Israel prepara sus tropas para una posible operación militar terrestre en Gaza

Los bombardeos israelíes en la Franja dejan ya más de un centenar de palestinos muertos, entre ellos 27 niños

La peor escalada de violencia en los últimos siete años entre palestinos e israelíes se ha cobrado la vida de al menos 103 palestinos, 27 niños entre ellos, con varios cientos de heridos y fuertes disturbios en las calles, que se extienden ya por diferentes ciudades.

En este contexto, el Ejército israelí movió este jueves más tropas a la frontera con Gaza ante la previsión de una operación terrestre dentro del enclave, una opción que no descarta por la fuerte escalada de violencia con la Franja, mientras continúa el disparo masivo de cohetes de las milicias y las bombardeos israelíes de represalia.

"Tenemos unidades terrestres que están preparadas y se encuentran en varias etapas de preparación de operaciones terrestres", declaró Jonathan Conricus, portavoz militar.

Además, Israel ordenó este jueves la movilización de diez unidades de reserva de la Policía de Fronteras -cuerpo militarizado- para apoyar a las fuerzas de seguridad ante los fuertes disturbios con población árabe-israelí, con casos de los linchamientos entre árabes y judíos, en unos choques que se han ampliado a varias ciudades en plena escalada con Gaza.

Esta ciudad palestina se levantó este jueves tras una larga noche de intensos bombardeos con la población recluida en sus casas ante los ataques de represalia israelíes, entre cientos de inmuebles destruidos o dañados y escombros que se amontonan con el intercambio de fuego entre las milicias palestinas e Israel.

Desde que estalló el pasado lunes, el actual repunte de violencia ha ocasionado la muerte de 103 palestinos, entre ellos 27 niños, informó el Ministerio de Sanidad de la franja, y los heridos rozan el medio millar.

La ruina entre las calles del enclave comienza a recordar cada vez más a las imágenes de las anteriores guerras de 2008, 2012 y 2014, los últimos conflictos de gran dimensión con Israel que generaron destrucción en la Franja.

Con la vía pública casi vacía de tráfico y peatones y la mayoría de los dos millones de habitantes encerrados en casa ante bombardeos de los que no se pueden proteger con refugios antiaéreos, cientos de personas salieron para enterrar a varios milicianos de las Brigadas Al Qasam -el ala militar de Hamas- muertos en recientes ataques israelíes.

El ministro israelí de Defensa, Beny Gantz, convocó a agentes reservistas para hacer frente a los disturbios que se producen en ciudades donde la población de ascendencia palestina es numerosa. El principal epicentro de los disturbios fue la localidad mixta de Lod, donde se decretó el estado de emergencia.

Aparte de víctimas árabes y judías de linchamientos callejeros la tensión se ha traducido también en el destrozo y la quema de tiendas, restaurantes o sinagogas, lo que ha puesto en alerta a las autoridades israelíes.

Los enfrentamientos comenzaron en la noche del lunes, durante protestas de árabes-israelíes en rechazo, entre otros factores, a la represión policial israelí en Jerusalén Este, que también motivó el comienzo del disparo de cohetes y la actual escalada con Gaza.

A este respecto, las milicias islamistas de Hamas y la Yihad Islámica lanzaron 1.600 cohetes desde la Franja de Gaza hacia Israel desde el inicio de la escalada, de los que el 90% fueron interceptados por el sistema antimisiles Cúpula de Hierro, informó el Ejército.

Los cohetes dejaron siete muertos en Israel, entre ellos una adolescente y un niño, mientras que los palestinos muertos en Gaza en la actual escalada de violencia ascendieron a 87, entre ellos 17 niños y seis mujeres. 

Del total de proyectiles lanzados desde el lunes a las 03.00 GMT, incluidos los de esta noche, 400 fueron fallidos y cayeron en la misma Franja. A su vez, las fuerzas israelíes atacaron más de 600 objetivos del enclave, según concretaron hoy en un comunicado.

En la mañana de este jueves las sirenas antiaéreas volvieron a sonar en el área metropolitana de Tel Aviv y en ciudades pobladas del sur del país por una nueva ráfaga de cohetes disparados por las milicias desde la Franja de Gaza, informó el Ejército.

Tras una mañana relativamente tranquila con disparos intermitentes, los movimientos islamistas, Yihad Islámica y Hamás, volvieron a disparar de forma masiva hacia Israel.

Durante la pasada noche el Ejército israelí había intensificado sus ataques aéreos contra edificios -algunos de gran altitud- e instalaciones del enclave, en gran medida pertenecientes a milicianos de Yihad Islámica y Hamás.

El Ejército realizó nuevos ataques selectivos contra casas de cargos de alto rango de las milicias. Entre ellos, residencia de Iyad Tayeb, comandante de un batallón de Hamás, y también se "eliminó" a varios miembros de la fuerza naval del grupo. Israel asegura haber matado a más de 30 milicianos en la ofensiva.

El papel de Egipto

Egipto comparte frontera tanto con Israel como con la Franja de Gaza y su relación con ambos territorios ha sido tradicionalmente clave para calmar los ánimos en momentos de máxima tensión. En esta ocasión, una delegación ha viajado primero a Gaza y luego a Tel Aviv, localidad a la que ha llegado este jueves, según una fuente de seguridad citada por la agencia de noticias DPA.

La misión de El Cairo tiene como objetivo no solo que las partes pacten un alto el fuego, sino también plantear a Israel una posible moratoria de los desahucios de familias palestinas en el barrio de Sheij Jarrá, en Jerusalén. Los planes para reubicar a judíos han sido uno de los detonantes de la escalada de choques, que se han extendido por distintos puntos.

El ministro de Exteriores egipcio, Samé Shoukry, se ha pronunciado públicamente en contra de estos desahucios y de la represión ejercida en la Explanada de las Mezquitas por parte de las autoridades israelíes, dejando claro que "Egipto no se quedará parado ante lo que está pasando en la Ciudad Santa", según el periódico estatal 'Al Ahram'.

EEUU frena al Consejo de Seguridad

El presidente estadounidense, Joe Biden, conversó el miércoles con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, al que transmitió su apoyo "sin fisuras" a la seguridad de Israel, y expresó su respaldo "al derecho de Israel a defenderse a sí mismo y a su pueblo, al tiempo que protege a los civiles", según un comunicado de la Casa Blanca.

Al apoyo de Biden se sumó el jefe e la diplomacia de Estados Unidos, Anthony Blinken, quien condenó el miércoles el lanzamiento de cohetes a Israel desde Gaza en una llamada con el presidente palestino, Mahmud Abas, y subrayó "la necesidad de desescalar las tensiones y poner fin a la violencia actual", informó el Departamento de Estado.

Además, Estados Unidos frenó el miércoles una posible declaración del Consejo de Seguridad de la ONU en respuesta a los choques entre israelíes y palestinos, que fueron discutidos de urgencia y a puerta cerrada por los 15 miembros de este órgano.

Según fuentes diplomáticas, Washington se opuso a una propuesta presentada por otros países al considerar que no sería útil para rebajar la tensión.

Ello a pesar de que algunos Estados miembros han urgido públicamente a una respuesta consensuada, como hicieron Irlanda, que defendió que el máximo órgano de decisión de la ONU debe condenar la violencia contra civiles cometida por todas las partes y exigir un alto el fuego inmediato, o China, que defendió la importancia de que el Consejo hable "con una sola voz".

La posición de la UE

Ante la falta de acuerdo, los países de la Unión Europea (UE) que se sientan actualmente en el Consejo (Francia, Estonia e Irlanda), junto a Noruega, emitieron una declaración por su cuenta en la que condenaron los ataques contra localidades israelíes lanzados desde Gaza y consideraron también "inaceptables" los altos números de víctimas civiles, incluidos niños, en los ataques de Israel.

Las naciones europeas mostraron también su preocupación por el posible desahucio de familias palestinas en Jerusalén Este, que estuvo en el origen de la escalada de la tensión, y exigieron a Israel el cese de las actividades de asentamientos, demoliciones y desahucios en los territorios ocupados.

Por parte árabe, el ministro de Asuntos Exteriores de Egipto, Sameh Shukri, llamó este miércoles a su homólogo israelí, Gabi Ashkenazi, al que pidió detener "todas las agresiones israelíes contra los territorios palestinos" y buscar una solución diplomática para reanudar el proceso de paz, en un escueto comunicado.

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