Los jueces avalan las restricciones de Cataluña: limita las reuniones a seis personas

Considera que queda acreditado "la legalidad, la necesidad, la idoneidad y la proporcionalidad" de las medidas propuestas

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) sí ha avalado la limitación de las reuniones a seis personas y del 50 % de aforo en los actos religiosos y ceremonias civiles que plantea el Govern para controlar el coronavirus, una vez decaiga el estado de alarma el próximo domingo. La sala contencioso-administrativa del TSJC, de acuerdo con el criterio de la Fiscalía, ha dado luz verde este viernes a las restricciones de la Generalitat que necesitan aval judicial porque afectan a los derechos fundamentales de reunión y libertad religiosa.

Concretamente, la sala ha autorizado a la Generalitat a mantener la limitación de las reuniones a un máximo de seis personas, tanto en interiores como en el exterior, y el aforo máximo del 50 % en actos religiosos y ceremonias civiles.

Tras reconocer que la Generalitat "ha acreditado la legalidad, la necesidad, la idoneidad y la proporcionalidad" de las medidas propuestas, la sala da por buenas las restricciones al entender que tienen una "levísima repercusión" en los derechos fundamentales de reunión y libertad religiosa.

Una autorización que quizá "no habría resultado posible de haberse tratado de medidas restrictivas de mayor enjundia", añade el auto, que recuerda que la ley sobre libertad religiosa ya prevé como uno de los límites para el ejercicio de ese derecho la "salvaguardia de la salud".

El TSJC señala además que las restricciones del Govern "en términos generales, conllevan un cierto relajamiento en comparación con las adoptadas en periodos anteriores" y que "su textura y grado de intensidad han sido diseñados con el propósito de garantizar la tendencia a la baja de la pandemia y, asimismo, la funcionalidad de los servicios sanitarios y hospitalarios disponibles".

En ese sentido, la sala se remite al informe de la Agencia Catalana de Salud Pública del pasado 5 de mayo aportado por la Generalitat, del que se desprende "con claridad" que la pandemia, pese a mostrar signos evidentes de remisión, "sigue presentando elementos preocupantes", por lo que se aconseja evitar una desescalada "abrupta e incontrolada" tras el estado de alarma.

El auto sostiene que la sala del TSJC "no puede permanecer ajena a la enorme magnitud de los efectos" que ha provocado el COVID-19, y que las medidas propuestas por el Govern, cuya "finalidad" es el distanciamiento social, buscan "proteger valores y derechos tan sentidos como la vida, la integridad física y la salud de las personas".

"La penosa realidad que nos acecha", subraya el TSJC, no es "estática" sino "dinámica", y puede verse "superada en cualquier momento".

Interpretación de los magistrados

Dos de los cinco magistrados de la sala han emitido un voto particular concurrente, que avala las restricciones pero establece un matiz respecto al parecer mayoritario del tribunal, al entender que las medidas de las autoridades sanitarias de limitar contactos y actividades grupales se enmarcan en la regulación de emergencias sanitarias, sin que traten de suspender derechos fundamentales.

"No se alcanza a observar que fuera del estado de alarma la ordenación sanitaria establecida trate de suspender derechos fundamentales con prohibiciones absolutas o se halle fuera de la naturaleza y funcionalidad sanitaria que le corresponde, ante la situación de elevado riesgo concurrente y ordenación tendente a minimizar los riesgos de contagio y avanzar en el debido control de la pandemia", apuntan los dos magistrados.

Una vez avaladas por el TSJC, la Generalitat tiene previsto aplicar estas restricciones a partir del próximo lunes, junto a otras medidas como limitar hasta las 23 horas el horario de apertura de los restaurantes.

El Govern ha descartado prorrogar el toque de queda y restringir la movilidad, pero el ocio nocturno seguirá cerrado, con lo que la noche del sábado al domingo no habrá ningún local abierto en Cataluña pese a que se podrá circular libremente por la calle.