La negativa de Sánchez a renovar el ‘estado de alarma’ provoca el caos jurídico y amenaza el repunte del Covid

La reforma legal que propuso el PP y rechazó Sánchez era la solución frente al vigente caos e incertidumbre jurídica

La crisis del liderazgo de Pedro Sánchez, tras su importante derrota en los comicios de Madrid por la crispada campaña electoral de la izquierda, a la que se han sumado los problemas de estabilidad de su Gobierno por la marcha de Pablo Iglesias, complican e impiden un gran acuerdo jurídico y político nacional para articular una estrategia en la lucha contra pandemia mientras progresa la vacunación.

Por ello en los próximos días y semanas vamos a asistir a un repunte de los contagios y muertes por el Covid 19 ante la negativa de Pedro Sánchez de intentar, en el Congreso de los Diputados, la renovación por tres meses del ‘estado de alarma’ para dar una cobertura jurídica al control de la movilidad, toque de queda y la prohibición de reuniones masivas, mientras avanza el proceso de vacunación.

El que mejora pero que no acaba de encontrar su ritmo ideal por causa de los problemas derivados con AstraZeneca, y la pésima gestión de compras por parte del Gobierno y de la Comisión de la UE.

Desde las 12 de la noche del sábado, y tras el final del ‘estado de alarma’, impera en toda España la libertad de movimiento y de reunión, derechos fundamentales reconocidos en la Constitución y que difícilmente pueden ser controlados o disminuidos -y menos aún sancionados- por decretos que supuestamente permiten a las CC.AA. arrogarse competencias para prohibir o mermar la libertad de ciudadanos para desplazarse por todo el territorio nacional y reunirse con quienes ellos quieran y respetar el toque de queda.

Y es, ante el vacío legal y la confusión jurídica, cuando algunos tribunales regionales aceptan los decretos autonómicos sobre reunión, toque de queda y movilidad, como ha ocurrido en Baleares, Madrid, Valencia y Cataluña. Sin  embargo en el del País Vasco el tribunal se rechazó el decreto del Gobierno de Vitoria, incluso a pesar que en esa región los niveles de contagio siguen siendo muy altos.

Y va a costar mucho, después de seis meses de ‘estado de alarma’ volver a encerrar a los ciudadanos con llamamientos a la prudencia, sobre todo a los jóvenes que, como se vio durante la avalancha nocturna del pasado sábado, y probablemente se verá también en este domingo, buscan su desahogo y la recuperación de su libertad.

Esperar, en las actuales circunstancias políticas, un gran acuerdo nacional con el Gobierno de Sánchez a la deriva, y después de rechazar un nuevo ‘estado de alarma’. es imposible. Y resulta grotesco que ministros y medios ‘sanchistas’ como El País culpen a la oposición de esta situación que solo tiene un culpable, Sánchez y su errática y autoritaria gestión.

De manera que vamos a ver qué ocurre en próximos días y semanas porque si empeora la crisis sanitaria el declive de Sánchez aumentará camino de unas elecciones generales anticipadas a las que se resiste porque sabe que conducen a su final. Elecciones que puede provocar Podemos rompiendo el Gobierno de coalición y siguiendo las instrucciones y la fuga de Iglesias que ya se olió el de live de Sánchez y por eso de marchó.

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