La India se enfrenta a un nuevo problema: la infección mortal por 'hongo negro'

La mucormicosis, una rara causa del COVID-19, ha provocado incluso que a algunos pacientes les hayan extirpado los ojos

El gobierno indio ha pedido a los médicos que busquen signos de mucormicosis u “hongo negro” en pacientes con COVID-19, mientras los hospitales reportan un aumento en los casos de la rara infección que puede causar ceguera u otros problemas más graves. Incluso a algunos pacientes han tenido que extirparles los ojos. Por ahora, se han detectado unos 300 casos, todos ellos en personas que ya se habían recuperado del coronavirus.

El Consejo Indio de Investigación Médica ha solicitado a los profesionales que tratan a pacientes con COVID-19, diabéticos e inmunodeprimidos que deben estar atentos a los primeros síntomas, como dolor en los senos nasales u obstrucción nasal en un lado de la cara, dolor de cabeza en un solo lado, hinchazón o entumecimiento, dolor de muelas y aflojamiento de los dientes.

La enfermedad, que también puede provocar ennegrecimiento o decoloración de la nariz, visión borrosa o doble, dolor en el pecho, dificultad para respirar y tos con sangre, está fuertemente relacionada con la diabetes. Y la diabetes, a su vez, puede exacerbarse con esteroides como la dexametasona, que se usa para tratar el COVID-19 grave.

No obstante, las autoridades aseguran que aunque hay casos, no hay un brote, por lo que hay que guardar la calma y no entrar en pánico.

Por otro lado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha ratificado a través de estudios científicos la existencia de una variante del coronavirus que sería responsable del grave brote que padece el país asiático y ha alertado de su rápida propagación.

La OMS publicará este martes un informe detallado el martes sobre la variante, denominada B.1.617, ha explicado la directora técnica de la OMS sobre coronavirus, Maria van Kerkhove.

"Hay alguna información disponible que sugiere una mayor transmisibilidad", ha apuntado Van Kerkhove en rueda de prensa.

Un estudio en un número limitado de pacientes que no ha sido sometido a revisión también apunta a que la mutación puede evitar algunos anticuerpos clave, ha explicado. "Como tal, la clasificamos como una variante preocupante a nivel mundial", ha subrayado.

Aunque en los estudios preliminares se ha demostrado una mayor capacidad de propagación de esta variante, se necesita más información y una secuenciación específica en India y en otros lugares para saber qué cantidad de virus está circulando, ha añadido Van Kerkhove.

El sistema sanitario de India está al límite por una ola de contagios que deja 300.000 nuevas infecciones en los últimos 19 días.