Sánchez sigue callado y crece la inquietud en el PSOE y en el Gobierno por la derrota de Madrid

Una encuesta de La Sexta anuncia la victoria del PP de Casado (27,3 %) sobre el PSOE de Sánchez (26,7 %) si hubiera elecciones

Máxima inquietud en el Gobierno y en el PSOE por el fracaso electoral del 4-M y la desaparición de Pedro Sánchez de la escena política desde la noche electoral, negándose a hablar con la prensa en la cumbre europea del fin de semana en Oporto, lo que da una idea de su frustración.

Sánchez no aparece -tendrá que dar la cara el miércoles en el Congreso- porque no tiene argumentos para explicar lo ocurrido y menos para justificar sus errores que van desde la moción de censura de Murcia, que provocó el adelanto electoral de Madrid, hasta la campaña crispada de Pablo Iglesias a la que se sumó el PSOE por orden de Sánchez y que hundió a Gabilondo.

Y preocupación en el Gobierno por el riesgo de repunte de la cuarta ola de la pandemia como consecuencia de la negativa de Sánchez de ampliar el ‘estado de alarma’. Lo que de producirse empeoraría la situación de Pedro Sánchez y dañaría la recuperación sanitaria, con el riesgo añadido de frenar el relanzamiento de la economía y la reapertura de fronteras al turismo.

Cabe imaginar que este pasado fin de semana en La Moncloa hubo sesión de análisis y estrategia y pronto sabremos cuál es el mensaje con el que Sánchez reaparecerá y transmitirá al PSOE y la opinión pública su opinión sobre la derrota de Madrid diciendo, quizás, que es un hecho aislado y no extrapolable a nivel nacional.

Pero si solo tienen ese mensaje y el reiterado de que la vacunación y los fondos de la UE van a mejorar la situación española, Sánchez quedará mal porque en el PSOE, el Gobierno y en toda España el resultado del 4-M en Madrid retumbó con fuerza inusitada como un claro voto de castigo contra Sánchez.

Y buena prueba de ello está en el Barómetro nacional de La Sexta TV del pasado fin de semana en el que se anuncia que, en el caso de celebrarse ahora elecciones generales, las ganaría el PP con el 27,3 % de los votos, seguido por el PSOE con el 26,7 %, Vox con el 18,9 %, UP con el 7,9 % y Cs con el 1,2 %. Encuesta en la que el PP de Pablo Casado aparece en primer lugar y delante del PSOE por primera vez desde 2018.

Y encuesta también que anuncia un importante retroceso de Podemos tras la anunciada marcha de Iglesias y la casi total desaparición de Cs, lo que en este partido Arrimadas se niega a ver y a reconocer.

Sánchez está ‘tocado’ política y personalmente y corre un grave riesgo con su decisión de no prolongar el ‘estado de alarma’ si en próximos días se detecta un fuerte incremento de los contagios y muertos por causa de las fiestas nocturnas del sábado y el desborde de la movilidad y el toque de queda en todo el país.

Lo que de ocurrir le sería imputado al Presidente por la oposición desde donde Pablo Casado -eufórico por el 4-M y el sondeo de La Sexta TV- ha vuelto a insistir en una reforma de la legislación para dar poderes y control a las CC.AA., ante la ausencia del ‘estado de alarma’.

En todo caso habrá que esperar -salvo que conceda una entrevista a algún medio de su confianza- a la reaparición de Sánchez en la sesión de control del Congreso del miércoles para saber si el presidente asume su fracaso y trae alguna innovación o iniciativa política o simplemente intenta, con más ataques a la oposición, escurrir el voto y ganar tiempo.

Lo que sería prueba de su desconcierto político y su abatimiento personal. Porque un Sánchez humilde que reconozca errores y anuncie un tiempo nuevo de reencuentro político en España, ofreciendo al PP un nuevo pacto para renovar el Poder Judicial y para un control compartido de los Fondos de la UE, como debiera ser el caso es difícil de imaginar.

Y además contaría con la rebelión interna de UP en el seno del gobierno de coalición donde desde la marcha de Iglesias ha vuelto a subir la tensión.

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