impulsado por el Instituto de Salud Carlos III, CombiVacs.

Cuando se decida cómo acabar de inmunizarles, algo que se espera la semana que viene en una nueva reunión de la Comisión de Salud Pública, se retomará la pauta de 12 semanas, que es la que consta en su prospecto y la recomendada por la EMA.

En esta nueva actualización, Sanidad sigue descartando ofrecer voluntariamente el segundo pinchazo de AstraZeneca como reclaman Madrid y Andalucía.

"Tampoco parece oportuno en el momento actual ofrecer la vacuna de Vaxzevria a personas de menos de 60 años que voluntariamente quieran vacunarse" porque, justifica, "puede entrar en contradicción con los principios éticos en los que se fundamenta la propia estrategia".

Además, "la toma de decisiones para la priorización debe basarse fundamentalmente en la evidencia científica y, por tanto, no puede basarse solamente en el consentimiento informado del individuo y, menos aún, sobre la base de una información científica de seguridad de la que aún no se dispone", zanja.