Más de 300.000 votantes del PSOE votaron al PP y avisan a un Sánchez más atado a UP, Bildu y ERC

Máxima preocupación en Moncloa y PSOE por la crisis de UP que pone en peligro la estabilidad del Gobierno y refuerza la amenaza de Bildu y ERC.

El vuelco político de las elecciones de Madrid tiene trascendencia nacional aunque todavía es pronto para visualizar las posibles consecuencias. Pero está claro que la derrota del PSOE y el hundimiento de Iglesias y Arrimadas tiene mucho que ver con el ‘sanchismo’ anti democrático y sus alianzas con los partido radicales y separatistas de UP, Bildu y Cs.

Las que Sánchez ahora, más que nunca debe cuidar si no quiere verse en la obligación de unas elecciones generales que en estos momentos de grave crisis económica y sanitaria, con el reciente fracaso en Madrid y el nuevo desafío catalán podrían ser desastrosas para el ‘sanchismo’ y el PSOE.

Lo que obliga a Sánchez a cuidar sus alianzas, primero con un Podemos en crisis por la marcha de Iglesias, el ascenso de Errejón en Madrid, y la nueva líder en ciernes de UP Yolanda Díaz. Y después con ERC ofreciéndoles, de manera inmediata, Sánchez los indultos a los golpistas catalanes del 27-O de 2017, lo que organizará otro revuelo nacional contra el sanchismo incluso dentro del PSOE.

Y por supuesto la debacle del PSOE en Madrid también tiene mucho que ver con el éxito y la empatía personal de Ayuso y su política liberal y de apertura durante la pandemia del comercio, la alimentación, la hostelería y la cultura, lo que Nacho Cano agradeció a Ayuso en la fiesta del Dos de Mayo.

Política de apertura comercial de Ayuso que sin duda ha facilitado que miles de votantes del PSOE (probablemente más de 300.000) votaron esta vez al PP. Lo que constituye un hecho importante y sin precedentes en los últimos años, donde ese tipo de trasvases de votos se hacía a través de Cs, ahora en vías de extinción.

Y todo apunta y así lo atestiguan los datos que el número de votantes del PSOE en Madrid que se pasaron al PP supera los 300.000 con respecto a los anteriores resultados autonómicos de 2019.

Y estos son los datos: en estas elecciones del 4-M de 2021 en Madrid la participación superó en casi 400.000 votos a la participación registrada en 2019 llegando en 2021 a los 3.644.577 votantes.

De estos nuevos votantes podemos suponer que un 60 % (240.000) fueron hacia la derecha, y de ellos el 50 % (200.000 al PP) y y 40.000 a Vox. El 40 % (160.000) de nuevos votantes fueron a la izquierda y de ellos 100.000 fueron para MM y el resto a UP y PSOE.

Por otra parte Cs, respecto a los comicios de 2019, ha perdido la friolera de unos 500.000 votos, de los que un 15 % (75.000) pueden haberse quedado en la abstención, un 5 % (25.000) en Vox y otro 5 % en MM (25.000), con lo que el PP podría haber sumado el 75 % del voto fugado de Cs (375.000).

Si sumamos estos 375.000 votos de Cs pasados al PP con 200.000 nuevos votantes del índice de participación (que superó el 80 %) nos da la cifra de 575.000 votos. Los que unidos a los 715.000 que obtuvo el PP en 2019 nos lleva a los 1.290.000 votos. Los que restados al 1.620.000 que ha logrado el PP este 4 de mayo de 2021 nos ofrece una diferencia de 330.000 votos.

Y ¿de dónde han salido esos 330.000 votos llegados al PP? Pues del PSOE,  en algunos casos contra Sánchez y su mala gestión, mentiras y alianzas y en otros en favor de Ayuso y de su política de apertura comercial.

Pero ese salto de votantes del PSOE hacia el PP huyendo del sanchismo y de sus alianzas extremas y mala gestión es un precedente fundamental de cara a una nuevas elecciones generales españolas. Lo que sin duda facilita la imparable desaparición de Cs.

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