Sánchez mintió a la UE y a UP con sus reformas e impuestos y sigue en el caos jurídico del Covid

El presidente, acorralado por sus fracasos, intenta regresar al optimismo frente a la tozuda y difícil realidad sanitaria y económica del país.

El presidente Sánchez está muy afectado por su fracaso personal y político en las elecciones de Madrid, en las que perdió prestigio y con las que ha situado al PSOE por detrás detrás del PP en el plano nacional, según las últimas encuestas. Y anda el presidente detrás perdido y desconcertado por el patio político español en el que hoy, en franca debilidad, deberá hacer frente a la Oposición en la sesión de control al Gobierno del Congreso.

En la que además Sánchez tendrá que explicar su Plan UE porque todo indica que ha engañado a Podemos y la UE (‘casa con dos puertas mala de guardar’) con su ambiguo e imposible Plan de Recuperación en el que deja todo a la interpretación y con el que espera conseguir que la UE le avance una parte de los Fondos para la recuperación económica.

Pero a su ambigüedad sobre las reformas y y los calendarios y mensajes confusos se le añade su tremendo proyecto de impuestos a granel para las clases medias del país a las que va a sublevar. Empezando por la inmediata subida del precio de la luz y siguiendo por los impuestos a las autovías y a otros muchos sectores y partidas que dañan a las clases más débiles de la sociedad. Lo que será denunciado por la Oposición, la izquierda incluida.

Y lo que pondrá en riesgo la estabilidad de su Gobierno si los de Podemos -en ausencia de Iglesias- se mantienen firmes en los compromisos del pacto de la coalición.

Y todo ello mientras la crisis de la pandemia se complica en la vía judicial dejando a la intemperie la seguridad jurídica de las medidas de las CC.AA., en movilidad y toque de queda, varias de ellas rechazadas en los tribunales como ocurrió en Canarias, País Vasco y Navarra. Lo que obliga a esperar la decisión del Tribunal Supremo.

El presidente Sánchez cree que regresando al discurso triunfal del pasado 14 de abril anunciando sus ‘brotes verdes’ de reactivación económica y la ‘inmunidad de grupo’ frente al Covid a mediados de agosto, ya está todo arreglado. Pero no es así.

Y por todo ello y por causa de la inseguridad jurídica creada por la ausencia del ‘estado de alarma’, para prevenir un repunte de la pandemia, es por lo que le espera un duro discurso del líder de la Oposición en el que Casado volverá ofrecer la reforma de la legislación vigente sobre pandemias.

Discurso en el que también aparecerá la crisis económica, la lista de los impuestos y el plan de reformas estructurales que el Gobierno ha enviado a la UE para poder recibir los primeros fondos europeos de recuperación. Un Plan de Sánchez muy poco preciso en las reformas y calendarios con el que espera engañar a la Comisión de Bruselas y a sus socios de gobierno de UP, sin decirle a unos y otros las verdaderas intenciones y planes del Presidente.

En los que de momento se han destapado una larga lista de impuestos -de IRPF, Sociedades, autovías, carreteras, IVA, la luz, el gasóleo, sucesiones y patrimonio, etc,- que van a dañar las economías familiares de gran mayoría de ciudadanos y las clases medias del país.

Y lo que se convertirá, como ocurrió en las elecciones de Madrid, en asunto de gran tensión política y social entre PSOE y PP. Y ello por más que diga el Gobierno que, mientras no se consolide el crecimiento y no crezca el PIB, no se subirán los impuestos.

De lo que, absurdamente, se podría deducir que a la gran mayoría de los ciudadanos, a los que nadie les va a subir el sueldo, no les conviene nada que remonte la economía española porque Sánchez en ese caso los freirá a impuestos y empeorará su muy difícil situación y economía familiar.

El presidente, ampliamente derrotado en Madrid huye de la realidad -a la que sólo le puede hacer frente un gobierno de unidad nacional que él no puede convocar- está abatido y no tiene iniciativa, ni Gobierno de primer nivel, para intentar rehacer su liderazgo nacional y todo eso se le va a notar.

En el debate de hoy también aparecerán la crisis catalana, la entrega de la competencia de prisiones al gobierno vasco, la salida de la Guardia Civil de Navarra y los anunciados indultos al golpismo catalán en plena bronca de ERC y JxC.

Una sesión parlamentaria la de hoy que se espera muy tensa y en la que, por primera vez, se va a presentar Yolanda Díaz como la vicepresidenta tercera del Gobierno en sustitución de Pablo Iglesias, que está fuera de la Cámara y pronto de la política nacional.

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