Sánchez fuerza las dimisiones de Gabilondo y Franco en Madrid e impone primarias para el 13 de junio en Andalucía

Primeros movimientos de Pedro Sánchez tras la debacle del PSOE en las elecciones de Madrid, donde los socialistas cosecharon el peor resultado de su historia al obtener el 16,8% de los votos frente al 44,7% obtenido por Ayuso y quedaron relegados a tercera fuerza siendo superado por Más Madrid. Con poca autocrítica tras el desastre electoral y tratando de marcar distancias pese a haber controlado Moncloa la campaña, la dirección de Ferraz ha forzado este jueves la dimisión del líder del PSM, José Manuel Franco, y la de su candidato Ángel Gabilondo, quien no recogerá su acta de diputado. Asimismo ha activado el proceso de primarias para renovar el liderazgo del partido en Andalucía ante un posible adelanto electoral por parte del Gobierno de Juanma Moreno, un proceso que tendrá lugar el 13 de junio y en el que se medirán la actual secretaria general del PSOE-A, Susana Díaz, y el alcalde de Sevilla, Juan Espadas.

La incontestable victoria de Isabel Díaz Ayuso en la noche del 4-M se ha cobrado sus primeras víctimas en las filas socialistas madrileñas: Ángel Gabilondo y José Manuel Franco. Mientras se encontraba reunida este jueves la Ejecutiva Federal del PSOE, se anunciaba que el secretario general del PSOE-M, José Manuel Franco, había presentado su dimisión al asumir la responsabilidad del pésimo resultado y con el fin de evitar que se use para "atacar al Partido Socialista y al Gobierno de España".

Horas después, saltaba la noticia de que Ángel Gabilondo se encontraba ingresado en el hospital Ramón y Cajal de la capital tras haber sufrido una arritmia cardíaca. Además se filtraba que el cabeza de cartel socialista a las elecciones del 4-M no recogería su acta de diputado tras la derrota en las elecciones del pasado martes.

Dos dimisiones que pese a negarlo el secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, en rueda de prensa tras la Ejecutiva Federal del PSOE, todo apunta a que habrían sido forzadas por Ferraz, ya que ambos podían haber presentado su renuncia la misma noche electoral tras el arrollador triunfo de Díaz Ayuso como sí hizo el propio Pablo Iglesias.

Pese a ello, Ábalos ha señalado que el primero que sabía "lo que tenía que hacer" tras los comicios era el propio Gabilondo, que, ha reconocido, asumió la candidatura del partido en un momento "muy complicado" y sin tiempo para preparar la campaña. El ministro de Transportes, quien ha negado de forma tajante que la dirección federal del partido hubiera pedido a Franco que presentara su dimisión, ha agradecido su compromiso con el partido: "Es parte del equipo y seguirá siendo parte del equipo del PSOE".

Para el secretario de Organización socialista, la dimisión de Franco tiene más que ver con el tiempo nuevo que se abre en el partido en Madrid, una nueva etapa que José Manuel Franco "no quiere condicionar". La salida de Franco abre la puerta a una gestora del partido que lo dirigirá hasta su congreso ordinario de otoño, ya que según Ábalos, no tiene sentido convocar uno de carácter extraordinario.

"Errores de comunicación", tras el desastre del 4-M

El secretario de Organización del PSOE ha explicado que la Ejecutiva Federal entiende que la derrota histórica en las elecciones de Madrid se debe en parte a fallos de "comunicación" y de "estrategia", y a que no han sabido conectar con el "estado de ánimo" de los madrileños. Y ante ello, el 'número tres' del PSOE ha defendido que asumen las responsabilidades "de forma colectiva", a pesar de que las dos únicas renuncias hasta ahora se han producido en las filas del PSOE de Madrid. "No somos de la cultura del desprecio a quienes han intentado aportar lo mejor", ha asegurado al ser preguntado sobre si el equipo de Sánchez en Moncloa debería asumir algún tipo de responsabilidad, ya que han dirigido la campaña.

Además, ha garantizado que "los resultados no van a condicionar la política del Gobierno" y también ha salido en defensa de Gabilondo al asegurar que la oposición basada en la moderación que ha hecho en estos dos años era la que tenía que hacer. Pese a asegurar que asumen la derrota "sin paños calientes", ha señalado que nunca se había vivido un clima de crispación como el de la campaña madrileña. "No hemos conseguido centrar nuestro mensaje (...) Tampoco habremos sabido conectar con un estado de ánimo", ha reconocido Ábalos antes de precisar que los socialistas pueden fallar en la comunicación de su proyecto pero eso no lo invalida.

Pero junto a esa autocrítica insiste en que los resultados de Madrid no se pueden extrapolar al resto de España porque eso cree que es "confundir los deseos con la realidad". Ha hecho hincapié en las características especiales de la Comunidad de Madrid, su estructura singular y una coyuntura afectada por la fatiga especial vivida por las restricciones de la pandemia. Así, ha señalado que Madrid es una ciudad acostumbrada al ocio y al bullicio con un sector de servicios de gran magnitud y que no es comparable a otras ciudades de España. Si algo se puede extrapolar, ha dicho, es la liquidación del proyecto político de Ciudadanos propiciada por el PP.

La derrota ha recalcado Ábalos que no va a afectar al plan del PSOE de agotar la legislatura y tampoco va condicionar la política del Gobierno, centrado, ha dicho, en combatir los coletazos de la pandemia y acelerar la reactivación económica.

El dirigente socialista ha justificado que el PSOE no haya hecho una dura oposición al gobierno de Isabel Díaz Ayuso ya que desde la Moncloa vienen pidiendo al PP una oposición leal y se sentía corresponsable en la lucha contra la pandemia. Una actuación ante la que ha reiterado que todos los dirigentes asumen colectivamente sus responsabilidades, y él también como secretario de Organización.

Primarias en Andalucía el 13 de junio

Por otro lado, la debacle del PSOE en las elecciones de Madrid ha trastocado además el calendario de primarias de Ferraz para renovar liderazgos, concretamente en Andalucía. Ante el miedo a que Génova y el Gobierno de Juanma Moreno "tengan la tentación" de propiciar un adelanto electoral para, según Ábalos, "aniquilar" a su socio Cs, Ferraz ha impuesto primarias para renovar el liderazgo del PSOE-A el próximo 13 de junio, un proceso en que se medirán la actual secretaria general del partido, Susana Díaz, y el alcalde de Sevilla, Juan Espadas.

Horas antes, la propia Susana Díaz se había anticipado a este anuncio y reclamó en la mañana de este jueves el adelanto de las primarias de su partido y confirmaba que "por supuesto" se va a presentar. Un paso que la expresidenta andaluza ha decidido dar ante el "ruido" interno generado, señalando indirectamente a Ferraz, y que está "erosionando" la imagen de su partido. Unas primarias en las que Díaz pide que los militantes decidan en libertad y "sin empujones".

Con un atril en medio de un escenario colocado en el centro del patio de la sede regional del PSOE, la expresidenta andaluza, que vestía una camiseta con la leyenda (en inglés) "Ve el lado bueno de las cosas. Energía positiva", pidió "por responsabilidad" a la Ejecutiva Regional que solicitase a la Federal que las primarias en Andalucía se "celebren ya", aunque ha reconocido que hubiera preferido que se hubieran respetado los calendarios que el Comité Federal aprobó para renovar las direcciones de todos los órganos del partido.

Díaz, que ha reclamado que sea un proceso "transparente y con garantías", ha desvelado que se enteró por los medios de comunicación de que la Ejecutiva Federal iba a poner este jueves en marcha el proceso de primarias, y ha asegurado que todavía no ha podido hablar con Sánchez. "Le mandé un mensaje por la mañana, pero no he podido hablar con él; recibí una llamada del secretario de Organización, que en ningún momento me habló de primarias", ha asegurado, aunque ha confiado en poder hablar con Sánchez en las próximas horas.

Ha confiado en que la decisión adoptada este jueves sirva "para alejarnos de las diferencias (en el partido) y buscar entre todos la mejor solución" porque "no hay más salida que la unión, recuperar ese partido de altura de miras sin empujones porque los empujones nunca llevan a nada bueno".

"Yo no soy ajena al ruido incesante que se ha generado en mi partido, que impide que nuestra tarea de oposición llegue a la gente", ha lamentado, a la vez que ha subrayado que ella ha mantenido una posición de "respeto" mientras otros compañeros, que también "respeta", han pedido adelantar las primarias cuando aún no había convocadas unas elecciones en Andalucía. "Hubiera preferido hacer primero un debate sobre las ideas y después sobre las personas, pero no ha sido posible", ha insistido, tras lo que ha señalado que ahora "la única palabra le corresponde a los más de 44.000 militantes en Andalucía, quienes votarán en libertad".

Ha recordado que durante los últimos meses ha defendido que en una situación excepcional, como la pandemia del coronavirus, la "única prioridad tenía que ser la gente", y ha agregado que su "única obsesión" es mejorar la vida de los andaluces: "he hecho miles de kilómetros y ni uno sólo ciudadano me ha preguntado por el ruido interno de mi partido", ha remachado.

Ha explicado que entiende su militancia en el PSOE y su responsabilidad como secretaria general de los socialistas andaluces "como vocación de servicio, no me interesa el poder por el poder, como tampoco me interesa ascender en mi trayectoria política; mi compromiso es con los andaluces y por eso decidí hace tiempo que mi futuro político estaba ligado a la tierra que me ha visto crecer", ha recalcado.

Asimismo, ha subrayado que ha respetado los "tiempos orgánicos" sin "distorsionar", ya que el PSOE afrontaba unas elecciones "muy complicadas" en la Comunidad de Madrid, pero "lamentablemente, no ha podido ser, por más que me pese", pues otros compañeros han decidido plantear el adelanto de las primarias. "Nunca voy a negarme al debate sereno en mi partido y menos a que sean los militantes los verdaderos protagonistas, los que tomen la decisión en libertad, sin imposiciones y con autonomía", ha asegurado, al tiempo que ha defendido que una decisión "compartida es infinitamente mejor que una decisión personal".

Espadas, confirma que competirá con Díaz

Por su parte, el alcalde de Sevilla, el socialista Juan Espadas, se ha ofrecido a liderar un proyecto "revulsivo" para el PSOE-A, a través de "un gran proyecto regional donde se escuche la voz de lo local", y ha subrayado que unas primarias no suponen "una confrontación entre compañeros, sino un debate de ideas y de propuestas". "Ahí me van a encontrar. Gracias por haber tenido algunos la paciencia para esperar a que esta decisión se produjera. Pueden contar conmigo para ello", ha dicho Espadas, a preguntas de los periodistas, en el marco de un acto celebrado en Alcalá de Guadaíra (Sevilla).

"Cuando las primarias se convoquen, serán el revulsivo que necesita el PSOE para centrarse en el proyecto para Andalucía. Como dije hace año y medio, los compañeros del partido me tendrán siempre a disposición de construir, de escuchar, de conseguir convertir los proyectos políticos que los socialistas estamos desarrollando desde cada municipio de Andalucía en el gran proyecto regional, para que se escuche la voz de lo local, las necesidades de los ciudadanos, un gran proyecto municipalista que sea el proyecto regional de Andalucía. En ese proyecto va a estar Juan Espadas", aseveró, tras incidir en que "la fuerza del cambio es imparable".

En este sentido, ha subrayado su disposición a trabajar con los compañeros, al contar con "la ilusión de conseguir convertir esto en el revulsivo que necesita Andalucía". Además, ha mostrado su satisfacción porque "se haya escuchado a la militancia y el debate que durante estas semanas se ha mantenido" en diversas agrupaciones andaluzas sobre el adelanto de las primarias. "Que se debata no genera ruido, sino que justamente genera ilusión", recalcó.

El regidor hispalense ha puesto en valor la "ilusión" que ha visto estas semanas en muchos compañeros, lo que le ha transmitido que "la fuerza del cambio ahora mismo en Andalucía es imparable y el PSOE tiene que liderar ese cambio en la sociedad, un cambio que nos haga adaptarnos a la realidad que se está viviendo y que permita la recuperación económica y social".

"Trabajamos para ser útiles y debatimos para proponer. Hay que abandonar cualquier tipo de confrontación, ya que unas primarias no es confrontación entre compañeros, sino un debate de ideas y de propuestas y ahí me van a encontrar", concluyó.

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