Expulsan del Parlamento neozelandés a un legislador maorí por hacer un 'haka'

El colíder del Partido Maori Rawiri Waititi fue expulsado este miércoles del Parlamento neozelandés por hacer un "haka", una danza tradicional maorí de desafío, en protesta por "la retórica y propaganda racista" del opositor Partido Nacional.

Desde hace unas dos semanas, la líder del Partido Nacional, Judith Collins, arremete contra la primera ministra neozelandesa, Jacinda Ardern, por buscar vías para que los indígenas puedan ejercer mejor sus derechos. Collins asegura, sin pruebas, que estos intentos forman parte de "una agenda separatista".

La tensión se elevó este miércoles cuando la colíder del Partido Maorí Debbie Ngarewa-Packer, le preguntó a Ardern si considera que "los continuos ataques contra los maoríes son racistas", aludiendo a Collins.

La pregunta de Ngarewa-Packer fue atajada por el presidente de la Cámara Baja, Trevor Mallard, quien le aclaró que ese comentario estaba fuera de la responsabilidad de la primera ministra, lo que permitió a Collins seguir con el debate.

Fue entonces cuando Waititi se puso de pie para denunciar que en las últimas semanas se ha escuchado "propaganda racista" contra los indígenas, y cuestionar al Parlamento por permitir "el constante bombardeo" de insultos contra los tangata whenua (expresión maorí para referirse a los dueños tradicionales de la tierra)".

El presidente de la Cámara Baja, incómodo, le pidió que se sentara, pero el legislador maori realizó una danza ceremonial de desafío "haka".

Tras ser expulsado por Mallard de la sesión, Waititi dijo, acompañado de Ngarewa-Packer, que "no es correcto que el presidente de la Cámara no tenga el coraje de detener el racismo en la Cámara y no es correcto que lo soportemos", recoge Radio New Zealand.

No es la primera vez que Waititi es expulsado de la Cámara, ya que en febrero también tuvo que dejar el legislativo al rehusar utilizar corbata al argumentar que no forma parte de los trajes formales de los maoríes y es una indumentaria colonial.

Unos 850.000 de los 5 millones de habitantes de Nueva Zelanda son maories, aunque una gran parte de la población vive en situación de pobreza o sufren de inseguridad financiera, además de afrontar problemas sociales.