El Vall d'Hebron duplica los trasplantes pediátricos de hígado al dividir el órgano

El Hospital Vall d'Hebron de Barcelona ha duplicado los trasplantes pediátricos de hígado, dejando en más de una ocasión la lista de espera a cero, gracias a la técnica "split", que consiste en dividir el órgano de un donante adulto para que se puedan beneficiar dos receptores infantiles.

Por primera vez en 36 años, la lista de pacientes pediátricos del Vall d'Hebron que esperan un trasplante de hígado se ha quedado a cero durante las primeras semanas de este año: hasta en tres ocasiones en menos de 90 días.

Esto no quiere decir que no haya pacientes, sino que se ha optimizado el proceso de trasplante a través de la técnica "split" (dividir, en inglés).

Según ha explicado a Efe el doctor Jesús Quintero, responsable de la Unidad de Hepatología y Trasplante Hepático Pediátrico del Vall d'Hebron, el hígado de un donante fallecido se divide en dos partes, de manera que el lóbulo derecho (70 % del tamaño) se reserva para un receptor adulto y el izquierdo (30 %) para trasplante pediátrico.

Así, "no hay ningún impacto" en la lista de espera de adultos y se mejora la de los más pequeños, un grupo de edad en el que, afortunadamente, hay pocos donantes cadavéricos porque la mortalidad es baja.

En el conjunto de España se realizan unos 1.100 trasplantes al año de hígado en adultos y alrededor de 50 pediátricos, de los que más de la mitad se llevan a cabo con la técnica "split".

Gracias a esta técnica, el equipo de trasplantes pediátricos de hígado del Vall d'Hebron ha pasado de realizar una media de 12 trasplantes al año a 20 este pasado 2020, mientras que en los primeros tres meses de 2021 ya llevan 10.

Esto ha tenido una repercusión en la lista de espera, que se ha reducido de 119 a 36 días de media y en momentos puntuales ha llegado a cero.

Una de las pacientes trasplantadas es Martina, de 15 meses, que sufre una enfermedad metabólica rara y que, gracias al nuevo hígado por la técnica "split", ha ido superando los problemas y está teniendo ya un "desarrollo normal", ha celebrado el doctor Quintero.

Con la técnica "split" se saca mayor provecho de donantes que han fallecido y se reduce así la necesidad de tener que extraer fragmentos de hígado de una persona viva que está sana.

Como este tipo de donante acostumbra a ser un familiar del menor que está enfermo, se reduce asimismo la ansiedad de la familia de ver a dos seres queridos entrando en el quirófano.

Según Quintero, el porcentaje de donantes "split" ha pasado de representar el 14 % al 63 %, lo que se traduce en el hecho de que la necesidad de un donante vivo (padre o madre) ha bajado del 38 % al 8 %.

Otro beneficio de la reducción de la lista de espera es que los doctores pueden plantearse trasplantes ya no solo en pacientes con riesgo vital, sino también en casos en los que un nuevo hígado les mejoraría la calidad de vida.

Vall d'Hebron acumula ya más de 35 años de experiencia en trasplantes hepáticos pediátricos y los resultados son muy positivos, pues "la supervivencia a los 5 años esta en el 95 % y tienen muy buena calidad de vida", ha destacado Quintero.